Los problemas con las redes de telecomunicaciones en Cuba, tanto de la telefonía fija como celular, llevan meses agravándose. Al mal estado técnico de la red, la falta de reparaciones y la baja inversión, se suma la escasez de combustible, con la que el régimen busca justificar el pésimo servicio de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA). En tal sentido, el diario oficial Granma hizo hincapié en las "irregularidades en los servicios de las telecomunicaciones" en Santiago de Cuba.
Así, el director de la empresa estatal en la provincia, Ricardo Serrano Díaz, reconoció que 200 sitios móviles (torres transmisoras) permanecen "apagados por falta de energía o combustible para respaldar los grupos electrógenos", dijo, al tiempo que detalló que "el 85% de la red móvil funciona con energía y no siempre tenemos combustible para suplir esta carencia".
Reconoció, asimismo, que debido a "carencia de recursos", en numerosas zonas "no se va a recuperar la red a corto plazo". Para los afectados, ETECSA se ha limitado a ofertarles, bajo cobro y supuestamente de manera provisional, "la llamada Telefonía Fija Alternativa (TFA), popularmente conocida como la de 400 minutos", indicó el citado funcionario.
Se trata, sin embargo, de la pescadilla que se muerde la cola, toda vez que, dijo Serrano Díaz, "necesitamos energía eléctrica para reparar". "Las mayores incidencias de la red fija se concentran en la cabecera provincial, San Luis, Contramaestre, Palma Soriano y en Songo La Maya", sostuvo.
Al propio tiempo, el funcionario culpó a los sabotajes de los daños en la red, acumulados durante años de desinversión. "Más de 40 hechos extraordinarios, que pueden ser considerados como robo y sabotaje, han dañado las redes y sistemas de telecomunicaciones", destacó, y detalló que, en varios puntos de la ciudad cabecera, "se han robado paneles solares, acometidas, elementos de las torres de la red móvil, de los breakers y de tecnología de las radiobases".
El funcionario, sin embargo, no prometió una solución inmediata, sino que sostuvo que ETECSA prevé desarrollar "un proyecto de cambio de la matriz energética para el 2030 y ya hay 17 sitios móviles con paneles solares". "Aunque el ritmo de instalación de paneles solares es bajo, teniendo en cuenta las necesidades, se avanza en proyectos con empresas estatales, formas de gestión no estatal y otros actores que nos ponen en mejores condiciones", dijo.
En cuanto a esto último, lo de la financiación de paneles solares por parte de formas de gestión no estatal para mantener la vitalidad de los servicios básicos, existen ejemplos recientes. Así lo demuestra la reciente instalación de paneles solares financiados por la población en una radiobase de Sancti Spíritus.
En este contexto, el monopolio estatal de las telecomunicaciones de Cuba ha encontrado una nueva forma de convertir en rehenes a los cubanos que residen en la Isla. Si sus familiares emigrados quieren comunicarse con ellos, ya no solo tienen que pagar los altos precios que cobra la empresa estatal; ahora también deben costear los paneles solares que necesita para ofrecer sus deficientes servicios en medio de la profunda crisis del sistema eléctrico, que mantiene el país apagado durante 20 horas consecutivas o más cada día.
El malestar con ETECSA no es nuevo. A inicios de año, la empresa estatal desató una ola de críticas tras incrementar las tarifas y dolarizar parte de sus servicios, lo que generó un debate sobre la falta de competencia en un sector monopolizado por el Estado.