El opositor cubano Carlos Alberto McDonald Ennis comenzó a recibir esta semana radioterapias para combatir el tumor maxilar que le fue detectado en agosto de 2025, cuando llevaba más de un año en prisión provisional sin fecha de juicio. Mientras estuvo recluido en el centro penitenciario de Las Tunas conocido como "El Típico", a McDonald Ennis le fue negado el acceso a tratamiento médico para el cáncer y para otros padecimientos que se le agravaron en la cárcel.
Sin embargo, una obligación de presentarse ante el tribunal choca con el cumplimiento del ciclo de 35 sesiones de radioterapia que debe recibir. Además, la Seguridad del Estado estaría intentando vincularlo a protestas en la provincia para abrirle otro proceso judicial.
"Ayer viernes me di la tercera sesión de radioterapia", cuenta a DIARIO DE CUBA el opositor, que ha tenido que trasladarse hasta Holguín para recibir las radiaciones, pues el tratamiento no está disponible en Las Tunas, su provincia de residencia.
"La doctora me dijo que tratara de resolver en otro lugar y donde pude resolver fue en Holguín", explica. Asegura que, además, tuvo que pagar 3.000 pesos para obtener las imágenes de las tomografías de su tumor y copiarlas en una memoria flash.
A McDonald Ennis le hicieron dos biopsias y tres tomografías en prisión, pero las autoridades penitenciarias se negaron a entregarle los resultados, incluso cuando fue excarcelado a inicios de junio, con una fianza de 50.000 pesos. La suma equivale a más de 15 veces el salario mínimo en Cuba, que es de 3.210 pesos mensuales, tras el incremento salarial que se oficializó a mediados de julio.
Más de dos años en prisión sin juicio por publicar opiniones en Facebook
Carlos McDonald Ennis fue arrestado en marzo de 2024. Más de un año después fue acusado de propaganda contra el orden constitucional, junto a otros siete opositores tuneros, que han estado recluidos en "El Típico" por más de dos años. La petición fiscal contra McDonald Ennis es de siete años de privación de libertad.
La acusación se basa en acciones como publicar opiniones en Facebook, grabar y difundir videos con criterios políticos, intercambiar mensajes con otros usuarios y poseer materiales impresos, incluidos documentos relacionados con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
La vista oral contra los ocho opositores se celebró el 30 de junio dentro de la prisión, una decisión que fue justificada por las autoridades con el desabastecimiento crónico de combustible que sufre Cuba, lo que imposibilitaba el traslado al tribunal.
Organizaciones independientes denunciaron un amplio despliegue de agentes de la Seguridad del Estado y restricciones para el acceso de familiares y observadores, lo que constituyó una violación de una garantía que debe existir en todos los juicios: el principio de publicidad en los juicios.
Una obligación que choca con el ciclo de radioterapia
Después de recibir la tercera sesión de radioterapia, McDonald Ennis tuvo que viajar a Las Tunas y supo que debe presentarse en el Tribunal el próximo lunes 7 de septiembre para recibir la notificación de la sentencia del juicio. Ese día, debe continuar con el tratamiento de radiaciones.
"Ahora por la mañana, cuando llegó la corriente aquí, hablé con la secretaria del Tribunal. Le expliqué que yo me estoy haciendo las sesiones de radioterapia", relata.
Aunque inicialmente la mujer insistió en que acudiera a la sede judicial, finalmente le tomó el número de teléfono para informarle de la decisión del tribunal por esa vía.
La Seguridad del Estado, en busca de una nueva causa contra McDonald Ennis
A la Seguridad del Estado no parecen bastarle los más de dos años que McDonald Ennis pasó en prisión provisional, durante los cuales no tuvo acceso a medicamentos para la hipertensión. Además, fue enviado a celda de castigo en varias ocasiones, según contó meses atrás a DIARIO DE CUBA.
McDonald Ennis también cuenta que al regresar a Las Tunas se enteró de que los largos apagones diarios y la falta de agua desataron protestas en la provincia recientemente. Agentes de la Seguridad del Estado se presentaron en su barrio para saber si estaba en su casa y vincularlo con las acciones de descontento de la población, pero los hechos ocurrieron mientras él estaba en Holguín.
A inicios de agosto, la periodista Lucía Alfonso Mirabal afirmó en DIARIO DE CUBA que, si los jueces se limitan a valorar los hechos y no las ideas políticas de McDonald Ennis, quien declara abiertamente su oposición al régimen, deben declararlo inocente.
Por otra parte, "una eventual decisión de devolverlo a prisión exigiría valorar las consecuencias previsibles sobre su salud y determinar si el sistema penitenciario puede garantizar efectivamente la atención médica continuada que requiere", señaló Alfonso Mirabal.
"También obligaría a examinar los mecanismos que contempla el ordenamiento cubano frente a enfermedades graves, entre ellos, cuando concurran sus requisitos legales, la licencia extrapenal", añadió.