El Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) reconoció que la severa crisis en el abasto de agua que afecta a millones de cubanos no tendrá una solución a corto plazo, al tiempo que advirtió que carece de combustible para entregar el líquido mediante pipas.
La entidad admitió que más de 2,7 millones de consumidores viven con afectaciones en el abasto de agua y detalló que La Habana, Santiago de Cuba, Matanzas, Artemisa y Holguín son los territorios con los mayores problemas.
"En La Habana, casi medio millón de habitantes tienen afectado el servicio, debido a la inestabilidad del sistema eléctrico y a la rotura de equipos", sostuvo la entidad. Por su parte, el director de Acueductos de la capital, Abel Fernández Díaz, advirtió que, si bien las autoridades han trazado un plan de contingencia, este "va a tomar tiempo".
"Boyeros, La Lisa, Habana del Este, Cotorro y los municipios del centro son los más afectados. Solo Regla presenta el menor número de afectaciones", detalló.
Entretanto, el funcionario apuntó que el abasto mediante pipas "es muy complicado", toda vez que "requeriría de un nivel muy elevado de combustible, del que hoy no disponemos". También destacó que "hospitales, centros de producción de medicamentos y de alimentos son prioridad".
Un problema de larga data y promesas incumplidas
Una investigación de la periodista de DIARIO DE CUBA Annarella Grimall, que cita datos oficiales y fuentes del sector, estimó que más de 3,1 millones de cubanos sufrían cortes totales o parciales de agua. La cobertura efectiva de agua gestionada de forma segura —disponible cuando se necesita y libre de contaminación— alcanzaba solo al 61% de la población.
Mientras los problemas en el sector se agravan, motivando protestas ciudadanas e ingentes reclamos populares, el gobernante Miguel Díaz-Canel anunció en septiembre un plan para dedicar 200 megawatts de generación solar fotovoltaica al bombeo de agua en La Habana, con el objetivo de independizar ese servicio del Sistema Eléctrico Nacional en los primeros meses de 2027.
Si bien el Gobierno anunció que habría resultados parciales desde noviembre, mediante generación distribuida y grupos electrógenos en fuentes de abasto seleccionadas, la nueva declaración del INRH de que la solución "va a tomar tiempo" echa por tierra la promesa de Díaz-Canel.
Una crisis que no es solo eléctrica
La falta de electricidad es uno de los factores que paraliza las estaciones de bombeo, pero no resuelve el deterioro acumulado de acueductos, conductoras, bombas y redes de distribución.
El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez Rodríguez, reconoció anteriormente que "más del 40% del agua bombeada se pierde en redes y conductoras deterioradas".
Así, las reiteradas averías del sistema evidencian su fragilidad y son una demostración fehaciente de que las inversiones en el sector han buscado garantizar el suministro de agua a los hoteles.
En este contexto, una encuesta de DIARIO DE CUBA realizada por Cubadata en 2026, arrojó que al 18% de los consultados les falta agua todos los días y al 28,6%, varias veces por semana. Solo el 9,3% aseguró no tener problemas de abastecimiento. En total, el 46,6% enfrenta la falta de agua diariamente o varias veces por semana y el 71,4%, al menos una vez por semana.