Back to top
Transporte

Sin estrategia para reducirlas, autoridades de La Habana reconocen un aumento en las agresiones a ómnibus

Este domingo, una guagua de la ruta P7 sufrió un ataque en el que el chofer fue amenazado con un cuchillo.

La Habana
Ómnibus agredido.
Ómnibus agredido. Tribuna de La Habana

En un contexto de crisis total, en el que las autoridades gubernamentales reconocen el estado calamitoso del transporte en Cuba, las agresiones contra ómnibus del sistema de transporte público de La Habana han ganado intensidad en las últimas semanas, con agresiones en varios puntos de la ciudad. En tal sentido, en la madrugada de este domingo, en un ómnibus del paradero de Cotorro que cubría la ruta del P7, sufrió un ataque en el que el chofer fue amenazado con un cuchillo y una de las puertas del ómnibus fue rota, informó el periódico local oficialista Tribuna de La Habana.

A raíz de este hecho, Lázaro González Mena, director de la Terminal de Ómnibus del Cotorro, como Joel Martínez González, director de Transporte del municipio, reconocieron en declaraciones a dicho medio que "este tipo de situaciones se han incrementado en los últimos tiempos" y subrayaron que ocurren "principalmente los fines de semana".

De forma velada, ambos directivos criticaron la inacción de las autoridades policiales para prevenir ataques de este tipo, que reflejan el incremento de la violencia y la inseguridad ciudadana en la Isla. Así, Martínez insistió en "la importancia de una mayor unión entre la PNR y Transporte en el enfrentamiento, y, sobre todo, en la solución y la prevención de hechos como el referido".

Sobre el incidente, el chofer agredido detalló: "Eran sobre las cuatro de la madrugada. Salgo de la cabecera rumbo al Cotorro con el carro cargado al máximo. Llegando a la Virgen del Camino empiezan a gritar y se forma una bronca dentro del carro. En ese momento unas tres personas me rodearon y uno de los pasajeros me puso un cuchillo, y me dijo, '¡O paras o te mueres!'. Yo paré el ómnibus y en ese momento hay personas que se bajan de la guagua. Cuando me deja de amenazar, que camina hacia el fondo, cierro las puertas".

"En ese momento, uno de los pasajeros me refiere hay una ventanilla rota, al revisar me cercioro que es la puerta y no una ventanilla y voy, con los pasajeros que no se habían bajado, directo a la Novena Unidad de Policía, por ser la más cercana", agregó.

Si bien los directivos se ufanaron al recalcar la rapidez con que el ómnibus fue reparado y devuelto al servicio, nada dijeron sobre la captura de los responsables ni sobre la concreción de una estrategia para que, hechos de este tipo, cada vez más frecuentes, no vuelvan a ocurrir.

Recientemente, tras un apedreamiento a un metrotaxi en La Habana, el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, utilizó este y el resto de incidentes similares para justificar el estado deplorable en el que se encuentra el sector en la capital. En tal sentido, afirmó en su perfil de Facebook que "cada vehículo que sufre actos vandálicos deja una estela de afectaciones que se extiende mucho más allá del daño físico".

"No es solo un cristal roto o una estructura deteriorada; son miles de trabajadores que no llegan a tiempo, estudiantes que ven afectado su acceso a la educación, familias que dependen de la movilidad para su día a día. Un solo autobús fuera de servicio puede significar más horas de espera en las paradas, retrasos en hospitales, pérdidas en la economía", dijo, culpando a los actos vandálicos de los añejos problemas del transporte en La Habana y sin mencionar que, con o sin apedreamientos, son miles las personas que no llegan a tiempo a sus destinos debido a la ineficiencia de ómnibus y metrotaxis.

La semana pasada, durante las sesiones del Parlamento Cubano, Rodríguez Dávila confirmó que el país apenas logró un cumplimiento del 35% en el transporte urbano local, con caídas similares en los servicios interprovinciales, ferroviarios y de carga.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

4 comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.
Profile picture for user Felix Klein

Próxima parada…Haití.

Si fuera solo en las guaguas, la intolerancia y agresividad que está mostrando la gente en Cuba, es parte de la frustración con sus vidas y que la cobardía intrínseca que lleva cada ciudadano en ese país, no les permite desahogarla con el verdadero culpable. Siempre en todas las sociedades han existido gente con este comportamiento, pero la cantidad de sucesos violentos que oímos actualmente con tanta frecuencia, no es normal, adolescentes resolviendo sus problemas a puñaladas, feminicidios, padres maltratando a sus hijos y viceversa. La gente vive aborrecida y sumado a la decadencia en los valores cívicos y morales, esta guapería barata se ha adueñado del diario vivir de gente amargada e impotente de resolver sus más elementales problemas.

Si fuera solo en las guaguas, la intolerancia y agresividad que está mostrando la gente en Cuba, es parte de la frustración con sus vidas y que la cobardía intrínseca que lleva cada ciudadano en ese país, no les permite desahogarla con el verdadero culpable. Siempre en todas las sociedades han existido gente con este comportamiento, pero la cantidad de sucesos violentos que oímos actualmente con tanta frecuencia, no es normal, adolescentes resolviendo sus problemas a puñaladas, feminicidios, padres maltratando a sus hijos y viceversa. La gente vive aborrecida y sumado a la decadencia en los valores cívicos y morales, esta guapería barata se ha adueñado del diario vivir de gente amargada e impotente de resolver sus más elementales problemas.

Profile picture for user El Mongo

Me pregunto si aun hay rascabucheadores y repelladores