"Más de 173.000 personas no disponen de sistemas adecuados para la eliminación de aguas residuales y excretas" en Cuba, publicó este jueves el periódico oficial Granma. Ante este panorama, y con el sistema de alcantarillado de la Isla en un estado deplorable, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), en su reunión de balance anual, culpó a los cubanos de la situación, sin mencionar el muy deficiente sistema de recogida de basura, que provoca obstrucciones en los tragantes, además de la falta de inversión en tal sentido.
Los funcionarios informaron que "la modalidad de servicio de saneamiento que predomina en el país es la de fosas sépticas y letrinas, que beneficia al 61% de la población, mientras que el 37% está conectado a sistemas de alcantarillado", lo que deja al 2% de los cubanos sin acceso a algún tipo de mecanismo para la gestión de desechos.
Así, además de afirmar que "en la mala gestión del saneamiento incide la indisciplina de la población", Andrea Miranda López, directora de Saneamiento y Electromecánica de la empresa Aguas de La Habana, sostuvo que "las inundaciones en calles de la capital, muchas veces responden a causas distintas del drenaje".
"En varios lugares retiras la basura acumulada y en cuestión de minutos el sistema de alcantarillado comienza a funcionar. Algunas rejillas terminan tupidas por la falta de barrido sistemático en numerosas vías de la ciudad ", explicó, pero no dijo que la basura se acumula en las calles de la ciudad porque la empresa encargada de recogerla no cumple con su función y deja de recoger a diario más de la mitad de los desechos que genera la urbe.
Asimismo, los directivos del INRH notificaron que se han incrementado los robos de rejas de tragantes y tapas de registros. "Aunque realizan las denuncias públicas, esas actividades delictivas resultan recurrentes en municipios como La Lisa, Centro Habana, Cerro, Diez de Octubre, Plaza de la Revolución y Playa", detallaron.
"Otra problemática consiste en el vertimiento de objetos indebidos de toda índole como neumáticos, toallas húmedas, grasas, refrigeradores, baterías, cigüeñales de automóviles, desechos de cerdos, que actúan en el agua con tanta agresividad como el cemento", agregaron.
El INRH informó que, en 2024, solucionó los problemas de 16 zonas de inundación, además de ejecutar 64km de colectores y redes de alcantarillado, y 3.940 nuevas conexiones. No obstante, las inundaciones siguen siendo uno de los tantos problemas de las zonas bajas de la capital.
Celebró, además, que en La Habana, "se inició la primera etapa del Sistema de Tratamiento de Residuales Casa Blanca, y "en estos momentos, se concluye la infraestructura exterior de varias estaciones de tratamiento de residuales, y se cambian cinco codos de salida en la colectora de Casa Blanca", especificó el subdirector de Saneamiento y Drenaje Pluvial de la empresa Aguas de La Habana, Jorge Suárez García. Sin embargo, estas acciones no han tenido un impacto notable en el envejecido sistema cubano de alcantarillado.
A inicios de este mes, en un reportaje del medio digital oficialista Cubadebate sobre el tema, Miranda López indicó que la red fue concebida para para 600.000 habitantes, pero el número que ha ido creciendo hasta cerca de 2.000.000 de personas que hoy residen en la capital. En tal sentido, la funcionaria admitió que no se ha hecho suficiente para adaptar el sistema a lo que calificó de "incremento desmedido" de la población.
Además, esta situación provoca serios problemas para el control de enfermedades infecciosas, que se siguen incrementando en la Isla. Así, el doctor Francisco Durán dijo en febrero que la tarea más dura en cuanto a Epidemiología en Cuba sigue siendo la del saneamiento. "Sigue siendo la tarea más dura la del saneamiento, todavía con serios problemas por la recogida y por la indisciplina social que está presente. Cada vez son más las personas que encuentras buceando dentro de los tanques, crean un desorden como tal", dijo y, sin embargo, poco o nada ha cambiado desde entonces.