El portal oficial Cubadebate dedicó el martes un reportaje a una nueva forma de estafa a través de las redes sociales, conocida como "tarjeteo", de la que, al parecer, han sido víctimas muchos residentes en Sancti Spíritus.
La petición de un "amigo"
Usando las historias de varias víctimas, aunque ocultando sus nombres reales, el medio estatal expuso cómo funcionan los timos: una persona consigue hackear el teléfono móvil de otra y escribe a sus amistades fingiendo que está en un apuro y necesita que le transfieran dinero de inmediato. La mayoría no desconfía del "amigo" y le hace el favor.
Según el reportaje, hubo personas que transfirieron 30.000 y hasta 40.000 (supuestamente pesos, aunque Cubadebate no lo especifica).
El hackeo se realiza cuando alguien encuentra, en algún grupo de redes sociales, un anuncio de venta de un artículo que le interesa. Al entrar en contacto con el supuesto vendedor, este le envía un link en el que podrá consultar las características y precios de la mercancía que pretende comprar. Y ahí está la trampa.
"Cuando accedes al link, eso tiene un programa maligno que te hackea la aplicación y, una vez que el estafador consigue apropiarse de la cuenta, empieza a pedir dinero a nombre tuyo", explicó el teniente coronel Sonlit Fernández Montiel, jefe de Información y Análisis de la Dirección Técnica de Investigaciones (DTI) en Sancti Spíritus.
Otra potencial víctima, una mujer de 65 años, encontró en Facebook una supuesta mipyme dedicada a instalar kits o combos de energía solar, con paneles, baterías e inversor.
Después de establecer contacto a través de la red social, la mujer recibió una llamada en la que se le aseguró que los equipos ya iban camino a su vivienda y que solo faltaba que efectuara el pago. La suma rondaba los 3.000 dólares, que debía enviar mediante Zelle. La mujer estuvo a punto de pagar, pero decidió esperar y eso la salvó de ser estafada. Ni los equipos ni el personal que supuestamente los instalaría aparecieron.
El dinero por adelantado
Otro modus operandi consiste en anunciar un artículo y, cuando aparece un comprador interesado, solicitarle que transfiera una parte del dinero por adelantado.
"El presunto estafador siempre te pide un adelanto", afirmó Owen Hernández Rodríguez, jefe del órgano del DTI en Sancti Spíritus. El oficial señaló que los territorios de la provincia con mayor incidencia de estas estafas son Sancti Spíritus, Trinidad, Cabaiguán y Yaguajay, aunque advirtió que este tipo de delito ha alcanzado a todos los municipios.
El miedo por un familiar
Según el reportaje, existe otra modalidad del timo, en la que un supuesto funcionario de prisiones llama al potencial blanco del fraude para informarle que un familiar suyo se involucró en una pelea y está bajo arresto.
Durante la pelea, el familiar habría roto un televisor o un equipo de alguien y habría que arreglarlo inmediatamente. La solución: transferir una suma de dinero a una determinada tarjeta para evitar que la supuesta rotura complique la situación del detenido.
Ese mecanismo se observó fundamentalmente a finales de 2025, según la información brindada a Cubadebate. En algunos casos, los autores empleaban números telefónicos y tarjetas que no estaban registrados a nombres suyos, por lo que resultaba más difícil identificarlos.
Los investigadores explicaron que algunos delincuentes utilizan líneas y medios de pago registrados a nombre de otras personas, entre ellas ciudadanos que emigraron o personas fallecidas.
El DTI advirtió que muchas de las personas investigadas por esos delitos son jóvenes sin antecedentes penales y con conocimientos de informática, redes sociales y telefonía digital.