Mientras el XI Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) volvió a presentar el "programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía" como la hoja de ruta oficial para salir de la crisis, el economista cubano Pedro Monreal advirtió que uno de los problemas estructurales más graves del país —la inversión en la agricultura— está prácticamente ausente del documento.
En un hilo publicado en X, Monreal subraya que "la inversión agropecuaria es una de las grandes ausencias del 'programa de gobierno'" y alerta de que, si no se corrige su desplome dentro de la inversión total, "no habrá reimpulso económico efectivo". El analista califica esta caída como "una gran distorsión en sí misma", en referencia directa al lenguaje utilizado por el propio Gobierno.
Monreal señala que el debate oficial ha puesto el acento en otros sectores, mientras la agricultura queda relegada: "Se habla mucho sobre el justificado incremento de la inversión en 'electricidad, gas y agua' (…) y de lo racional que resulta la reducción del porciento en inversión relativa al turismo, pero apenas se menciona la 'cenicienta' de la inversión agropecuaria".
El economista destaca además el carácter histórico del desplome actual. Según advierte, "ni siquiera durante el 'periodo especial' la actividad agropecuaria registró un nivel relativo tan bajo de inversión". La gravedad del fenómeno se acentúa, apunta, si se tiene en cuenta que se trata del sector que "absorbe mayor empleo (16,8% del empleo total en 2023)", por lo que su descapitalización actúa como "un 'ancla' de la productividad nacional".
El 35,8% de la inversión total en el país durante los primeros nueve meses de 2025 se destinó a electricidad, gas y agua, mientras que el turismo —resultado de la suma de "hoteles y restaurantes" y "servicios empresariales y actividad inmobiliaria"— acaparó todavía un 22,2%.
Por contraste, sectores vitales para el desarrollo nacional continúan prácticamente abandonados. La agricultura y ganadería apenas recibieron un 2,3% de la inversión total, el nivel más bajo en tres décadas.
En 1994, en pleno "Periodo Especial", ese sector representaba el 16,3% de la inversión del país. El desplome resulta especialmente grave en un contexto de escasez alimentaria crónica y dependencia creciente de las importaciones.
Lejos de proponer grandes reformas, Monreal plantea que el propio programa gubernamental debería, al menos, formular el problema de manera concreta, incluso con objetivos mínimos verificables. En ese sentido pregunta: "¿Pudiera regresarse en tres años al nivel aproximado del 6% registrado en 2020? ¿Qué monto de inversión (en pesos y divisas) se necesitaría?".
El economista también llama la atención sobre un vacío en el documento oficial: "En medio de una abundante verbosidad y de decenas de objetivos específicos, acciones, indicadores y metas, el término 'inversión' no se menciona ni una vez en la parte del programa de Gobierno que aborda la producción nacional de alimentos (Objetivo general 3)".
Las observaciones de Monreal contrastan con los discursos del XI Pleno del PCC, donde los dirigentes reconocieron que la producción de alimentos sigue "muy lejos" de satisfacer las necesidades del país, pero sin vincular de forma explícita ese fracaso con la política de inversión. En ese contexto, el análisis del economista pone el foco en una de las contradicciones centrales del programa económico oficial: pretender reimpulsar la economía sin abordar de frente la descapitalización del sector agropecuario.
Coincido con el comentario de JCAleman. No es solo la ausencia de inversiones en ese programa, es además la reestructuración total de ese sector. Debe conferírsele prioridad a propiedad privada sobre la tierra, a la eliminación de Acopio, de toda traba entre productores y consumidores y a la legislación que debe acompañar ese cambio. Me parece que es básico porque si no, ¿quién invierte capitales en una misma estructura que no ha funcionado?
Todo eso fue propuesto hace años por la Asociación de Agricultores Independientes y no han hecho caso. Ellos están atrincherándose sin mover nada de lo existente, para no correr riesgos, continuar sacando el poco jugo que queda y seguir viviendo de sus negocios. El pueblo, la comida es pecatta minuta.
Pedro Monreal subraya que "la inversión agropecuaria es una de las grandes ausencias del 'programa de gobierno'"
Pedro seguro conoce y ha estudiado que los pilares y premisas básicas de toda inversión son la propiedad privada y las leyes que protegen al emprendedor.
No se trata de cuantos millones de pesos o dólares está dispuesto a invertir (repartir) un gobierno totalitario para incrementar artificial y tímidamente la producción agrícola e industrial, como ocurría durante las décadas de subsidio soviético.
El punto de partida es y será siempre quien es el dueño de la tierra, de la producción, de la venta del producto y que instrumentos legales protegen el emprendimiento. Algo que conocen perfectamente los jerarcas socialistas y se niegan a reformar porque consideran, con razón, que les resta control y poder en la repartición de las migajas.
En otras palabras, sin economía de mercado, todo plan, inversión o sobre cumplimiento productivo ha sido, es y será un simple espejismo.