Pese a que bajo su gobierno en Cuba se redujeron en más de un tercio los recursos destinados a la electricidad, el gas y el agua, Miguel Díaz-Canel volvió a mostrar públicamente su preocupación por la crisis de suministro hídrico que afecta a millones de residentes de la Isla y que no deja de empeorar.
En una comparecencia el miércoles 4 de noviembre en el programa "Criterio compartido", de la oficial Radio Rebelde, el gobernante reconoció una vez más la gravedad de la crisis y exigió "combinar las inversiones y las soluciones técnicas con una atención sistemática, sensible y responsable a la población".
"La población no es una molestia"
Ante las quejas y protestas de vecinos de barrios del país, que incluso cierran el tráfico en calles principales exigiendo un servicio que es responsabilidad del Estado, Díaz-Canel afirmó que las personas están "ejerciendo su derecho a reclamar y nosotros tenemos el deber de escucharlos con humildad y de responderles con hechos y no con retórica".
"La población no es una molestia, es la razón de ser de nuestras instituciones", dijo, pese a que la primera respuesta a las protestas en Cuba es policial.
El gobernante reconoció que las causas de la crisis son el envejecimiento de las redes, las inversiones y los mantenimientos que no han podido realizarse en la magnitud necesaria, las consecuencias del "bloqueo" de Washington y la falta de combustible y electricidad para sostener los bombeos.
Promesas que se llevó el agua
Pese a ello, no explicó en qué quedó la "estrategia integral" para enfrentarla que mencionó durante el verano, cuando recorrió estaciones de bombeo y conductoras de La Habana. Entonces dijo que para finales de septiembre deberían apreciarse los primeros resultados en "dos o tres" de los principales sistemas que abastecen a la capital; en octubre deberían recuperarse las fuentes restantes y, antes de terminar el año, comenzarían a incorporarse soluciones más sostenibles basadas en energías renovables.
Ahora, en cambio, comentó que la cuestión requiere un programa integral y tiempo para ejecutar las inversiones. Pero no comprometió fechas.
La responsabilidad es de otros
Díaz-Canel hizo énfasis en la necesidad de "respuesta institucional" y llamó a exigir responsabilidad donde existen negligencia, indolencia o maltrato.
Para ilustrar su punto y alejar la responsabilidad, mencionó el ejemplo de una vecina de Mantilla, en Arroyo Naranjo, que tras seis meses sin recibir el servicio como antes y no encontrar respuestas en las instituciones en las que reclamó, recibió una solución en pocas horas.
De acuerdo con el gobernante, la ausencia de servicio en este caso se debió a "problemas en las válvulas" y lo calificó como un "fracaso institucional".
"Seis meses de silencio no se justifican con ninguna complejidad técnica. Puede haber la complejidad técnica, pero el silencio no se justifica", apuntó.
Millones de cubanos sin agua ni solución a corto plazo
En el propio programa, el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez, dijo que el martes había en Cuba 2.681.770 personas afectadas por falta de abastecimiento a través de las redes hidráulicas, 536.000 de ellas en La Habana. El 66% del total, debido a los apagones, y el 25% a los equipos de bombeo.
Díaz-Canel reconoció la utilidad de las pipas para atender emergencias, pero señaló que estas dependen del combustible. "Con pipas no vamos a resolver el problema, la pipa nos ayuda a atenuar", dijo, evitando mencionar que los cubanos denuncian que el servicio de un camión cisterna se cotiza entre 10.000 y 70.000 pesos cubanos en el mercado informal, dependiendo del territorio y nivel de escasez puntual.
Energía fotovoltaica para el abasto de agua
Según el gobernante, uno de los objetivos del "programa integral" oficial es reducir la dependencia del abastecimiento de agua de los apagones. Para ello, señaló, se debe "avanzar en la transición energética, con fuentes renovables en los sistemas de bombeo, incluidos los impulsores y los bombeos intermedios".
Las autoridades llevan años hablando de hacer esos ajustes, pero hasta la fecha el uso de energía fotovoltaica no parece incidir en un mejoría del abasto de agua.
Sobre ello, Rodríguez dijo que se construyen diez parques solares, con 200MW de capacidad de generación y almacenamiento, destinados a tres fuentes de abasto de La Habana. Su terminación está prevista para agosto de 2027, aunque "se trabaja para acortar ese plazo", precisó.
Para sostener la nueva promesa, Díaz-Canel comentó que "se trata de inversiones de envergadura que requieren tiempo".
Finalmente, sobre el programa radial, dijo que "no es un espacio para prometer lo que no podemos cumplir, sino para decir la verdad y para exigir responsabilidad, para exigir sensibilidad, para exigir aporte por cada uno de nosotros".
Los datos hablan
Una investigación de la periodista de DIARIO DE CUBA Annarella Grimall, que cita datos oficiales y fuentes del sector, estimó que más de 3,1 millones de cubanos sufrían cortes totales o parciales de agua. La cobertura efectiva de agua gestionada de forma segura —disponible cuando se necesita y libre de contaminación— alcanzaba solo al 61% de la población.
La falta de electricidad es uno de los factores que paraliza las estaciones de bombeo, pero no resuelve el deterioro acumulado de acueductos, conductoras, bombas y redes de distribución. El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos reconoció anteriormente que "más del 40% del agua bombeada se pierde en redes y conductoras deterioradas".
Una encuesta de DIARIO DE CUBA realizada por Cubadata en 2026, arrojó que al 18% de los consultados les falta agua todos los días y al 28,6%, varias veces por semana. Solo el 9,3% aseguró no tener problemas de abastecimiento. En total, el 46,6% enfrenta la falta de agua diariamente o varias veces por semana y el 71,4%, al menos una vez por semana.
La interpretación es que pueden solucionar lo que hace falta sacando los millones que tienen en sus cuentas en el exterior, pero que nunca lo van a hacer.