El historiador y activista Alexander Hall Lujardo hizo pública una carta abierta dirigida a Miguel Díaz-Canel; al presidente del Tribunal Supremo Popular, Rubén Remigio Ferro; y al presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández en la que expone lo que el autor describe como "la gravedad en materia de vulneración de derechos, patrón de persecución política e impunidad en el actuar arbitrario del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE)".
En la misiva, fechada este 28 de noviembre, Hall señala que estas prácticas se sustentan en "la permanencia de procedimientos al margen de la legalidad que resultan violatorios de derechos humanos, civiles y políticos".
El joven afirma haber ejercido su labor intelectual y periodística en medios alternativos amparado en los artículos 54 y 55 de la Constitución, que reconocen la libertad de pensamiento, expresión y prensa.
Según explica, desde su etapa universitaria ha sido objeto de "proceder discrecional, arbitrario y coercitivo de las autoridades policiales" debido a sus "posturas de izquierda críticas" y a la difusión de un "corpus heterodoxo de ideales progresistas" fuera de los espacios institucionales.
Menciona además su participación en el libro Cuba 11J. Perspectivas contra-hegemónicas de las protestas sociales, que —afirma— generó reconocimiento en sectores académicos.
Hall sostiene que la respuesta de las autoridades fue "la criminalización del pensamiento, la persecución del disenso y la judicialización del periodismo no partidista". Asegura que enfrenta actualmente un "arbitrario dispositivo de regulación/control" que le impide viajar al exterior para cursar estudios de posgrado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), con sede en Quito y califica la medida como "una decisión autoritaria al margen de la legalidad" que contradice los artículos 46, 73, 94, 98 y 99 de la Constitución.
También afirma que esta restricción vulnera el derecho a la libre movilidad recogido en el artículo 12.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y en el artículo 13.2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.
El académico declara encontrarse en "estado de indefensión civil" y afirma que su situación es compartida por "decenas de escritores, activistas y colaboradores de medios no oficiales". En su carta subraya que la denuncia de "autoritarismo político y colonialismo interno" no implica alineamiento con "posiciones de fuerza imperiales", sino con quienes padecen "abusos de poder y la condición privativa de sus derechos humanos".
Hall concluye que "la justicia y el respeto a las garantías jurídicas deben prevalecer" y advierte que, de lo contrario, cualquier proyecto social "transita por senderos insalvables de disrupción social, que pueden comprometer incluso la propia condición autonómica, soberana e independiente de la nación".
Hall ha publicado artículos en medios de prensa digitales y plataformas como La Joven Cuba, Sin Permiso, Rebelión, La Trinchera, Rialta Magazine, OnCuba News, Cuba Próxima y El Toque. Ha participado junto a los intelectuales cubanos Jorge Fernández Era y Raymar Aguado Hernández en las iniciativas cívicas de los días 18 de cada mes promovidas por la historiadora Alina Bárbara López Hernández para demandar la democratización del país de manera pacífica desde espacios públicos. Ha sido citado para interrogatorios y blanco de hostigamiento por parte de la Seguridad del Estado.