Back to top
Transporte

Conductores privados, los verdaderos protagonistas del transporte público en Santiago de Cuba

En la segunda ciudad del país, los transportistas particulares sirven hasta de ambulancias, puesto que ese servicio estatal ha desaparecido.

Santiago de Cuba
Un pisicorre y pasajeros en Santiago de Cuba.
Un pisicorre y pasajeros en Santiago de Cuba. DIARIO DE CUBA

Yanis tiene una consulta médica en el hospital Clínico Quirúrgico de Santiago de Cuba, ubicado en la periferia de la ciudad. Desde el Micro 8 en el Distrito José Martí, donde reside, necesita dos transportes como mínimo. Tiene dos opciones. La más barata es coger un camión hasta el Parque Ferreiro y allí abordar un pisicorre de la ruta de El Caney. La opción directa es coger una moto. La primera le costaría 70 pesos y la segunda 400.

En Santiago de Cuba para nadie es un secreto que el medio de transporte más popular es la motocicleta, según fuentes con una dotación estimada de 14.000 ciclos. Es inmediata, eficaz y está disponible las 24 horas del día, pero es cara, no todos pueden permitirse un pago de 200 pesos por un viaje promedio. Los transportes urbanos comunes de los santiagueros son los camiones y camionetas a los que el Gobierno local les subsidia el combustible.

El colapso del transporte urbano estatal es una realidad asumida por la población. Los trayectos anteriormente recorridos por las guaguas hoy son ocupados por transportistas privados. Camiones, camionetas y pisicorres de carrocerías americanas y motores híbridos de inventivas, son los estandartes del transporte urbano. Las guaguas no cuentan en la transportación de la población.

Un chofer de guagua que pidió anónimato comentó que "fue enviado interrupto para su casa con el 70% del salario porque "los carros están rotos y no hay piezas de respuesto para su arreglo, lo que se necesita son carros nuevos."

Esos carros nuevos deseados por el chofer llegaron el pasado junio, con los 20 microbuses Foton con capacidad para 14 personas, que se unieron a la flota de triciclos eléctricos con capacidad para seis personas.

"El viaje se siente como si estuvieras en un paseo turístico por la ciudad", comenta Carlos al bajarse de un microbus, "tienes espacio, aire acondicionado, es otra realidad, pero cuando estas apurado para el trabajo tienes que coger tu camión repleto de gente, uno encaramao encima del otro, porque los microbuses no resuelven. Los camiones son el transporte real", dice.

Microbuses y bicicletas eléctricas son gotas en el desierto para una ciudad de más de medio millón de habitantes con un relieve montañoso. La orografía limita el recorrido de los triciclos a las áreas llanas donde compiten con los coches de caballos, más eficientes en durabilidad de tiempo de trabajo y que los doblan en cantidad de viajeros.

Los transportistas particulares sirven hasta de ambulancias, un servicio también desaparecido por la carencia de estos vehículos especializados.

"Si llamas a una ambulancia por una urgencia te mueres", explica Zoila, residente del Nuevo Vista Alegre. "Cuando ocurre una emergencia médica te tienes que tirar para la calle y buscar parar a un particular, un pisicorre, una camioneta, un bicitaxi y hasta un motor para que te haga el favor de llevarte al hospital o a un policlínico, y la verdad que nadie se niega", agrega.

A pesar del trabajo crucial de los particulares en la transportación ciudadana, estos no se sienten valorados por las autoridades, siempre suspicaces con todo lo que esté fuera de su control. 

"Por la mínima cosa te meten una multa, o no te dejan circular", cuenta el conductor de una camioneta. "Vives dándoles sobornos a los policías descarados estos, además de que viajan gratis. Nosotros no les gustamos al Gobierno, pero están obligados porque no tienen guaguas, ni respuesto, ni nada, solo combustible", señala.

La realidad es que el transporte público de la ciudad es privado, y las pocas guaguas que hay están arrendadas a particulares.

"El Gobierno ya le dejado el transporte público a los particulares", dice David estudiante universitario, "ellos no pueden mantenerlo, de hecho nunca han podido porque el transporte público en Cuba siempre ha sido un desastre. Mira, ahora mismo estamos de vacaciones, si quieres ir a la playa solo tienes camiones, pisicorres y guaguas arrendadas todos particulares. Si te vas de viaje a otro municipio o provincial, buscas camiones particulares. Incluso si te surge una urgencia médica, buscas a un particular porque no hay ambulancias. El Gobierno se ha quedado sin carros y los santiagueros le agradecemos a los transportistas privados", concluye.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

Sin comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.