Las autoridades de Matanzas han declarado la guerra a mendigos, personas que asedian a los turistas y a quienes se aprovechan del trabajo infantil, fenómenos en alza en medio de la crisis sistémica que sufre Cuba y ante los cuales el Gobierno responde con penalización y descargándose de responsabilidades.
Según una publicación del portal oficial Matanceros, Marieta Poey Zamora, gobernadora de Matanzas, pidió a las autoridades de los municipios la "creación inmediata de grupos multisectoriales para enfrentar y erradicar a las personas con conducta deambulante, a quienes asedian a turistas y a aquellos que, estatales o privados, utilizan a niños como fuerza laboral".
La nota admite el aumento de mendigos en las ciudades de Matanzas y Cárdenas, pero también "en otras poblaciones principales" donde "deambulan personas a toda hora del día en críticas condiciones físicas —incluidos enfermos mentales—, mal vestidas y solicitando ayuda monetaria", contra quienes Poey Zamora llamó "a actuar sin pérdida de tiempo".
Ordenó a los Ministerios de Trabajo y Seguridad Social, Salud, Educación y Transporte, así como trabajadores sociales, especialistas del Ministerio del Interior, Fiscalía, organizaciones de masas y a todos lo que conocen de estas personas "cooperar en la erradicación del mal que, por demás, hiere la sensibilidad humana".
"Para enfrentar la situación todos debemos participar de inmediato, buscándolas, controlándolas. Hay que recepcionarlas, transportarlas y ofrecerles la atención adecuada indispensable, y para ello hay que crear centros temporales, con el avituallamiento necesario, la atención adecuada en cuanto al vestir, la alimentación, su higiene y la salud, y crearles momentos de esparcimiento culturales y deportivas", dijo la funcionaria, según el texto de la publicación gubernamental.
"Nadie debe sentirse ajeno ante tal problemática que aumenta por día, en particular en los lugares más céntricos de la ciudad de Matanzas", añadió la gobernadora.
Según Poey Zamora, debe lograrse una correcta clasificación de cada caso para su posterior ubicación, pero sobre todo pensando en la reinserción de estas personas en el seno familiar. "Urge a hablar con padres, hermanos, hijos, esposas, esposos, etc., para que los acojan de nuevo y los cuiden", y si es necesario "con apoyo económico estatal", añadió.
No obstante, admitió que hay casos que tendrán que recluirse en centros hospitalarios de diversas índoles, incluido el psiquiátrico, que actualmente carecen de espacios y cuidados idóneos para el tratamiento específico de cada paciente.
Las deplorables condiciones de estas instalaciones han sido blanco de denuncias frecuentes en las redes sociales y la prensa independiente. Este mismo martes 16 de abril la Dirección Provincial de Salud de Villa Clara reconoció, a través de una nota oficial, "la lamentable agresión a un paciente en el Hospital Psiquiátrico Provincial Dr. Luis San Juan Pérez", luego de que un video del hecho circulara en espacio virtuales.
Lázaro González Valera, titular provincial de Trabajo y Seguridad Social, dijo que todo lo que se hará "estará respaldado por Leyes y Decretos instituidos al efecto" que penalizan conductas sociales como la mendicidad y la explotación infantil.
González Vera citó normativas que recogen determinadas contravenciones, como el asedio sistemático a turistas por personas, incluso, sin padecimiento físico y mental, y el abandono familiar. También se refirió a sanciones contra quienes mendigan estando aptos para trabajar en centros laborales o en posesión de una asistencia económica, aunque esta en ningún caso resuelve las necesidades de los beneficiados.
Actualmente, más del 39% de los beneficiarios de la Seguridad Social reciben pensiones mínimas de 1.528 pesos (unos 4,7 dólares al cambio en el mercado informal) que ni siquiera alcanza para comprar un cartón de 30 huevos en el mercado informal o en MIPYMES privadas.
González Valera dijo que "más grave aún, y severamente penalizado por leyes vigentes, es el empleo de menores en labores solo destinadas a personas adultas mayores de 17 años" y que incluyen todo tipo de comercio, chapea de áreas verdes o solares yermos, trabajo en vehículos automotores, coches y carretones en general, ya sea en el sector estatal o en el privado.
"Tan deleznable actitud de quien adopte esta forma de explotación infantil provoca, como aspecto esencial, que niños y adolescentes abandonen los centros escolares, tronchan su futuro y los desvían, en muchos casos, hacia actuaciones alejadas de una adecuada conducta socialmente útil", dijo la publicación oficial.
"Los Grupos de Enfrentamientos a conductas nada positivas para la sociedad, activados a su máxima potencia en cada circunscripción y consejo popular de la provincia matancera, actuarán de inmediato contra todos estos males sociales, previa investigación y estudio en cada territorio", resumió la nota.
Según consideraron autoridades en una reunión del Consejo de Ministros en junio de 2024, los más de 3.700 mendigos cubanos contabilizados por el Gobierno —el número real puede ser mayor— son el resultado de "conductas", no de situaciones. Para el régimen la indigencia en Cuba es fruto de una actitud personal, de decisiones, son "personas con conducta deambulante".
En palabras de la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó Cabrera, se define como "conducta deambulante el 'trastorno del comportamiento humano multicausal, que constituye un modo de vida caracterizado por inestabilidad e inseguridad del lugar de permanencia, carencia de autocuidado y autonomía económica, así como de proyecto de vida favorable".
Feitó Cabrera ató esta situación a la "transgresión de las normas de convivencia y de disciplina social", quitando responsabilidad al Gobierno y relegando cuestiones sociales y económicas que impactan a la población cubana, como el envejecimiento poblacional, el hacinamiento por el déficit de viviendas, salarios y pensiones incapaces de responder a las necesidades más básicas, entre otras cuestiones.
En marzo, obligado a reconocer el incremento del fenómeno en Cuba, el régimen echó mano a la amenaza de usar el Código Penal, como solución a este problema, que pone de manifiesto la creciente pobreza extrema en la Isla.
En un artículo publicado por el medio oficial Granma, la magistrada del Tribunal Supremo Popular (TSP) Isabel Acosta Sánchez afirmó que la mendicidad "es un fenómeno social que está ligado a problemas como la desigualdad y la pobreza", pero inmediatamente señaló que es "un fenómeno visible, mundial", para dejar claro que no ocurre solo en Cuba, donde el régimen suele afirmar que "no quedará nadie desamparado".
¿Entonces, teniendo en cuenta que todos los cubanos no militares somos mendigos, los verdeolivos se van a encargar de alimentarnos, vestirnos y darnos vivienda?
Ahora sí que vamos a construir el comunismo, el socialismo o el vampirismo...
La comida que le tocaba a los mendigos se la comió la mujer de Diaz Canel.
Cuba está llena de mendigos, desde Oriente hasta Occidente producto de la hambruna, la falta de asistencia social a las personas de la tercera edad, la falta de medicamentos para tratar enfermedades psiquiatricas, etc, etc. Muchos de los familiares de estas personas en la mendicidad han emigrado, otras se han mudado para otras provincias porque la carga económica y emocional es muy grande y no todo el mundo puede llevarla, y como el gobierno Cubano es un estado fallido que no puede proveer protección social a sus ciudadanos se quieren desentender del asunto. Lo único que le interesa a los Castro FASCISTAS es mantener la represión contra el hambreado pueblo.
A mi me gusta como baila Marieta ...
Ni para mendigar, existe libertad en Cuba.
La acción de las autoridades de Matanzas surgen de la incomodidad de que los "deambulantes" salgan en la postalita turística. Por otro lado comentar la asignación de "deambulante" que da el gobierno para no reconocer el gran número de mendigos que pululan por ciudades y pueblo de Cuba, la palabra mendicidad le incomoda mucho y le hace reformar la la lengua castellana. Como de costumbre mucha palabrería del Gobierno sobre supuesta ayuda que solo terminará en recogidas de los mendigos en ómnibus acompañados por la policía con guantes quirúrgicos y posterior traslado a los campos de concentración llamados "Centros de Control de Deambulantes". La "Robolución desprecia a sus hijos que no pudieron estar a la altura del "hombre nuevo". Por otro lado critican el trabajo infantil cuando miles de menores fuimos a las escuelas en el campo, idea del Cagandante.
Un signo más de la pobreza extrema en la que vive la sociedad cubana. Si Marieta y sus dirigentes no van a las raíces del asunto, ninguna de esas medidas que propone darán resultado. Unas, por irreales --como la reinserción en las familias y la creación de centros de acogida-- , dadas las condiciones actuales en Cuba; y otras por contraproducentes, como tratar de eliminar el infame trabajo infantil con la aplicación de leyes y represión. (Cuba se va pareciendo cada vez más a las novelas de Charles Dickens o a lo que en enero del 59 Fidel Castro dijo iba a eliminar.) Esas decisiones están muy lejos de admitir la extensión de la pobreza en Cuba y, por supuesto, a años luz de intentar su remedio.
Si tanto se preocupan por los desamparados, entonces que los vayan recogiendo en un BMW y los lleven a las casas de los gordiflones, de los Castro y sus secuaces, donde nunca falta nada.
En un campo de concentración los mendigos son parte esencial y mayoritaria del paisaje poblacional, así que solo pueden disminuir por el aumento del exterminio o por las fugas.
De donde lo a p....ja de Matanzas sacara los recursos,si no siquiera puede garantizar 10 horas de electricidad a sus habitantes....
Las recogidas de mendigos se parece a la Alemania Nazi, en este caso para impresionar a los turistas que visitan a la Cuba dictatorial.