El presidente del Clásico Mundial de Béisbol, Jim Small, se mostró confiado en la participación de Cuba en el evento, cuya sexta edición que se desarrollará entre el 5 y 17 de marzo de 2026, a pesar de que la inclusión depende de una decisión del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
"Cuba estará en el terreno en marzo", afirmó el funcionario de la Major League Baseball (MLB) recientemente durante la presentación del trofeo que recibirá el campeón del Clásico, en San Juan, Puerto Rico, cuyo estadio Hiram Bithorn acogerá los partidos del grupo A del certamen.
En ese grupo, además del equipo anfitrión, buscarán el pase a la siguiente fase los rosters de Panamá, Canadá, Colombia y Cuba, si finalmente los jugadores y el colectivo técnico reciben los visados para intervenir.
De confirmarse el vaticinio de Small, el conjunto cubano podría no contar con Luis Robert, uno de los peloteros de Grandes Ligas que integraron el equipo armado por la estatal Federación Cubana de Béisbol y Softbol (FCBS) para el V Clásico, en 2023, cuando por primera vez La Habana convocó a atletas emigrados, incluyendo a jugadores de la MLB.
El llamado llegó después de varias décadas durante las cuales el régimen negó a los peloteros cubanos radicados en el exterior el derecho a integrar las selecciones nacionales y silenció los logros en el mejor béisbol del mundo de los que se desempeñan en las mayores.
El cambio de actitud llegó, tras una debacle de los equipos Cuba en la arena internacional, que tocó fondo con la pérdida de la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, luego de subir al podio en las cinco ediciones de la cita estival en las que hubo béisbol. Los elencos cubanos habían conquistado el título en Barcelona 92, Atlanta 96 y Atenas 2004, y habían sido medallistas de plata en Sidney 2000 y Pekín 2008.
Sin embargo, la FCBS solo abrió la puerta a medias a los peloteros emigrados en 2023, pues condicionó su inclusión en el equipo a que no hubieran criticado públicamente al régimen cubano.
En una reciente entrevista con el medio deportivo Pelota Cubana USA, Luis Robert adelantó que no volverá a integrar la selección nacional hasta que terminen las exclusiones.
"Hasta que a todos se les permita jugar, no volveré a jugar para el equipo Cuba", afirmó el jardinero de las Medias Blancas de Chicago.
Las palabras de Robert permiten augurar su ausencia del roster cubano, pues es poco probable que la FCBS renuncie a la exclusión basada en criterios políticos, pese a que La Habana se ha quejado de que Washington discrimina por motivos políticos a funcionarios y atletas representantes de Cuba a los que no concede visas.
Cuba fue incluida en la lista de países objeto de restricciones de entrada a EEUU bajo el argumento de ser un Estado patrocinador del terrorismo, mediante una proclama presidencial emitida el 4 de junio.
Esa proclama suspendió el ingreso de cubanos que contaran con visas de negocios, turismo e intercambio cultural, entre otras.
Asimismo, los funcionarios consulares estadounidenses fueron instruidos para reducir la validez de cualquier otro visado de no inmigrante otorgado a ciudadanos cubanos, siempre que la legislación lo permita, de acuerdo con la proclama.
Durante 2025, EEUU ha negado visas a varios atletas, técnicos y funcionarios cubanos relacionados con el deporte, lo que ha generado dudas sobre la participación de Cuba en el Clásico e incluso en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Sin embargo, los países que organizan grandes eventos deportivos, como las Olimpiadas o las Copas Mundiales de fútbol están obligados a garantizar la presencia de todos los atletas o selecciones que hayan obtenido la clasificación.
El Clásico Mundial es el evento internacional más importante del béisbol a nivel de selecciones. El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, es quien debe darle la categoría de "evento mayor", lo que aseguraría el otorgamiento de visas al equipo de Cuba. Jim Small confía en que eso sucederá.
No es Cuba la que estara en el terreno. Es una banda de cimarrones apoliticos con Sindrome de Estocolmo al servicio de un cartel narco socialista, el que despues de usarlos, los tildo de traidores y apatridas cuando escaparon, y aun los desprecian por mucho que se arrastren.