La novela más reciente de Leonardo Padura, Morir en la Arena (Tuquets, 2025) se lee dentro de Cuba casi al mismo tiempo que en España, donde llegó a las librerías a finales de agosto, según afirmó el escritor este lunes en declaraciones ofrecidas a la prensa en Madrid y recogidas por la agencia de noticias EFE.
"La novela salió a las librerías el día 27 de agosto, pues el día 29 ya había una copia PDF pirata circulando y la gente en Cuba está leyendo la novela", contó Padura, distinguido en 2012 con el Premio Nacional de Literatura de la Isla, a pesar de que muchas de sus novelas no han sido publicadas en el país.
"Siempre me dicen que no se publican porque no hay papel, ya ni siquiera pregunto", confesó.
Sobre Morir en la arena, que definió como "la crónica de un derrumbe", consideró que hasta el momento es la más triste de sus novelas, que incluyen títulos como El hombre que amaba a los perros (Tusquets, 2009), La novela de mi vida (Ediciones Unión, La Habana, 2002) y Personas decentes (Tusquets, 2022).
"Es la novela más triste que he escrito", sentenció. "Quería hablar del destino final de mi generación, gente que trabajó, se sacrificó, sufrió prohibiciones y limitaciones (…) y ahora se encuentran con que son más pobres que nunca".
El escritor habanero, que cumplirá 70 años el próximo 9 de octubre, reconoció el aumento de la violencia y los robos en Cuba en los últimos años, y afirmó que "la miseria crea miserables" para explicar la escalada de la delincuencia.
También se refirió a la creciente desigualdad manifiesta en "grandes bolsones de pobreza y destellos de riqueza".
Aunque consideró positiva la aparición de "pequeños negocios va muy bien en un país donde falta todo", señaló que el gran problema son los precios. "Un cartón de huevos vale 3.000 pesos, cuando una jubilación como la de los personajes de la novela anda por los 2.000".
Los protagonistas de la novela de Padura —Rodolfo, recién jubilado, y su excuñada Nora— están entre los cubanos afortunados que tienen familiares en el exterior que los ayudan y por tanto no están en una situación de pobreza extrema.
El detonante de la trama, que está basada en una historia real —un parricidio— es la inminente salida de prisión de Geni, el hermano de Rodolfo, quien sufre una enfermedad incurable. Su deseo de regresar a la casa familiar reaviva miedos y secretos del pasado.
La historia le sirve de pretexto al escritor para mostrar un retrato de la Cuba de los últimos 50 años.
EFE destaca que, con Morir en la arena, "Padura vuelve a mostrar en esta novela las dotes para el manejo del suspense, sin olvidar lo que considera su 'responsabilidad' como escritor, contar lo que ve alrededor".
"En Cuba es imposible alienarte de la realidad, la realidad no es que te toque a la puerta, es que la abre y entra en tu casa, en forma de apagón o de que no hay el medicamento que necesitas porque eres hipertenso", dijo el escritor, que días antes afirmó en una entrevista con El País que en la Isla la única alternativa es soportar la miseria en silencio.
"En Cuba no nos queda más remedio que incorporar la miseria a la vida y callar", dijo Padura, que obviamente no está entre quienes sufren la miseria en la Isla. En el momento que conversaba con el medio español le estaban instalando una batería con paneles solares de 4.000 dólares, que es un precio imposible de pagar para la inmensa mayoría de los cubanos, según reconoció él mismo.
Hay miseria material y miseria moral. La moral es la peor.
En mi opinión, la única novela trascendente de Padura es El hombre que amaba a los perros. Entiendo que si yo no fuera cubano, probablemente le encontraría los valores que los académicos le vieron al otorgarle el premio Princesa de Asturias. Pero yo soy cubano, y para mí, sus novelas son ridículas. El lenguaje, los acontecimientos, los personajes, los argumentos, todo ello, ridículo. No me leo esta nueva novela ni aunque me la regalen, pero a pesar de eso, no critico su nivel de vida en Cuba. Muchos lectores pagan por ello.
y quien crea la miseria tibio padura?
"En Cuba no nos queda más remedio que incorporar la miseria a la vida y callar".
El compañero (alias Camajan) Padura siguiendo al dedillo las orientaciones del depto ideologico del PCC. Te permitimos hablar con la prensa extranjera, pero no te pases de listo que te vas del aire.
Ni tan siquiera tiene coraje el tal Padura de decirle a la gente que tiene derecho protestar y exigir una vida mejor. No es que se tiren para la calle, es que ni el mas minimo resquicio de protesta o queja contra el gobierno es permitido en el manicomio cubano.
Mister Padura, mejor callate la boca y sigue camajaneando los fulas. Es una burla a la inteligencia humana considerar como un intelectual a este tipejo.
Gracias DDC por arreglar el título.
La afirmación en el párrafo final --que hace días había leído en El Pais-- es infame. Ningún pueblo debe "sin remedio" incorporar la pobreza a su vida cotidiana, y mucho menos callar ante ella. El que debió callar si es que no quería ser acusado de hacer arengas a la subversión es Padura. Esa aseveración se da de bruces con las declaraciones de él mismo cuando el 11J.
Por otra parte, en Cuba hace rato que hay quienes viven muy mal y otros que viven bien o mucho mejor. Eso es un hecho. El problema para mí está en quien logra bienestar con su trabajo y quien lo disfruta por medios ilícitos o mal habidos. Padura está entre los primeros.
EFE destaca que, con Morir en la arena, "Padura vuelve a mostrar en esta novela las dotes para el manejo del suspense, sin olvidar lo que considera su 'responsabilidad' como escritor, contar lo que ve alrededor".
Parece que EFE y toda la maquinaria (des)informativa de la izquierda internacional olvidaron o no conocen a Heberto Padilla, Carlos Franqui, Reynaldo Arenas y Raul Rivero, entre otros, que verdaderamente contaron la realidad a su alrededor, denunciandola y oponiendose a ella.
Esos divulgadores rara vez mencionan a Solzhenitsyn, Anna Ajmatova, Iosif Brodsky, Shalamov o Yuli Daniel que recibieron todo el peso de la represion de la KGB por adversar a los verdugos de su pueblo.
El camarada Padura fue comisionado para moverse en la ambiguedad oportunista, esa que le facilita cumplir con su mision: enviar el mensaje de una supuesta libertad de expresion artistica en un campo de concentracion socialista. Solo asi le es permitido publicar en el extranjero y traer pacotilla.
Bueno el gordo Rivero cambió de rumbo, pero sus borracheras en 26 con Raúl eran bien conocidas,muchos de los de San Isidro son de izquierda.Rosa María Paya no se define como derecha tampoco.Al final ,el hombre está allá,sin robar a nadie y jugando con la cadena, El sabe lo que pasará si intenta tocar al simio.El gran Reinaldo Arenas si fue perseguido doble ,por la homofobia verdeolivo y sus geniales escritos .Yo me hubiera ido en lugar de Padura ,pero quizás el le teme al desarraigo....
La batería solar la paga con su trabajo, con sus derechos de autor, no con ninguna asignación de la élite castro-comunista, remesa enviada por familiares o subvención política o filantrópica...
Don Sariol——— No veo nada malo que alguien en aquella isla maldita donde todo falta, alguien reciba alguna subvención, ya sea política, ideológica o familiar que lo ayude a sobrevivir en el campo de concentración. Si Padura lo hace con sus derechos de autor, pues muy bien.