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Represión

Una manifestación popular en Santiago de Cuba vigilada por 20 patrulleros

La inmediata respuesta del régimen demuestra que están bien provistos de combustible para reprimir cualquier intento de rebelión ciudadana.

Santiago de Cuba
Micro 7 del Distrito José Martí, Santiago de Cuba.
Micro 7 del Distrito José Martí, Santiago de Cuba. DDC

El hambre saca a la población a las calles y revela la cruda represión que sufre el pueblo cubano, escondida en la penumbras de los apagones. Sobre las 9:00PM de la noche del miércoles 10 de junio, en medio del sempiterno apagón, los vecinos de los barrios del Reparto Marimón y los barrios aledaños de Micro 7 y Micro 8 del Distrito José Martí salieron a las calles.

"Empezaron sonando los calderos y poco a poco aquello fue subiendo, y empezaron los gritos", cuenta una vecina que pidió anonimato. "Una anciana de la esquina gritaba que ella tenía hambre, que quería que le dieran comida, que se estaba muriendo de hambre. La gente estaba pidiendo corriente y comida, y de momento aparecieron 20 carros de patrullas, el carro de la Brigada Especial con los boinas negras y como 20 motos de agentes civiles del DTI. Y la gente empezó a gritar que no había combustible para las ambulancias, pero sí para la Policía. Imagínate cómo se puso esto en esa oscuridad".

La espontánea protesta del pueblo fue contenida, pero la población, amparada por la oscuridad pudo expresar sus inconformidades y señalar al Gobierno como culpable de la debacle del país.

"Que nadie se sorprenda: ellos están preparados y en alerta máxima", afirma otro vecino del Reparto Marimón. "Fue impresionante cuando vimos la cantidad de carros que llegó, porque de día casi no hay transporte de combustible, solo vehículos eléctricos. Demostraron que están en alerta máxima, más contra una rebelión del pueblo que contra una invasión. Saben que Trump puede tomar la represión al pueblo como un pretexto".

La inmediata respuesta del régimen demuestra que están bien provistos de combustible para reprimir cualquier intento de rebelión ciudadana, y que están autorizados a usar la fuerza si es necesario.

"En medio de la oscuridad es muy difícil ver que pasó. Lo que sí escuché más que ví, es que estaban tirándole piedras a los policías. Lo sé por los gritos y los sonidos. No se veía mucho en la oscuridad, pero sentía los gritos", atestigua una vecina que observaba desde su balcón.

El impresionante despliegue policial que asombró a los manifestantes demostró que la prioridad del Gobierno es su supervivencia y no la del pueblo.

"El combustible para reprimir está garantizado, y el del Ejército todavía más. Ellos van a inmolar a todos los muchachitos que están en el Servicio", advierte Yunia, cuyo hijo recién terminó el Servicio Militar. Y añade: "Gracias a Dios, mi hijo lo terminó el año pasado, hace como siete meses, y estoy feliz porque a esos niños los van a poner en la primera línea y no están preparados. Si a militares de experiencia los arrasaron en Venezuela, a estos  niños los desaparecerán", afirma.

Finalmente, el cerco y las amenazas policiales hicieron que las protestas se fueran diluyendo.

"La corriente llegó después las 2:00AM, no la adelantaron, cumplieron con el cronograma establecido", explica la vecina que pidió anonimato. "Pero la Policía nos tiene infiltrados. Esa madrugada los boinas negras volvieron con la jaula y se llevaron 18 personas de Micro 7 con la acusación de que habían tirado piedras a un consultorio y a la panadería. Y en la mañana se llevaron a una mujer que se orinó en un vaso y le tiró el orine a un policía", asevera.

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1 comentario

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Profile picture for user Balsero

Es cierto. Esta gente del régimen le tiene más miedo a la reacción popular que a una invasión yankee. No sirven para absolutamente nada, empezando por Castro II, siguiendo por Días-Contados y terminando por Moco Pegao. Si hay alguna mínima posibilidad de destruir algo, ellos seguramente lo harán.