El monopolio estatal de las comunicaciones del régimen de Cuba, ETECSA, informó este lunes de la interrupción de buena parte de sus servicios debido a "problemas energéticos".
La empresa, que acumula numerosas quejas por su mal funcionamiento crónico, detalló que "se encuentran interrumpidos diferentes sistemas y equipos tecnológicos". Este escenario, marcado por la deplorable situación electroenergética de la Isla, "provoca afectaciones en la navegación a través del servicio nauta, los pagos electrónicos por Transfermóvil, así como la gestión de los servicios asociados", indicó.
ETECSA subrayó que, si bien "se mantiene la navegación por datos móviles", "pueden percibirse afectaciones de servicios que ofrecen otras instituciones". Se trata, en suma, de una nueva constatación del pésimo funcionamiento de los servicios públicos en la Isla.
Entre reproches de los usuarios, la empresa estatal no ofreció plazos de resolución y se limitó a declarar que sus especialistas "evalúan alternativas para restablecer los servicios afectados".
El malestar de los cubanos con ETECSA no es nuevo. A inicios de año, la empresa estatal desató una ola de críticas tras incrementar las tarifas y dolarizar parte de sus servicios, lo que generó un debate sobre la falta de competencia en un sector monopolizado por el Estado.
En un contexto de resquebrajamiento integral de la sociedad cubana, ETECSA reconoció en días recientes el deterioro de sus servicios móviles y fijos y admitió que las restricciones eléctricas están condicionando el funcionamiento de una infraestructura de la que dependen cada vez más actividades cotidianas de los cubanos, por lo que anunció un cambio de "prioridades".
Mientras la empresa sostiene que el respaldo energético se ha convertido en una de las principales prioridades de inversión, sus directivos reconocen que los resultados no serán inmediatos, por lo que la red continuará deteriorándose en el transcurso de la ejecución de dichas inversiones.
Al propio tiempo, la empresa busca el apoyo del sector no estatal para ejecutar los proyectos que el régimen es incapaz de acometer, sobre todo en el cambio de la matriz energética. "Aunque el ritmo de instalación de paneles solares es bajo, teniendo en cuenta las necesidades, se avanza en proyectos con empresas estatales, formas de gestión no estatal y otros actores que nos ponen en mejores condiciones", declaró en septiembre un directivo de ETECSA en Santiago de Cuba.
En cuanto a esto último, lo de la financiación de paneles solares por parte de formas de gestión no estatal para mantener la vitalidad de los servicios básicos, existen ejemplos recientes. Así lo demuestra la reciente instalación de paneles solares financiados por la población en una radiobase de Sancti Spíritus.
En este contexto, el monopolio estatal de las telecomunicaciones de Cuba ha encontrado una nueva forma de convertir en rehenes a los cubanos que residen en la Isla. Si sus familiares emigrados quieren comunicarse con ellos, ya no solo tienen que pagar los altos precios que cobra la empresa estatal; ahora también deben costear los paneles solares que necesita para ofrecer sus deficientes servicios en medio de la profunda crisis del sistema eléctrico, que mantiene el país apagado durante 20 horas consecutivas o más cada día.
En 2025, a propósito del "Foro DDC: Para la Cuba de mañana", el fundador y director del medio digital YucaByte, Norges Rodríguez, señaló que "el nivel de conectividad de Cuba está entre los peores del planeta". El joven periodista denunció no solo la obsolescencia tecnológica y los altos precios, sino la censura en el acceso a internet en la Isla y la complicidad del monopolio estatal con la policía política para silenciar y reprimir a activistas, opositores y periodistas independientes.