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Teatro

El cuentacuentos cubano Aldo Méndez sacó su sexualidad a los escenarios cuando llegó a España

'¿Por qué no pueden estar en el mismo cajón mi sexualidad, la poesía y mi palabra?', dice el narrador cubano en entrevista con DIARIO DE CUBA.

Madrid
El narrador oral cubano Aldo Méndez. DDC TV
Aldo Méndez.
Aldo Méndez. Agrupación Yosoypurocuento

El narrador oral cubano Aldo Méndez empezó a contar cuentos por casualidad, cuando estudiaba Filosofía en Moscú. "Me encontré un libro, en el libro un cuento y el cuento me dijo 'cuéntame'. No sabía que era un oficio. Poco a poco me fui apartando de la Filosofía, fue una época difícil. Los egresados de Moscú veníamos a Cuba con el San Benito de la Perestroika y todas aquellas cosas que parecían que iban a cambiar, pero que luego se volvieron en nuestra contra", dice Méndez en entrevista con DIARIO DE CUBA. 

Aldo Méndez, asentado en España desde hace años, cuenta que su trabajo remite a un término popular muy mal visto que es "vivir del cuento". Pero "la narración es un oficio antiquísimo, contar cuentos es inherente al ser humano, aunque la visión contemporánea de la narración oral es relativamente joven", explica.

En la obra propia de Méndez, nominado varias veces a los Grammy Latinos, se respira el ambiente de su pueblo natal, Meneses, donde, según el narrador, se llenó de historias. 

"Yo tuve televisión por primera vez a los nueve años. Un televisor en blanco y negro con una programación muy reducida y dogmática. En las noches en las que no había nada que ver, mis abuelos, mis padres, padrinos y los vecinos se sentaban a conversar. Esas historias a mí siempre me habitaron. Quizá alguna vez quise estudiar actuación, pero por aquellas cuestiones morales y de miedos estudié Filosofía. Meneses, mi pueblo, es un (referente) permanente desde que descubrí la falta que me hacía. Creo que uno no descubre las bondades de sus raíces hasta que no reconoce el desarraigo".

Vivir del cuento en España es diferente que en Cuba, advierte Méndez. "En España es un riesgo, pero un riesgo maravilloso porque tienes que estar en constante construcción y búsqueda. La narración oral no existe como profesión. Hay pocos países que tienen estipulada la narración oral como oficio. En Cuba la escuela de narración oral existe, pero está cerrada a un modelo único y, sobe todo, muy centrada en temas oficiales", dice el narrador, quien cuenta que en España su profesión es "una especie de aspirina, sirve para muchas cosas. Nos llaman para temas de género, infancia, depresión, bodas, comuniones, bautizos y bares".

Méndez recuerda a su maestra Mayra Navarro con gran cariño. Fue ella quien lo reconoció en toda su integridad como ser poético, sexual e intelectual, dice. "Yo le tenía mucho miedo a mi voz, a mis gestos, porque soy homosexual y hace 30 años sabes lo que suponía eso. Ahora es muy fácil, sales del armario y te pones en una aplicación para ligar. Es muy sencillo ser marica a pesar de todo lo que está cayendo". Asegura Méndez.

El narrador cuenta que cuando llegó a España su voz se recolocó porque su identidad cultural salió también a los escenarios. "Vamos a cambiar el orden de las gavetas del armario. Si en el primer lugar estaba la poesía ¿por qué en el mismo cajón no puede estar mi sexualidad, la poesía y mi palabra? Esa posibilidad me la dio España y la gente con la que comparto la vida".

Aldo Méndez opina que en "estos juegos de las nuevas ideologías, en donde entra la sexualidad, tenemos que cambiar la manera de luchar. Hay que luchar desde la belleza y no desde la confrontación permanente. Yo no tengo que luchar contra nadie, yo tengo que caminar conmigo mismo (…) Hay que aprender a perdonarse y a perdonar, y reconocer los miedos que tuvieron otros, porque yo creo que a estas alturas de la vida es casi más difícil ser macho que ser marica", concluye.

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5 comentarios

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Profile picture for user Ana J. Faya

Verdaderamente difícil, tenebrosa incluso, fue la vida en Cuba de los estudiantes que regresaban después de la perestroika. Fidel Castro se le enfrentó a Gorbachov; eran demasiados cambios para quien nunca quiso poner su poder en riesgo, y en el caso de los estudiantes, demasiados jóvenes con influencia de las reformas y la glasnot por los debates que se daban en Rusia. Algunos hasta presos estuvieron. Es encomiable el trabajo de "cuentero" de Aldo Méndez, por su profesión y por haberse abierto paso siendo homosexual, porque es el grupo humano más discriminado de este mundo, incluso perseguido en muchos países, y Aldo Méndez se presenta frente a un público, no escribe cuentos encerrado en su casa. Cuentero se autodenominaba Onelio Jorge Cardoso, quien publicaba sus cuentos cortos, pero oírlo narrar cualquier cosa era un deleite. Va y por ahí tiene Aldo Méndez antecedentes criollos aunque lo conocido no sean narraciones orales.

Profile picture for user Weston

El compañero dice:”a estas alturas de la vida es casi más difícil ser macho que ser marica". Eso es lo que vengo diciendo hace tiempo. Uno ve esta entrevista y en seguida salta a la vista que no es “el arte” lo que importa (ni al compañero ni a la entrevistadora), sino su homosexualidad. Es como si a un “macho” se le ocurriera salir a la calle con el pene afuera. Disgusting.

Profile picture for user Mr. Grinch

Weston, esa frase de este señor me recordó el famoso refrán que dice: árbol que nace torcido, su tronco jamás endereza.

Profile picture for user Weston

En respuesta a por Vedado

🤪