El Gobierno promete llevar a los barrios cubanos alimentos que hoy escasean y reducir entre un 15% y un 30% los precios que pagan los consumidores actualmente por estos, mediante una nueva red de mercados gestionados por actores estatales y privados.
La directora general de Ventas de Mercancías del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN), Marpessa Portal de Villiers, dijo en la televisión estatal que ya funcionan 30 establecimientos bajo esta modalidad, aunque el diario oficial Granma informó que son 24.
Los "mercados de barrio" pretenden transformar parte de la actual red de bodegas, mercados y carnicerías con bajos niveles de oferta y actividad comercial. Según Portal, el objetivo es poner a disposición de la población productos "de primera necesidad", entre ellos arroz, azúcar, granos, conservas de tomate, pastas, café y aceite, además de jabón, detergente, desodorante y crema dental.
La relación anunciada incluye también leche en polvo, picadillo, hamburguesas, pollo, salchichas, huevos y harina de trigo, productos cuya disponibilidad y precios se han convertido en uno de los principales problemas cotidianos para las familias cubanas.
El propio órgano del Partido Comunista presentó la iniciativa como una vía para "suplir, en parte, el déficit" de productos que anteriormente se entregaban mediante la libreta de racionamiento.
En junio, el régimen cubano confirmó que esta cartilla dejará de tener carácter universal: la canasta básica pasará a garantizarse únicamente para jubilados, familias con niños que padecen enfermedades crónicas y personas consideradas vulnerables, como parte del paquete de reformas económicas ese mismo mes.
Incentivos para bajar los precios
La promesa de precios más bajos se sustenta en incentivos fiscales para quienes abastezcan y gestionen los establecimientos. Según Portal, los comercializadores mayoristas que suministren mercancías a los mercados estarán exonerados del 10% de los márgenes mayoristas, mientras que el impuesto sobre las ventas minoristas se reducirá del 10% al 5%.
La funcionaria aseguró que esas ventajas deberían trasladarse al consumidor mediante una reducción de los precios de entre 15% y 30% respecto a los de otros mercados.
Granma, sin embargo, situó la rebaja anunciada entre un 10% y un 15%. La diferencia no fue explicada en los reportes oficiales.
Los operadores de los establecimientos también tendrán exonerado el pago del arrendamiento durante los primeros dos o tres años, según la explicación ofrecida en el programa oficial Buenos Días de la televisión estatal. Podrán participar trabajadores por cuenta propia, mipymes, empresas estatales y entidades de inversión extranjera.
El MINCIN afirma que la selección de los establecimientos se realiza mediante licitación y que la modalidad podrá extenderse a todo el país. La Habana, Camagüey y Guantánamo concentran actualmente la mayor presencia, con siete mercados en cada uno de estos territorios, según Portal.
La iniciativa llega en un escenario de escasez persistente, inflación y pérdida de capacidad de compra, en el que alimentos básicos pueden alcanzar precios inaccesibles para buena parte de los hogares. Una botella de un litro de aceite, por ejemplo, alcanzó recientemente en Santiago de Cuba los 5.500 pesos, como reportó DIARIO DE CUBA.
El economista Pedro Monreal ha advertido que la crisis alimentaria no es reciente y cuestionó que las 176 medidas económicas aprobadas por el Gobierno en junio no incluyeran un eje específico para afrontar la emergencia social. A su juicio, el paquete apuesta por una lógica de "oferta primero", confiando en que las reformas productivas terminen aliviando posteriormente las carencias.
Los "mercados de barrio" representan ahora una de las respuestas oficiales para aumentar esa oferta y abaratarla, aunque el propio Gobierno reconoce que parten de una red comercial caracterizada por "bajos niveles de ofertas" y actividad.
Por el momento, las autoridades no han precisado cuánto volumen de alimentos podrán garantizar estos establecimientos ni cuándo estará disponible de forma estable la amplia relación de productos anunciada.
No pueden pagar a los abogados de Londres van a pagar por alimentación....
Si escasean, difícil que el precio baje...
Parece que de puro miedo porque la cosa se les pone caliente, la piara de GSESA solotó una tierreita de los mas de 20 mil millones robados para darle algo a la gente y calmarla. Se saben cuidar el pezcueso, y creo que estan cuadrando la caja en negocios con Trump, para no pe4der lo que tanto trabajo les ha dado robar.
Otro manotazo de ahogado del régimen, que se sigue hundiendo. Días-Contados no manda en Cuba, y tampoco en su casa.