Luego de permanecer durante más de un año encarcelado en establecimientos penitenciarios del régimen cubano, la Fiscalía General de la República solicitó esta semana penas de diez, ocho y seis años de prisión, respectivamente, para los opositores y presos políticos Daniel Alfaro Frías, José Antonio Pompa López y Lázaro Mendoza García, acusados de los presuntos delitos de "propaganda contra el orden constitucional" y "asociación, reunión y manifestación ilícita", informó el medio independiente CubaNet, que tuvo acceso a la petición fiscal.
Las autoridades represivas del régimen destacaron el supuesto vínculo que mantenían los tres con la organización Cuba Primero. En tal sentido, la esposa de Pompa López, Suarmi Hernández Vilar, dijo al citado medio que "se ve claramente que todo esto es un proceso amañado y manipulado por la Seguridad del Estado".
Hace más de un año, cuando fue detenido su esposo, Hernández Vilar dijo a Martí Noticias que la razón del arresto sería "un video que salen ellos tirando proclamas y que nunca subió a las redes, solamente lo tenía ahí en la computadora".
"Le quieren echar ocho años de cárcel por pensar diferente, esa es la verdad, porque él no ha cometido delito alguno, no es ningún delincuente y nuestra lucha siempre ha sido pacífica", agregó.
Hernández Vilar se refirió, asimismo, a cómo la represión se ha extendido también a su entorno familiar, demostrando que las violaciones a los derechos humanos no sola las sufren los activistas y opositores, también sus entornos más cercanos, aumentado así la espiral represiva. "Tengo dos niños, uno de diez y uno de un año que cuando él cayó preso tenía cinco meses. Además, él nació con una fisura en el cielo de la boca y hay que darle cuidados especiales. Así que he tenido que inventar y vender las pocas cosas que tengo para poder sobrevivir y darles comida a mis hijos", lamentó.
Pompa López fue arrestado cerca de su casa en La Habana Vieja, el 26 de abril de 2024. Mendoza García fue detenido un mes y medio más tarde, a mediados de junio, cuando se presentó a una citación en Villa Marista, el cuartel general de la policía política en La Habana. Alfaro Frías, por su parte, permanecía detenido desde el 13 de marzo de 2024.
En agosto, luego de varios meses de permanecer en Villa Marista, la Fiscalía Provincial de La Habana determinó su ingreso en prisión provisional, y fueron trasladados al Combinado del Este.
El nuevo Código Penal sanciona por "propaganda contra el orden constitucional", a entre tres y diez años de privación de libertad a todo aquel que "incite contra el orden social, la solidaridad internacional o el Estado socialista", ya sea de forma oral o escrita.
Estos hechos demuestran que "la represión en Cuba no es esporádica ni producto del azar, sino una política estatal estructurada y sostenida, ejecutada principalmente por el Partido Comunista de Cuba y el Ministerio del Interior", según aseveró Cubalex en un reciente informe al respecto.
"Su objetivo es desarticular cualquier forma de disidencia, limitar el ejercicio de derechos fundamentales y disuadir a la ciudadanía de participar en actividades cívicas o de exigir responsabilidades al poder. La magnitud, diversidad y recurrencia de los hechos registrados reflejan una estrategia de represión institucionalizada que atenta contra los principios más elementales del Estado de Derecho y los derechos humanos", denunció.
6 a 10 años de cárcel por decir verdades: esa es la supuesta justicia castrista.
En Cuba ya se vive como dicen los castrista que se vivía cuando Batista. Yo diría peor.
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Canel quiere muertos a los presos políticos. Libertad para Ferrer y todos los que sufren prisión por querer una Cuba más digna y menos miserable.