El Tribunal Municipal Popular de Palma Soriano, en Santiago de Cuba, dejó concluso para sentencia el juicio contra Mileidis Maceo Quiñones, Edilkis León Giraudis y Oneida Quiñones, quienes podrían pasar hasta diez años en prisión por exigir el restablecimiento del servicio eléctrico durante un largo apagón, en el poblado Palmarito de Cauto, en noviembre de 2024.
De acuerdo con el medio estadounidense Martí Noticias, el juicio se celebró el 27 de mayo. Pero las acusadas —de las cuales, las dos primeras, que son integrantes de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), llevan un año y medio recluidas— tendrán que esperar por lo menos hasta el 1 de julio para conocer las sentencias.
De las tres manifestantes, Maceo Quiñones es la que se enfrenta a una condena más alta, aunque la petición fiscal dada a conocer en el juicio es inferior a la que transcendió a mediados de mayo.
En aquel momento, Elba León Giraudis, hermana de Edilkis, dijo al propio medio estadounidense que la Fiscalía solicitaba 13 años de privación de libertad para Maceo Quiñones. Para su hermana, pedía ocho y para Quiñones, la única que esperó juicio en prisión domiciliaria debido a una discapacidad física, solicitaba cinco años de cárcel.
Finalmente, la pena que pidió la Fiscalía para Maceo Quiñones es de diez años de prisión por el supuesto delito de atentado, mientras las otras dos mujeres están acusadas de supuestos desórdenes públicos y daños.
La opositora Maidolis Oribe, coterránea de las tres acusadas, opinó que la única de las tres que podría ver rebajada su sentencia es Oneida Quiñones, debido a su discapacidad y sus problemas de salud.
"De la forma que, durante todos estos años, yo he luchado y sé cómo actúa la Seguridad del Estado, a ellas no les van a bajar su sentencia", dijo Oribe a Martí Noticias.
"Con Oneida, por ser una persona enferma, que ellos no creen en eso, puede ser que valoren que es una persona discapacitada, que le falta una mano, que es diabética, que es hipertensa, que es asmática crónica", pronosticó.
"Pero sobre Mileidys y Edilkis, no les quitarán nada por la postura que siempre han llevado como activistas", recalcó la opositora santiaguera.
El juicio contra las tres manifestantes se celebró en un contexto marcado por el descontento y el aumento de las protestas contra los apagones disparados y el marcado deterioro de las condiciones de vida en Cuba.
Precisamente en Santiago de Cuba, la población no tiene garantizadas ni tres horas de electricidad diarias, y muchas veces ni siquiera dos, según admitió a finales de mayo el director del despacho en la Empresa Eléctrica en la provincia, Lester Salvador Cedeño, al comparecer en la emisora estatal provincial CMKC Radio Revolución.
La protesta por la que fueron detenidas las tres mujeres se produjo el 15 de noviembre de 2024, cuando vecinos de Palmarito de Cauto salieron a las calles golpeando calderos para exigir electricidad. Fuerzas policiales y brigadas parapoliciales reprimieron la manifestación, y algunos manifestantes respondieron lanzando piedras; una de ellas impactó un vehículo policial.
Tras la manifestación también fue arrestado Rafael Borrero Torres, quien en su momento fue liberado bajo fianza, al igual que Oneida Quiñones. A él le fueron retirados los cargos, presuntamente por ser menor de edad.
Maceo Quiñones y León Giraudis fueron trasladadas a prisión provisional el 4 de diciembre de 2024. Todas las peticiones de cambio de medida cautelar para que pudieran esperar juicio en sus casas fueron denegadas.
En Cuba, la prisión provisional —la más severa de las medidas cautelares previstas en la Ley del Proceso Penal— se aplica de manera excesiva y se convierte en una sentencia previa para los sospechosos asegurados con ella, que pasan largo tiempo en las cárceles en espera de juicio, como mostró DIARIO DE CUBA en un análisis publicado en julio de 2025.