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Agricultura

Arar con bueyes es 'identidad en el campo': las autoridades romantizan la escasez de petróleo

Vuelve la celebración de labores agrícolas de carácter feudal, similar a la que se vivió en Cuba durante la crisis económica del 'Periodo especial'.

Santiago de Cuba
Una yunta de bueyes en el campo en Cuba.
Una yunta de bueyes en el campo en Cuba. iStock

La prensa oficial cubana aseguró que roturar la tierra usando yuntas de bueyes es parte indisoluble del paisaje rural de la Isla, cuando en verdad es una evidencia de la incapacidad oficial para mecanizar la agricultura, una vieja promesa de Fidel Castro que parece alejarse todavía más ante la creciente escasez de combustible que se cierne sobre el país.

En Santiago de Cuba, reportó la estatal Agencia Cubana de Noticias, hoy se generaliza "el uso de la tracción animal en labores de la agricultura, como alternativa ante el déficit de portadores energéticos que atraviesa el país".

El reporte citó a Dagneris Milanéz Dinza, presidenta de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) El Alambre, en el municipio de San Luis, quien explicó que "los animales son utilizados en la preparación de tierra, cultivo, limpia, atenciones culturales y en las diversas áreas de trabajadores vinculados y usufructuarios".

"Ante el reto de producir más alimentos para el pueblo, priorizamos el uso de los bueyes para la atención a los cultivos, el acarreo de la leche y las cosechas, teniendo en cuenta, además, que el boyero y sus animales son identidad en el campo y parte indispensable de su panorama cotidiano", comentó la funcionaria.

Milanéz Dinza dijo que es un reto aumentar la doma de bueyes para incrementar la tracción animal y contribuir con ello a "aumentar los alimentos con destino a la población", pese a tratarse de una técnica anclada a una baja explotación de la tierra.

El reporte, que no mencionó que el uso de bueyes en el campo cubano se ha visto afectado por la matanza  de vacunos para la venta clandestina de su carne, precisó que en la UBPC El Alambre hay 17 yuntas que han servido para roturar más de 40 hectáreas de tierra y limpiar siembras de maíz, yuca, calabaza y frijol.

"Ser un boyero, o bueyero, no resulta una labor compleja para quien verdaderamente ama la tierra y los animales", dijeron Yannier Labrada Agüero y Yordenis Ramírez Bandera, quienes subrayaron la importancia del uso de las bestias para diversas actividades agrícolas.

Esta romantización oficial de labores agrícolas de carácter feudal ya se vivieron en Cuba durante la dura crisis económica del "Periodo especial", cuando el país perdió el suministro de petróleo subvencionado de la URSS, se vivieron varios años de interminables apagones y el transporte automotor se redujo a mínimos.

En ese entonces, como ahora, la incapacidad del Gobierno cubano para mejorar el parque mecanizado agrícola y garantizar combustible para su uso fue disfrazada de ecologismo y protección de suelos. Ello, evitando mencionar que el trabajo con animales es más ecológico, pero supone la pérdida de productividad.

Un artículo de la revista Ciencias Técnicas Agropecuarias, de la Universidad Agraria de La Habana, explicaba en 2009 a partir de un estudio comparativo de una finca cubana que mientras una yunta de bueyes puede trabajar hasta cinco horas diarias, un tractor llega a las 16 horas y a ritmo más intensivo, por lo que es 35 veces más productivo que la primera.

1990 fue el año donde menos yuntas de bueyes se reportaron en Cuba: 214.000. Con respecto al año 1945, había en la Isla el doble de población, pero 363.000 yuntas menos. El tractor reinaba entonces. Pero en 2021 ya eran 320.000, según cifras oficiales. Ahora, con el riesgo inminente de que La Habana pierda el suministro de petróleo barato de Venezuela, ese número podría aumentar.

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5 comentarios

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VIAJE EN EL TIEMPO. ESTE VIAJE NO ES CIENCIA-FICCIÓN, ES REALIDAD.
Como en Cuba todo es al revés, el tiempo avanza pa' tras. Ya Cuba está llegando a 1492. Después de tanto estrés pensando que morirían ahogados, de repente los marineros oyeron a Rodrigo de Triana gritar emocionado a todo pulmón: ¡TIERRAAAAAA! ¡Cuánta emoción!, ellos lloraron de alegría, se abrazaron, se emborracharon, bailaron, cantaron. Pronto los cubanos serán partícipes de ese gran momento de la historia mundial. Ya los campesinos aran con bueyes, ¡adios tractores! Tambien veremos a los cubanos andar en taparrabos.

Contrarrevolucionario, cuando empiecen a andar con taparrabos, ya los oirás pedir a sus familiares en el exilio, que se los manden Nike, Victoria Secret, etc, acompañados de un buen par de botas de gomas.

Y donde están los animalistas amigos del régimen,ah no protestan porque parece los pedos de los bueyes al rumiar pasto digerido no afectan al planeta como las vacas europeas o de USA con sus emisiones gaseosas anales.Nada los socialistas como los bueyes:"Entre ellos no ha cornadas" decía el costumbrista argentino Roberto Jorge Payró donde pone con fina ironía la afinidad de facciones políticas rivales s al compartir poder.

Profile picture for user Ana J. Faya

Dagneris Milanez (que si termina en "z" no lleva acento en la última sílaba), debe haber crecido alrededor del período especial, cuando la propaganda oficial decía que la tremenda escasez había obligado a los cubanos a ser innovadores. O sea, que esa situación tenía algo de beneficioso para el desarrollo de la nación; de la neuropatía periférica no se hablaba mucho. Si "aquello" que hay ahora es continuación, pues ¡pa'lante con los bueyes!