Desde demandas por cientos de millones de dólares hasta por algunos miles, la Alianza Global por la Libertad (GLA, por sus siglas en ingles) presentó el miércoles 24 de junio el Archivo de Reclamaciones EEUU-Cuba, un registro consultable de reclamos certificados contra el régimen de Cuba por las confiscaciones emprendidas por Fidel Castro.
El archivo, reunido en un sitio web con herramientas de búsqueda y consulta, así como con la opción de que los interesados reciban detalles sobre reclamaciones vinculadas a sus familias, es un recurso gratuito que documenta las reclamaciones certificadas de propiedad de EEUU contra La Habana, adjudicadas por la Comisión de Liquidación de Reclamaciones Extranjeras (FCSC, por sus siglas en inglés).
El registro contiene 5.913 reclamaciones certificadas, por una suma de 1.906.479.884 dólares. A fecha de 2026, las reclamaciones con intereses acumulados están valoradas en casi 9.000 millones de dólares que se adeudan a los demandantes estadounidenses.
"Estas reclamaciones certificadas, producto de una adjudicación federal formal, representan el universo reconocido y defendido de las pérdidas estadounidenses derivadas de las confiscaciones" a manos del régimen de Cuba, señala la Alianza Global por la Libertad.
La publicación de este archivo en un registro único resuelve la complicación que ha supuesto durante décadas para los demandantes, investigadores, medios de comunicación y el público en general acceder de forma organizada a la información.
"Estas reclamaciones fueron resueltas por el Gobierno de Estados Unidos hace décadas; la dificultad nunca ha sido su validez, sino la capacidad de verlas y entenderlas", explico Mauricio Tamargo, miembro de la Junta de GLA.
"Hacer que el registro certificado sea abierto y consultable es un paso hacia la transparencia que cualquier resolución justa requerirá eventualmente", apuntó.
El archivo es fruto de más de dos décadas de trabajo, que implicó entre otras cosas acudir a los tribunales y demandar al Departamento de Estado de EEUU para obligarlo a la liberación de documentos sobre las reclamaciones, litigios que comenzaron con solicitudes presentadas por primera vez en 2014.
"Las reclamaciones deberían haberse resuelto hace décadas. No lo fueron. Así que la primera tarea era simplemente asegurarse de que no pudieran ser olvidadas", señala el proyecto.
Según el Archivo de Reclamaciones, el propósito del repositorio es también "mantener la cuestión de la confiscación no compensada donde corresponde, a la vista del público, hasta que se resuelva justamente".
"Cuando el Gobierno cubano confiscó las casas, granjas, negocios y cuentas de ciudadanos estadounidenses a partir de 1959 y 1960, no solo se apoderó de propiedades. Se necesitó una promesa que Estados Unidos hace a su pueblo, que sus derechos viajan con ellos y que el país no olvida. Estas reclamaciones han permanecido sin resolver durante más de sesenta años. Resolverlas enviaría una señal mucho más allá de Cuba: que tarde o temprano, con paciencia o con palanca, Estados Unidos asegura justicia para los suyos", afirma.
Luego de la llegada al poder del Fidel Castro, el régimen expropió sin compensación a miles de ciudadanos y empresas estadounidenses. Entre 1966 y 1972, la Comisión de Liquidación de Reclamaciones Extranjeras, un órgano del Departamento de Justicia de EEUU, examinó las reclamaciones una por una y certificó aquellas que consideró válidas.
Señala el archivo que "las acusaciones han vuelto a los titulares a medida que la relación con La Habana se estrecha de nuevo, y la cifra en discusión, unos 9.000 millones de dólares, vuelve a ser una cuestión de política actual".
"Estas reclamaciones esperan un acuerdo entre Estados Unidos y Cuba que aún no ha llegado, y la certificación por sí sola no indica a ninguna familia individual cuál es su camino a seguir hoy. Lo que significa una reclamación concreta ahora, quién la posee, cómo ha pasado por una herencia, qué opciones existen, depende de los hechos concretos y de la ley que ha cambiado a lo largo de los años", señala el proyecto.
La mayoría de los cubanos desconcen todo esto de las nacionalizaciones y confiscaciones y se creen que lo del embargo es un capricho de USA.
La lista de empresas confiscadas es el mejor ejemplo de lo que era Cuba antes de 1959: Un país pujante económicamente.