Back to top
Béisbol

Tras décadas de criticar la 'pelota esclava' el régimen cubano se declara dueño de los peloteros

La estatal Federación de Béisbol se impone como 'agente' de los atletas, en los que asegura invertir diez millones de dólares, mediante un contrato.

Madrid
El pelotero contratado en Japón Jonathan Moreno y Juan Reinaldo Pérez Pardo.
El pelotero contratado en Japón Jonathan Moreno y Juan Reinaldo Pérez Pardo. Boris Luis Sports/Facebook

La estatal Federación Cubana de Béisbol y Softbol (FCBS) se impone como agente de los peloteros cubanos y se declara titular de sus derechos de formación a lo largo de toda su carrera, en un contrato que firman los representantes legales de los atletas, mientras estos son menores de edad, y que el medio deportivo independiente Pelota Cubana USA difundió en su página de Facebook.

Desde Cuba, tres fuentes distintas confirmaron a DIARIO DE CUBA la existencia de ese contrato, pero explican que no se estaría aplicando a todos los jugadores, sino, principalmente, a los que integran selecciones nacionales.

El documento, del que  Pelota Cubana compartió imágenes en la red social, es suscrito por el presidente de la FCBS, Juan Reinaldo Pérez Pardo y por los representantes legales del pelotero, quienes "reconocen que, gracias" a los "cuantiosos recursos económicos, educativos y humanos" que invierte la entidad estatal, el atleta "accede a entrenamientos de primer nivel en instalaciones deportivas preparadas al efecto (…)", pese que el propio Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) ha reconocido que el 60% de esas instalaciones está fuera de la norma.

Esa formación, según el texto, garantiza que el deportista progrese y se convierta en "atleta profesional, sin abandonar su educación" y, en consecuencia, sus representantes legales deben reconocer a la entidad estatal como "titular de los Derechos de Formación del Atleta en Formación durante toda su carrera hasta la fecha, valorados en diez millones de dólares estadounidenses".

El documento no desglosa de dónde sale la cifra que supuestamente invierte la FCBS  en la formación de un solo pelotero, en medio de una aguda crisis económica que ha obligado a suspender torneos nacionales de categorías inferiores, lo que influye en el desarrollo de los atletas.

El contrato estipula además que, en caso de que el atleta decida insertarse en cualquier liga profesional de béisbol, sus representantes legales reconocen como agente a la FCBS, lo que contrasta con las décadas que dedicó el régimen cubano, principalmente el difunto dictador Fidel Castro, a tildar de "esclava" a la pelota profesional.

Aunque en otros países el club que adquieren a un atleta paga —esto solo cuando el deportista firma su primer contrato— derecho de formación al club o academia que lo formó, lo interesante es que, en Cuba, una entidad estatal como la FCBS, quiere ocupar el lugar de las academias y clubes privados prohibidos por el régimen y lucrar con los atletas.

Sin embargo, de cara a los equipos de Grandes Ligas, el contrato podría ser nulo, en opinión del colaborador de DIARIO DE CUBA Yoandrys Gutiérrez, ya que no hay acuerdo entre ese sistema estadounidense y la FCBS.

"Donde único vas a cobrar diez millones de dólares es en Grandes Ligas. Eso no tiene ningún sentido. La Federación Cubana, para los equipos de Grandes Ligas y para las academias de República Dominicana, que dependen de los equipos de Grandes Ligas, es algo nulo. Eso parece un contrato para meter miedo", afirma el periodista, aunque considera que podría tener validez frente a clubes de Japón, México y otros países.

El caso del pitcher Yariel Rodríguez, a quien el régimen cubano pretendió demandar por diez millones de dólares cuando abandonó el contrato que tenía con los Dragones de Chunichi de la Liga Japonesa de Béisbol Profesional, a través de la Federación, para buscar una firma en la MLB, sería el ejemplo de la nulidad del contrato. Finalmente, el club japonés lo liberó y él firmó con los Azulejos de Toronto. Nunca ha transcendido que la FCBS haya recibido ninguna suma.

Pero el efecto intimidatorio se extiende a los representantes legales del atleta, que serán sus padres con toda probabilidad, a quienes el régimen exigiría una indemnización si el pelotero se desliga de la Federación.

Si el pelotero decide abandonar la preselección nacional o abandonar su formación en Cuba para continuarla en el extranjero "sin la autorización expresa de la FCBS", esta podrá exigir un resarcimiento al atleta cuando alcance la mayoría de edad, o a sus representantes.

El pago se abonará directamente a la Federación, por parte del atleta, sus representantes legales "o mediante tercero interesado".

La firma de este documento convertiría a los representantes legales del atleta en rehenes del régimen, si están en Cuba en el momento que el pelotero decida romper con la FCBS para insertarse en la MLB. Aunque el organismo estadounidense no le pague a la Federación, el jugador se vería obligado a hacerlo para librar a su familia de un problema legal.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

Sin comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.