Diga lo que diga Miguel Díaz-Canel, no hay dudas de que Cuba vive otro "Período Especial". Todas las señales lo indican, consideran habaneros tras el reciente anuncio de la venta de bicicletas mecánicas a la población, como alternativa ante la severa crisis del transporte, parte de la debacle económica que vive el país.
"Uno de los símbolos distintivos de aquel 'Período Especial' de década de los 90 del pasado siglo fueron precisamente las bicicletas como única vía de movilidad para los cubanos", recuerda el profesor Aníbal Loyola, vecino de la barriada Pocitos. "El sistema de transportación estatal había colapsado, y los metrobús, conocidos como 'camellos', no daban abasto para movilizar a los dos millones de habitantes en La Habana".
En una entrevista reciente, Díaz-Canel negó que Cuba estuviese atravesando o cerca de una crisis económica similar a la que Fidel Castro bautizó con el eufemismo de "Período Especial en Tiempos de Paz" en la década de los noventa.
La prensa oficial divulgó este mes que un contrato entre la Empresa Comercializadora Axess —subordinada al Grupo Empresarial de Servicios de Transporte Automotor— y la fábrica de bicicletas Minerva de Villa Clara pondría a la venta de 10.000 bicicletas mecánicas en moneda nacional. No trascendieron los precios de estos vehículos, algo que preocupa a los cubanos, teniendo en cuenta que el salario medio en la Isla apenas ronda los 5.000 pesos mensuales.
Según Leónides Licea, director general de Axess, "las bicicletas serán distribuidas en toda la red de tiendas que tenemos en el país, incluido el municipio especial Isla de la Juventud", y tributarán a la movilidad de la población.
"El problema de volver a masificar las bicicletas como medio de transportación inmediato es el actual escenario que vive el país, donde los robos y los asaltos con violencia con consecuencias fatales campean por su respeto", opina Mileidis Fajardo, vecina de la barriada Miraflores.
"Tanto los asaltos como los robos que ocurren en la vía pública se concentran en los celulares, las motorinas y las bicicletas eléctricas. En medio de ese panorama, donde la presencia policial es deficiente y tardía, mayor será el riesgo para el cubano de a pie que no tendrá otra opción, pues de lo contrario estaría obligado a esperar cuatro horas por un ómnibus o desangrar el salario con los boteros. La violencia durante el Período Especial fue mucho menor que en la actualidad. Hoy día la gente se la piensa dos veces para salir a las calles, aunque en los periódicos no se hable de ello", añade Fajardo.
La iniciativa de la venta de bicicletas, según las autoridades, responde a la compleja situación del transporte público y "ofrecerá una alternativa económica y ecológica"… aunque muy insuficiente.
Como parte del mismo proyecto, se habilitarán talleres en todas las provincias para mantenimiento y venta de partes como neumáticos y sistemas de freno, aseguran las autoridades.
"Habrá que esperar por los precios de las bicicletas y sus repuestos. Las iniciativas del Gobierno para paliar las crisis actuales siempre van acompañadas de precios prohibitivos o de dolarización", advierte Ivette Bencomo, vecina de la barriada San Leopoldo.
"Nadie quiere ser pesimista pero la realidad cubana hoy no miente y es de espanto. La bicicleta nadie va a negar que podría resolver parte de la sobrevida que llevamos, pero tampoco puedes dar la espalda a que esa misma bicicleta se convertirá en un bien que será otro foco para la delincuencia y la violencia innegable, donde ni siquiera dentro de tu casa estás a salvo. La transportación pública del Estado no va a mejorar ni a corto ni a mediano plazo. De hecho, va a peor, y el anuncio de la venta de bicicletas lo confirma".
Entre enero y marzo de 2025 los ómnibus públicos cubanos, el principal medio de transporte en Cuba, movieron a 46 millones de pasajeros, según datos de la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) publicados este mes. Fueron 13,7 millones de pasajeros menos que en igual etapa de 2024. Esta cifra representa una caída del 23% respecto al año previo, cuando se registraron 59,7 millones traslados.
"No habría que ser un genio para suponer que las bicicletas no serán baratas, ni tendrán precios asequibles o subvencionados. El Gobierno cubano atraviesa una crisis que ni siquiera dolarizando la economía pueden revertir", especula Mateo Granados, vecino de la barriada Nuevo Vedado.
"Lo peor es que ese cubano de a pie, al que el Gobierno clasifica como vulnerable, tendrá la sobrecarga de adoptar una bicicleta cuando apenas puede mantener su despensa de alimentos. Y es obligatorio para esos vulnerables tener una bicicleta. No les quedará de otra si quiere estar menos tiempo en las calles en la búsqueda de alimentos, de aseo, de medicamentos y de ese largo etcétera que ya el Gobierno no garantiza", apunta Granados.
Los accidentes de tránsito no pasaron inadvertidos para los habaneros consultados, quienes también señalaron el estado de las calles, incluso de las principales avenidas.
"Incluso los accidentes de tránsito hay que tenerlos en cuenta, pues van en aumento cada día", añade Lino Carballosa, vecino de Los Sitios.
"También las señales de tránsito, los semáforos y el estado de las calles son detalles que habrá que tener en cuenta pues. Como anunciaron, serán diez mil bicicletas añadidas al tráfico vehicular. La alternativa de las bicicletas no es mala, mala es la situación del país, y ya estamos acostumbrados a que lo bueno para el pueblo dura menos que un merengue en la puerta de un colegio", concluye Carballosa.
Todo en Cuba se repite como en un loop. Ya esta historia de la bicicleta es conocida. No sé cuantos millones de bicicletas han llegado de China a través de los años y el cuartico está igualito.