El régimen cubano suspendió por segunda vez el juicio contra ocho disidentes cubanos que han pasado más de dos años en prisión provisional en la cárcel tunera conocida como "El Típico" y a los que acusa de presunta "propaganda contra el orden constitucional", informó a DIARIO DE CUBA un familiar de uno de los imputados, que pidió se preservara su identidad.
Las autoridades no dieron ninguna explicación para el nuevo aplazamiento, según la información recibida por esta redacción.
"Lo suspendieron otra vez y dijeron que hasta nuevo aviso", indicó la fuente.
La vista oral debía realizarse el martes 30 de junio, dijo días antes en entrevista con DIARIO DE CUBA el activista Carlos Alberto McDonald Ennis, el único de los ocho acusados que ha salido bajo fianza, después de dos años y tres meses de cárcel, durante los cuales desarrolló un cáncer para el que no recibe tratamiento.
Inicialmente, el juicio contra McDonald Ennis, Javier Reyes Peña, Maikel Hill Ramírez, Guillermo Carralero López, Carlos Manuel Santiesteban Saavedra, Enrique González Infante, Pedro Carlos Camacho Ochoa y Adisbel Mendoza Barroso había sido programado para el pasado 28 de mayo —cuando los ocho habían rebasado los dos años en prisión— e iba a realizarse en "El Típico".
La celebración de la vista en la prisión, criticada por activistas de derechos humanos y juristas, porque habría violado estándares internacionales, fue justificada por las autoridades con el crónico desabastecimiento de combustible que vive Cuba. Sin embargo, en la misma jornada que debió tener lugar, fue cancelada.
Los ocho acusados fueron arrestados en marzo y abril de 2024, pero no fue hasta julio 2025 que transcendieron las peticiones fiscales en su contra, de hasta nueve años de privación de libertad, por sus supuestos vínculos con Cuba Primero.
Las penas de cárcel solicitadas para ellos son Reyes Peña (nueve años), Hill Ramírez (seis), Carralero López (ocho), Santiesteban Saavedra (siete), McDonald Ennis (siete), González Infante (siete), Camacho Ochoa (siete) y Mendoza Barroso (ocho).
En diciembre del año pasado, el grupo de asesoría jurídica Cubalex tuvo acceso a las conclusiones provisionales presentadas por la Fiscalía ante la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Provincial de Santiago de Cuba, en las que se daban a conocer las penas solicitadas.
De acuerdo con la acusación, los imputados habrían estado vinculados en redes sociales al movimiento Cuba Primero, calificado por el régimen como una organización "criminal" a la que acusa de buscar "derrocar el sistema político". Sin embargo, los hechos que sustentan la causa se limitan a actividades como publicar opiniones en Facebook, grabar y difundir videos con criterios políticos, intercambiar mensajes con otros usuarios y poseer materiales impresos, incluidos documentos relacionados con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
En su reciente entrevista con DIARIO DE CUBA, McDonald Ennis —quien espera juicio en su casa desde inicios de junio— contó que alguien lo incluyó en un chat de WhatsApp relacionado con la organización.
Durante los más de dos años que estuvo encarcelado, el activista tunero fue llevado a celdas de castigo en varias ocasiones y le fue negado el acceso a medicamentos para la hipertensión arterial y la diabetes que padece
En agosto de 2025 le fue diagnosticado un tumor maxilar que le está "comprimiendo las paredes del cráneo", explicó a esta redacción.
No obstante, dos biopsias y tres tomografías después, no ha podido comenzar ningún tratamiento de quimioterapia o radio terapia, ni ha tenido acceso a su historial médico.
"Yo no tengo ningún tipo de resultado de las pruebas que me han hecho. No he podido comenzar ningún tratamiento y no sé si me van a poner quimioterapia o radioterapia. A mi hermana (las autoridades de la prisión) no le dan acceso a la documentación. Le dicen que eso es información clasificada. Son como informes clasificados de un criminal", denunció.
Para que pudiera esperar juicio en su casa, donde tiene mejores condiciones para lidiar con sus problemas de salud, su familia tuvo que pagar una fianza de 50.000 pesos, que equivale a casi 25 veces el salario mensual mínimo de Cuba (2.100 pesos) y más de ocho veces el salario mensual medio (6.930 pesos).