Las autoridades cubanas buscan ampliar la participación de empresas privadas en el sostenimiento de los comedores del Sistema de Atención a la Familia (SAF), mientras sus anuncios de reparto de alimentos provocan preguntas sobre quiénes reciben las ayudas y cómo se seleccionan. "Vulnerables somos todos", respondieron ciudadanos a una publicación del Gobierno provincial de Matanzas que presentó como un avance la distribución de productos básicos a 44.760 personas.
Las críticas coinciden con un reportaje del diario oficial Granma sobre la incorporación de actores económicos a la gestión de los comedores sociales. El texto oficial muestra las limitaciones del suministro estatal: en el local del SAF Loipa, perteneciente a la mipyme Mi Reina Café, en el Vedado habanero, la cuota de alimentos entregada por la Dirección Municipal de Comercio apenas cubre el 10% de las necesidades de sus 12 beneficiarios, según la responsable del negocio.
El experimento funciona en 11 establecimientos de La Habana, Matanzas, Sancti Spíritus y Granma. El Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) pretende extenderla a los 1.461 locales del SAF, que atienden a unas 70.000 personas.
"¿Y por fin quiénes son los vulnerables?"
En Matanzas, el Gobierno provincial informó en sus redes sociales de la distribución de arroz, chícharos y azúcar a 44.760 personas identificadas en situación de mayor vulnerabilidad tras visitas de trabajadores sociales a viviendas de los 13 municipios.
Hidovaldo Díaz Martínez, coordinador de Programas y Objetivos del Gobierno provincial, señaló que se habían registrado 54.683 personas en delegaciones, consejos populares y municipios. La publicación no explicó la diferencia entre ese total y las 44.760 personas señaladas como destinatarias de los alimentos.
Las autoridades anunciaron que las entregas continuarían durante noviembre y diciembre en los lugares habituales de cada área urbana y rural. Sin embargo, los comentarios cuestionaron tanto el alcance de la ayuda como los criterios de selección.
"¡Vulnerables somos todos!", escribió la jubilada Mayra Ortega en los comentarios. Yaidelmys Amador Aparicio incluyó entre quienes necesitan apoyo a "niños, pensionados y trabajadores que no saben cómo subsistir con sus salarios y mantener a sus hijos".
Julio C. Trujillo preguntó qué edad o situación económica debe tener una persona para ser considerada vulnerable y quién realiza las entrevistas. "En mi cuadra nadie ha hecho visita", señaló. Meyling Villa Espinosa resumió la incertidumbre con otra pregunta: "¿Y por fin quiénes son los vulnerables?".
Una selección que puede dejar fuera a quienes necesitan ayuda
Una trabajadora social de Santiago de Cuba consultada recientemente por DIARIO DE CUBA explicó que la entrega de módulos alimenticios depende de un procedimiento que denominó "criterio elegible".
Según su testimonio, una persona que vive sola y recibe una pensión inferior a 4.000 pesos clasifica para el módulo que se distribuye estos días en esa provincia: cinco libras de arroz, una de azúcar, una de chícharos y un kilogramo de frijoles.
"Si la persona vive con un acompañante desempleado, no tiene derecho a dicho módulo, de igual manera, si la persona convive con personas que trabajan o si recibe remesas desde el exterior, tampoco tiene derecho a acceder al módulo", afirmó.
La trabajadora reconoció, además, que deja la valoración al presidente del Comité de Defensa de la Revolución (CDR), por considerar que conoce la realidad de sus vecinos.
Negocios que alimentan, pero no pueden admitir a más personas
En el comedor Loipa, situado en 23 y 10, la insuficiencia de los suministros estatales obliga a buscar apoyo de otros negocios para mantener la atención.
El establecimiento ofrece desayuno, almuerzo y comida a 12 adultos mayores desde el 26 de julio de 2026. Su titular, Mariuska Vega Dechamps, mencionó entre los colaboradores a la heladería De La Cream y a la panadería de 23 y 12, que garantiza el pan diario de los desayunos.
"No lo vemos como una carga, pero todavía nos estamos recuperando de la gran inversión que hicimos en la reparación del local y, por ello, no podemos sumar más asistenciados. Nos gustaría que más negocios nos apoyaran para ofrecerles un mejor servicio", declaró a Granma.
Para atraer inversores, el MINCIN ofrece posibilidades de reformar los locales y ampliar sus servicios, siempre que mantengan la alimentación de los beneficiarios. El ministerio destaca que algunos inmuebles están ubicados en zonas de atractivo comercial y que los negocios dispondrán de amplias capacidades administrativas, aunque no habrá incentivos fiscales.
Las instituciones estatales administradoras establecerán las condiciones contractuales y supervisarán la atención a las personas vulnerables y la continuidad laboral de los trabajadores.
La iniciativa, respaldada según Granma por el Acuerdo 10418/2026 del Consejo de Ministros y la Resolución 14/2026 del MINCIN, incluye a actores económicos estatales y privados, nacionales y extranjeros. El objetivo oficial es que todas las instituciones sociales tengan respaldo de alguna entidad económica, lo que no equivale necesariamente a transferir su gestión al sector privado.
Más necesidades, ayudas limitadas
La búsqueda de respaldo empresarial sigue al reconocimiento oficial de un aumento de las personas en situación de vulnerabilidad: de 876.522 en abril a 883.446 en agosto, 6.924 más en cuatro meses, según las cifras presentadas por el vice primer ministro Eduardo Martínez Díaz.
En una reunión de la Comisión Nacional de Políticas Sociales, el funcionario reclamó "exigir una mayor contribución social de las empresas estatales y privadas". También afirmó que la atención no debía limitarse a entregar módulos alimenticios, sino partir de una búsqueda activa de quienes necesitan apoyo y de planes ajustados a sus necesidades.
Las 883.446 personas reconocidas oficialmente como vulnerables no deben confundirse con los aproximadamente 70.000 beneficiarios del SAF ni con los destinatarios anunciados en Matanzas: son cifras de distinto alcance.
Los testimonios sobre las dificultades para alimentarse también desbordan la clasificación administrativa. En la cuarta encuesta de DIARIO DE CUBA, realizada por Cubadata entre el 22 de julio y el 10 de agosto de 2026, el 68,2% de quienes respondieron la pregunta sobre alimentación dijo que su hogar había reducido o saltado comidas al menos en algunas ocasiones durante los 30 días anteriores.
Para el 19,8%, esa situación ocurrió muchas veces o todos los días. El estudio reunió 1.551 encuestas completas mediante un panel online no probabilístico: sus resultados describen a los participantes, no constituyen una estimación del conjunto de la población cubana.