Por encender un cigarro usando una fosforera te cobran diez pesos en La Habana, se quejan los fumadores. Pero cuando alguien advierte que rellenar un mechero de gas vale 150 pesos, todo encaja. Hasta ese punto llega la crisis del combustible casero más usado por los pobladores de varias ciudades de la Isla durante décadas, hoy convertido en un bien escaso y carísimo.
"El gas por el Estado ya no existe", me cuenta Laura Betancourt, residente en Holguín. Desde que era niña, en su casa cocinan con gas licuado de petróleo (GLP), luego de que su abuela asmática consiguiera que le asignaran ese servicio debido a su dolencia.
"Ahora dicen que lo van a vender en divisa. No por la tarjeta, sino en efectivo", señala. En su casa recibían una cuota de un balón de cien libras que las autoridades trocaron por dos balitas de 20 kilogramos. Pero hasta esa dejaron de disfrutarla desde hace años.
"No compramos gas desde noviembre de 2024. Por la vía estatal no hay ni siquiera respuesta. Los puntos de gas están todos cerrados", lamenta.
"Yo lo ahorro, pero al balón le debe quedar menos de un suspiro. Lo uso solo para calentar y el resto lo cocino con carbón".
Laura me comparte los rumores que ha escuchado. Una amiga que pasó por un antiguo punto de venta de gas de CUPET en una zona de la ciudad de Holguín preguntó a unos trabajadores, quienes le dijeron que "van a vender en efectivo, pero no saben cuándo van a empezar".
"Aquí la gente cocina con leña y con carbón. El que tiene más posibilidades, con carbón, y el que no, con leña. Luego están quienes solo cocinan cuando ponen la electricidad. Corren para hacerlo todo lo más rápido posible, antes que se la vuelvan a quitar", comenta.
El opaco negocio del gas
Luego de que la crisis energética empeorara en Cuba tras el fin de los cargamentos de petróleo de Venezuela, México y Rusia, la dolarización de la venta de GLP pasó de ser un temor a convertirse en una certeza. En mayo, la tienda online Supermarket 23, vinculada al régimen, anunció la oferta de una balita de 22 libras de gas licuado al precio de 29 dólares, pagados desde el extranjero.
En la misma fecha, el mercado virtual KMCERO, de la mipyme estatal TM-NEXGEN, vinculada a la estatal Progas, comenzó la comercialización de GLP en cilindros de diez kilogramos por 24 dólares.
No obstante, en pocas semanas quienes trataban de comprar el combustible a través de esa página comenzaron a notar que estaba caída. Actualmente, la plataforma vende diésel, ecoflows, ventiladores recargables y hasta bicicletas eléctricas, pero no tiene gas.
Tampoco Supermarket 23 ha seguido vendiendo el producto. ¿Dónde conseguir GLP hoy en Cuba?
El gas de los cubanos viene de Miami
La situación de escasez crítica ha encontrado en la agencia de envíos Cubamax, con sede en Hialeah, EEUU, y numerosas conexiones con las autoridades cubanas, un beneficiario directo. Al menos desde junio, esa empresa promueve la venta de "el gas que tu familia necesita en Cuba", según reza su publicidad.
"Tenemos balitas de gas de siete kilogramos y diez kilogramos, además de recambios para ambas. Y dependiendo del municipio y la provincia donde viva tu familiar, también podemos incluir regulador, manguera y hasta la instalación", promueve la agencia, que cobra 29 dólares por el balón lleno, más el costo del envío.
La oferta incluye en las últimas semanas la venta de balitas nuevas de siete kilogramos con GLP y entrega a domicilio por el "módico" precio de 89 dólares, y de balones de gas de 100 libras vacíos con válvula nueva, incluida la entrega en el domicilio en La Habana, por 249 dólares.
El negocio del GLP de Cubamax incluye un sorteo que promete a los ganadores "resolver el gas por todo un año". El agraciado recibirá 12 recambios de balitas de gas de siete kilogramos gratuitamente, a razón de una por mes.
Y por si no bastara, un combo de 249 dólares incluye una cocina de gas de dos hornillas, siete kilogramos de GLP, regulador y café.
En las propias redes de Cubamax los cubanos de la Isla y el extranjero se quejan. "Abusivo el precio", señala Eliecer Quintana Rodríguez, mientras que Mireya Reyes, residente en La Habana, lamenta: "Que se apiade Dios misericordioso y bueno, que sabe lo que estoy pasando con 80 años de edad cocinando con carbón, teniendo contrato de gas desde hace 25 años y con mis dos balitas vacías esperando un milagro".
El Gobierno se lava las manos
En julio último, la Gaceta Oficial de la República No. 59 anunció que el Ministerio de Finanzas y Precios encarecía los precios minoristas en pesos cubanos del GLP y del gas manufacturado, así como las tarifas de los servicios mecánicos relacionados.
Muchos cubanos aceptaron la medida, con la esperanza de que al menos se restableciera el servicio de venta normado, pero eso no ha ocurrido. Según la resolución, "el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial, financiero y energético, en lo referido a la importación de petróleo, tiene una marcada incidencia en el sostenimiento de un grupo de productos y servicios a la población".
El diario oficial Granma señaló entonces que en Cuba existen 1.707.763 clientes de GLP, el 26% de ellos en La Habana y el 37% repartidos en Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba. Del gas manufacturado, solo disponible en la capital, hay 280.707 clientes (158.547 con servicio metrado y 122.160 con servicio no metrado).
Según la norma, CUPET "implementa un proyecto escalonado de comercialización minorista de cilindros de diez kg de GLP en dólares estadounidenses, utilizando la infraestructura existente y una estructura organizativa en las tres empresas comercializadoras (Empresa de Gas Licuado, Empresa Comercializadora de Combustibles y Empresa de Gas Licuado Oriente), para atender este sistema de venta".
La dolarización de la venta del GLP, según las autoridades, permitiría "crear fuente en divisas para ampliar el servicio a más clientes, garantizar el sostenimiento de la infraestructura de la producción, la distribución y la comercialización".
Hoy, no obstante, no hay gas a la venta en pesos ni en dólares por la vía estatal, ni se aprecia en el horizonte el restablecimiento de su distribución normada.
Según reconoció Cupet en 2025, la producción nacional solo cubría alrededor del 20% del consumo de GLP del país. Este procedía principalmente de la Refinería de Cienfuegos, que producía GLP a partir del crudo importado procesado allí, y de la planta de Energas de Puerto Escondido, en Matanzas, que obtenía pequeñas cantidades del combustible.
En mayo de 2025 Granma informó que la producción de Cienfuegos había permitido mantener pequeños inventarios gracias al crudo nacional disponible. Entre noviembre de 2024 y agosto de 2025, varios cargamentos de GLP de México llegaron a puertos de la Isla, aunque existen reportes de Naciones Unidas de compras mucho menos significativas en Países Bajos y Canadá.
Hoy, el gas llega de EEUU. Solo entre junio y julio sumaron 449.820 dólares de ese producto importados a la Isla. Sin embargo, el GLP sigue siendo una fracción pequeña del comercio energético estadounidense con Cuba, pues representa apenas el 0,29% de los 157,3 millones de combustibles y aceites exportados entre enero y julio.
¿El gas que llega de EEUU es el que vende Cubamax a precios accesibles para solo unos pocos? ¿Hay otros compradores? ¿Volverán a vender GLP los puntos de venta de CUPET, así sea en dólares? Demasiada incertidumbre la de los cubanos, que se preguntan cómo cocinar los poquísimos alimentos a los que tienen acceso.
Si siguen involucionando así, inventan la rueda y el fuego en cualquier momento. Paradójicamente, cada día que pasa el régimen se hace más dependiente de Miami. El día que corten remesas, envío de mercancías, gas, petróleo y demás, entrarán en una situación terminal.
Los testaferros de GAESA que distribuyen las " balitas de gas" frotándose las manos mientras USA negocia con la corrupta cúpula militar y política. Todo a cambio de evitar éxodo masivo, anarquía aún al precio de la aniquilación total del cubano de a pie por enfermedades, estrés, falta de medicinas. Ná , la revolución esa de" los humildes y para los humildes" que tanto cacareó el " Cenizas " mientras el y su elite incondicional se apropiada de los negocios , casas y billete de los ricos mientras volvían a todo el cubano pobre ....
No hay que preguntarse quién se beneficia, por siempre los Castro y sus secuaces; quienes se perjudican somos todos los que vivimos a este lado del charco, mientras USA siga exportando petróleo a todo el mundo, seguiremos pagando el combustible y todo lo que implica más caro, hay que cerrar la llave y disfrutar del petróleo americano dentro del país, el mundo que se las arregle como pueda.
El autor dice "tras el fin de los cargamentos de petróleo de Venezuela, México y Rusia" y evita mencionar la causa. La falta de gas, como tantas otras carencias agravadas, es la producto de las presiones de Marcio Rubio & Co. ?O no? Solo que los calculos incluían que "el pueblo se levantase en armas", y lo que el pueblo ha hecho es... quejarse dentro de casa y cocinar con leña. Mientras tanto, algunos se aprovechan y hacen negocio, importando "de Miami" lo que falta en Cuba y pagan... !los familiares de Miami!.
Bobo, lo mismo dijo en otro artículo similar. Como si él no supiera que la dependencia absoluta de la isla a los hidrocarburos estadounidenses se debe al bloqueo energético impuesto por Trump.
Tanto como antes lo era de Venezuela y de Rusia....
Es correcto, pero con la diferencia de que Estados Unidos ahora no lo permite y para colmo, están recibiendo los productos ya terminados y a cuenta gotas.
Antes podían enfrentar mejor la demanda del propio gas y fijar precios más bajos, porque el petróleo era refinado por ellos mismos.