Si bien el huracán Melissa ya está lejos de Cuba, sus efectos devastadores se siguen sintiendo en la Isla, y la realidad del oriente del país es la de un territorio en plena catástrofe. Así, el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil decretó, desde las 11:00 a.m. de este viernes, la "fase recuperativa" para las provincias de Santiago de Cuba y Granma, pero mantuvo en "alarma ciclónica" a los municipios de Río Cauto y Cauto Cristo, en Granma, "donde permanece una situación hidrológica compleja y continúan las labores de protección de la población", precisó la nota oficial.
En relación con el complejo escenario en dichos municipios, el periodista oficialista Lázaro Manuel Alonso informó en su perfil de Facebook que "la cuenca del Cauto enfrenta en estos momentos su punto crítico de inundaciones, un fenómeno complejo donde convergen las intensas lluvias, el vertimiento de presas, los escurrimientos desde la Sierra Maestra y la peligrosa penetración del mar que bloquea la desembocadura".
"El riesgo máximo se alcanza hasta 72 horas después de cesar las lluvias, cuando el caudal acumulado llega a los municipios bajos. Las autoridades alertan a la población sobre el extremo peligro e instan a no retornar a sus hogares prematuramente, ya que esta acción ha derivado en operaciones de rescate de alto riesgo y lamentables pérdidas de vidas".
Sin embargo, el medio digital oficialista Cubadebate publicó que "la Presa Cauto del Paso no representa un riesgo. No existe posibilidad alguna de peligro con este embalse".
No obstante, reconoció la notable crecida del río y detalló que "desde el 24 de octubre, el río ya estaba crecido por los volúmenes de agua que recibió de la presa. Por estas crecidas sin precedentes, se decidió evacuar a las comunidades de Las Cartujas, Los Cayos, El Tiguabo, El Jardín de Miradero, Cauto del Paso, Melones, Malacó, Cauto Embarcadero, Cayamas, El Carnero y Guamo Embarcadero. Además, se iniciará la evacuación en Grito de Yara y Viviendas Campesinas".
"La evacuación se realiza de manera urgente y se coordina el traslado de las familias hacia el Politécnico 'Manifiesto de Montecristi'", detalló Alonso, y agregó que "se espera lleguen más personas, entre 5.000 y 7.000".
"Hasta este momento, las inundaciones no representan un riesgo para la cabecera municipal", sostuvo, al tiempo que informó que "las aguas deben ir bajando paulatinamente" y añadió que "no habrá un golpe de agua repentino, pero las inundaciones pueden continuar".
Estas operaciones, muchas de ellas ejecutadas en zonas de difícil acceso, son dirigidas sobre el terreno por el general de Cuerpo de Ejército Roberto Legrá Sotolongo, jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas.
En Guantánamo: "alerta humanitaria"
Mientras las inundaciones convierten a la cuenca del río Cauto en un escenario complejo donde los cuerpos especializados ejecutan evacuaciones de alto riesgo, el grupo de asesoría legal Cubalex denunció que Guantánamo se encuentra en una situación de "alerta humanitaria" y "sin una respuesta efectiva por parte del Estado".
"Desde que se decretó la fase de alerta, la población esperaba recibir la canasta básica —pendiente desde hace dos meses— o al menos una distribución de emergencia. Sin embargo, no llegó ningún alimento a las bodegas ni donaciones que permitieran a las personas prepararse", indicó, al tiempo que destacó que "no se habilitaron puntos de venta de comida ni productos esenciales. Ni pan, ni galletas, ni agua fueron ofrecidos a la población antes, durante ni después del huracán".
Sostuvo, asimismo, que "el impacto fue devastador: viviendas sin techo, calles inundadas, árboles caídos, y tendidos eléctricos y telefónicos colapsados. En barrios como Río Guaso, Caribe, Obrero y Dabul, los postes y cables eléctricos permanecen en el suelo".
En un escenario de crisis total en todo el oriente cubano, "el 95% de la ciudad sigue sin electricidad. Solo una zona céntrica —donde se ubican tiendas en divisa y la PNR— tiene servicio parcial", dijo, y detalló que "no hay gas ni carbón para cocinar".
Mientras, resaltó que "los centros de evacuación habilitados en escuelas no garantizaron alimentación ni condiciones básicas. Se pidió a las personas evacuar por sus medios, llevando su propia comida y utensilios. Solo se les aseguró que podrían permanecer allí durante el paso del huracán".
En tal sentido, Cubalex denunció que "miles de familias pasaron hambre durante el huracán y, al regresar, encontraron sus casas derrumbadas o sin techo, con pérdidas totales o parciales de sus bienes". "Las autoridades no han visitado las viviendas para contabilizar daños. No se han visto brigadas trabajando en la reparación. Los recursos fueron trasladados a Santiago de Cuba, dejando a Guantánamo sin apoyo", agregó.
Así, "la población denuncia abandono e indiferencia. Quienes intentan comunicarse con las autoridades solo reciben una respuesta: 'hay que esperar'. La única información oficial indica que el servicio eléctrico podría tardar una semana en restablecerse, pues se está priorizando a otras provincias", sostuvo.
Llega más ayuda internacional, pero los cubanos no la ven
Este jueves, un avión de la aerolínea venezolana Conviasa arribó al aeropuerto Antonio Maceo, en Santiago de Cuba, con 26 toneladas de ayuda humanitaria enviada por Caracas para los damnificados del huracán Melissa. Sin embargo, el régimen cubano centraliza toda la ayuda y mantiene sobre ella un estricto control.
La aeronave transportó insumos médicos, alimentos no perecederos y materiales para la reconstrucción de viviendas e instituciones afectadas por el ciclón que impactó el sureste de la Isla.
A pesar de que la situación lo exige cada vez más, las autoridades cubanas ejecutan una distribución lenta e incompleta de las ayudas. En tal sentido, el Gobierno de Santiago de Cuba informó que solo ha repartido 1.000 módulos alimentarios con arroz, harina, azúcar, legumbres, sardinas, leche, aceite y otros productos, destinados a familias numerosas de las zonas más afectadas.
Por su parte, la Cruz Roja, que sigue recibiendo donaciones, lanzó un llamado internacional con el que pretende recaudar 18 millones de dólares para asistir a unos 100.000 afectados por el huracán. La delegación de la organización en la Isla calculó que el monto también serviría para hacer frente a la crisis sanitaria del país, toda vez que las lluvias y la insalubridad han elevado los brotes generalizados de dengue, oropouche y chikungunya.
Además de que los del régimen hacen lo que se les ocurre con las donaciones, ese es un gobierno fallido, que ha perdido la capacidad de gobernar y ni distribuir algo pueden ya. Cuba está lista para un intervención nacional humanitaria.
El huracán va a impulsar el peso por encima de los 500 pesos por dólar.