El Instituto Cubano de Libertad de Expresión y de Prensa (ICLEP) documentó 100 violaciones al ejercicio de ambos derechos durante el mes de noviembre en Cuba, lo que calificó como "una de las cifras más elevadas del segundo semestre del año y una confirmación del recrudecimiento represivo del régimen cubano", al compartir el informe en su página de Facebook.
La mayor cantidad de vulneraciones se ejerció contra la libertad de expresión. El ICLEP registró 62, frente a 38 acciones represivas contra la libertad de prensa.
Los métodos más documentados por el ICLEP fueron las amenazas, ataques o agresiones de tipo psicológico, que fueron empleados en 61 casos. El Instituto registró también 14 detenciones arbitrarias, 20 casos de abuso del poder estatal y cuatro restricciones del espacio digital.
La Habana fue la provincia donde más actos represivos se perpetraron (63%). Santiago de Cuba (7%) y Matanzas (5%), se ubicaron detrás, con un número mucho menor de vulneraciones. Esta distribución de la represión confirma a la capital "como el principal centro de control político e informativo debido a la presencia de periodistas y medios independientes", apuntó el ICLEP.
Aunque en provincias como Guantánamo, Holguín, Villa Clara, Las Tunas y Pinar del Río se registraron muchos menos casos, el Instituto señaló que en ellas se mantuvieron patrones similares de vigilancia, amenazas y citaciones arbitrarias.
La Seguridad del Estado fue identificada en el informe como el principal órgano represor con 74 hechos documentados, el doble que en octubre, destacó el ICLEP.
"También aparecen implicadas la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), el sistema penitenciario y judicial, ETECSA y, de forma especialmente preocupante, los medios de comunicación oficialistas, involucrados en 49 hechos (51%) como herramientas de difamación, estigmatización y represión simbólica contra la prensa independiente", añadió.
El ICLEP hizo un llamado a la comunidad internacional, a las organizaciones de derechos humanos y a los medios de comunicación a "mantener el escrutinio sobre la situación en Cuba y a apoyar los esfuerzos por proteger a quienes, dentro y fuera de la Isla, continúan ejerciendo el derecho a informar y a expresarse libremente".
Obligado el reportero Adelth Bonne Gamboa a renunciar públicamente a colaborar con Cubanet
La renuncia pública del reportero Adelth Bonne Gamboa a colaborar con el medio independiente Cubanet constituiría un ejemplo del método de silenciamiento más registrado por el ICLEP en su informe. La intimidación y las amenazas, tanto contra él como contra su madre y allegados, fueron la vía para que el joven dejara de publicar en el medio, que denunció el hecho en un editorial.
La madre de Bonne Gamboa fue amenazada con la pérdida de su empleo y con "consecuencias nefastas" para la vida del propio reportero. Amistades y allegados suyos fueron objeto de intimidación para que dejaran de frecuentarlo y de apoyarlo, con el objetivo de hacerlo sentir aislado.
Bonne Gamboa, quien llevaba algún tiempo privado de su derecho de viajar fuera de Cuba, ahora fue obligado a escoger entre el destierro y la cárcel, "un patrón de violencia política que han sufrido otros periodistas de nuestro medio y de la prensa independiente en general", como recordó Cubanet.
El medio independiente cubano se refirió también a la represión de la que son objeto otros reporteros suyos como Camila Acosta, quien es objeto de arrestos domiciliarios con cada vez mayor frecuencia, y Ángel Cuza, quien se encuentra preso y en espera de juicio desde julio de 2025, cuando fue arrestado de manera arbitraria, apenas tres meses después de cumplir íntegramente una sanción de un año y medio de privación de libertad.
Robo de efectivo y de saldo telefónico
Los agentes del régimen cubano estarían recurriendo al robo del dinero y el saldo telefónico de activistas y opositores durante las detenciones, según denuncias recientes.
Mario Alberto Hernández Leyva, vicepresidente del Movimiento Opositores por una Nueva República, contó al medio estadounidense Martí Noticias que el crédito de su teléfono le fue sustraído durante un arresto días atrás. Antes, la semana pasada, en otra detención, le desaparecieron de la billetera 1.200 pesos.
"Mil doscientos pesos en dinero y entonces, días atrás, fui citado y también me robaron todo el saldo del teléfono que tenía yo", relató.
El opositor presentó una denuncia en la misma unidad policial donde ocurrieron los hechos y recibió la respuesta de que los presuntos responsables serían investigados, pero no confía en recuperar sus pertenencias.
Martí Noticias también informó que 10 de diciembre, el comunicador independiente Julio César Álvarez Marrero fue detenido en la ciudad de Holguín y pasó tres días en la unidad policial conocida como El Anillo.
Su teléfono le fue entregado a su esposa, que detectó la desaparición del saldo. Según relató al medio estadounidense, quedaban unos 10 gigabytes de un paquete de 12 comprado días antes, pero el dinero había desaparecido. También dijo que el teléfono quedó dañado y ya no funciona correctamente.
Desde Holguín, el opositor y periodista independiente Rolando Rodríguez Lobaina aseguró haber enfrentado la misma situación en varias ocasiones, al igual que comunicadores que colaboran con la agencia de prensa independiente Palenque Visión, que él dirige.