¿Cómo recordarán el castrismo los cubanos? ¿Qué historias darán lugar a la memoria colectiva de más de medio siglo que arrastran la Isla y sus hijos? ¿Todos los relatos de lo vivido podrán convivir en la Historia que será contada?
Son estos los temas que preocupan al académico argentino Rubén Chababo, profesor en Letras por la Universidad Nacional de Rosario, donde dicta anualmente el seminario sobre Memoria y Derechos Humanos, y director del Museo Internacional para la Democracia, de Santa Fé, ambos en Argentina.
Chababo fue uno de los participantes en el "Foro DDC: Para la Cuba de mañana", momento en que conversó en exclusiva con DIARIO DE CUBA.
"Ningún pasado, social o colectivo, puede estar restringido a ser pensado como una sola memoria. Una nación, un colectivo, una sociedad, están compuestas por múltiples individuos que registran, entienden, interpretan y han sido impactados por ese pretérito de una manera muy diversa. Y a la hora de construir el día después del final de la dictadura cubana, habrá que ver cómo esa nueva sociedad está dispuesta a escuchar qué es lo que cada uno de los integrantes recuerdan de aquel pasado", dice.
Para Chababo, la diversidad de experiencias de la memoria que emergerá en una nueva Cuba enriquecerá el cómo nos veremos y la imagen que dejaremos a nuestros descendientes.
"Es muy posible que se recuerden cosas muy diversas, intensidades, impactos. Al ser tan extensa la historia de la dictadura cubana, hay que reconocer que hay momentos que para algunos estuvieron asociados a la idealización, a la felicidad y la dicha, mientras había otros que sucumbían y padecían".
"Mientras miembros de algunas familias debían salir de manera urgente, buscando refugio en el exilio, otros ascendían socialmente, o sus hijos ingresaban en el sistema universitario y crecían dentro del aparato cultural. Todo eso de una vez y al mismo tiempo. Esto puede registrarse dentro de una misma familia, y deberá ser complejo", anticipa.
Recuerda Chababo que "la revolución cubana fue un hechizo, y una guía, un faro, como dice Rafael Rojas, para buena parte del progresismo europeo y latinoamericano, e inspiró luchas, batallas, rebeldías, al mismo tiempo que la Isla se cerraba y se comía, como decía Virgilio Piñera, a los que intentaban saltar sus fronteras, y asfixiaba a los de adentro".
"Pero para muchísimos de afuera, era un territorio prodigioso, la condensación y concreción del sueño utópico. Es interesante pensar esas memorias en esa paleta de contradicciones", dice.
Chababo, quien fue entre 2002 y 2014 el director del Museo de la Memoria de la ciudad de Rosario, una de las primeras instituciones museológicas dedicadas a abordar el tema del terrorismo de Estado en Argentina, advierte que "cuando recuerdo, por ejemplo, la dictadura argentina, que fue una dictadura breve, de siete años, no hay un solo momento que uno puede registrar como de felicidad. Sí, hubo momentos de felicidad y de dicha, pero fueron sumamente engañosos; después, cuando se corrió ese telón, era realmente lo monstruoso", apunta.
Por ello, la condición memorial que espera a la Cuba del mañana "es incomparable cuando uno lo coteja con otros procesos sociales dictatoriales, al menos en América Latina".
La evidencia nos demuestra que los pueblos se caracterizan por tener muy mala memoria. Miren como a sólo 25 años del derribo de las torres gemelas en New York por terroristas musulmanes, los newyorkinos han elegido un alcalde musulmán y socialista para rematar.
Recordar? Más bien olvidar, nadie quiere revivir esa pesadilla infernal.
Alguien tuvo la presencia de ánimo de ir a varias primarias de La Habana con una foto de Castro I y preguntar quien era el personaje...la mayoría de los niños dijeron "ese es el hermano de Raul". El resto se los dejo de tarea.
DDC en varias ocasiones ha publicado videos donde se le pregunta a jovenes cubanos por qué se celebran fechas importantes (28 de enero, 10 de octubre 19 de mayo, etc) intentando que los interpelados hablen acerca de los héroes involucrados...fracaso total.
Como los carneros recordarán al castrismo, pues como lo que es y ha sido toda la vida: DESGRACIA, HAMBRE, MISERIA, ATROPELLO, CHIVATERÍA, FALTA DE TODO.
Pues yo tengo sentimientos encontrados. Por una parte mis abuelos paternos vivían en un bohio en medio de la nada con 6 hijos que poco a poco se fueron a la ciudad sin mucha preparación, entre los nietos habemos un medico, seis ingenieros, par de licenciadas en Economía y alguno u otra en Idiomas. Por otra parte está todo lo malo que se conoce. Cuando vaya a La Piedra llevaré flores en la mano izquierda y la picha en la derecha para dejar restos de humedad.
Por favor no olvide llevar tambien un periodico granma para limpiarse el trasero luego de dejarle un recuerdo al kagandante. Saludos.
Jaja! Brillante HG.
Weston, esa es la razón por la que yo no opino de la gente y sí del sistema. Al menos parte de Europa del Este era de lo más avanzado en Europa y hoy lucha por recuperar el esplendor de otros tiempos. Checos, húngaros, polacos y parte de los alemanes no se comportaron muy diferente de los cubanos.
Yo no tuve el privilegio de estar en escuelas como el Cepero o las vocacionales; soy un guajiro de campo adentro, pero sí recuerdo a maestros y profesores en la universidad de los que estaré siempre agradecido.
De acuerdo, gracias.
El señor Chababo no observa el declive demográfico,la falta de sentimiento nacional.Lo más probable es que no exista nación en 25 o 30 años más.Si hay un cambio fraude ,vendrán muchos de otros países a disfrutar de la bonanza económica.Cuba será en solo nombre y con muchos ancianos en el viaje final ,pocos jóvenes para mantener industrias servicios y turismo.Nos llenaremos de hindúes, chinos ,mexicanos ,latinos y todo se irá a la puñeta gracias a la mafia verdeolivo.La Cuba de tradiciónes ,cocina , cócteles,música ,arte solo vivirá en los pocos viejos que aún nos mantendríamos con vida en el exilio.Al irnos se extinguirán con nosotros.Cuba está en camino a desaparecer como nación.La tierra como nombre quedará,pero sin población autóctona.
Carlitos, usted suena bastante optimista. Ojalá vinieran de todo el mundo e invirtieran su dinero en una Cuba libre; tendríamos de nuevo un país y la gente podría vivir mejor. Por otra parte, el éxodo cubano ha sido de tal magnitud que habría al menos algún interés en preservar lo mejor de la cultura.
Muchos piensan que lloverá las inversiones y la prosperidad romperá la puerta, yo digo que peor no será pero en este mundo ya "picao" los inversionistas no llueven, Cuba no es China. En el año 58, Cuba en todo su esplendor, el 44% de la población no tenía electricidad. Las cosas no son tan fáciles, igual, repito, difícilmente la mayoría estará peor pero muchos seguirán mordiendo el cable.
Compare usted a Cuba con el resto del mundo en 1958 y no con el resto del mundo en 2026. Y si vamos a hablar de no tener electricidad… lo remito a la Cuba actual después de 67 años de "continuidad socialista".
¿Cuál es su fuente para ese dato del 44%?
Google
La memoria colectiva se atrofia en los sistemas comunistas. Casi que se borra. Como dijera Virgilio Piñera, en una de las reuniones en la Biblioteca Nacional: “Yo quiero decir que tengo mucho miedo. No sé por qué tengo ese miedo, pero eso es todo lo que tengo que decir”.
El miedo moldea la interacción social en estos sistemas. El conocimiento, el pasado, las tradiciones y sus interpretaciones cambian constantemente y se vacían de contenido. Quizás lo único que quede sea la idea de que fue muy malo, pero muy malo.
Epicteto, lo felicito por ese comentario. Es una forma elegante de luchar contra el dogmatismo y el resentimiento de quienes no captan los matices. “Todo fue muy malo”. Uno recuerda los fusilamientos, la represión, la escasez de todo, la doble moral, las familias divididas. Tanto es así, que casi no recuerdo la excelente preparación que recibí en el Cepero y después en la Escuela de Medicina, los magníficos profesores que moldearon mi entendimiento y mi espíritu. Casi no recuerdo los momentos en que fui feliz en Cuba; pero esos momentos felices existieron. Cada cual tiene sus memorias y cada quien tiene su propia guerra.
Estimado Weston a mi me sucede algo similar en cuanto a recuerdos de buenos maestros, que no necesariamente se los debemos a la Revolución, pues por mi edad, que por algunos comentarios suyos aquí asumo que somos más o menos contemporáneos, tuvimos muchos profesores de la vieja guardia. Los que tuvimos el privilegio de estudiar en el Cepero Bonilla alcanzamos un grupo selecto de docentes, dado por lo exigente del alumnado que tuvo esta institución en sus inicios. Yo personalmente no fui de esos alumnos brillantes, pues mi ingreso fue en el primer año externo para cualquier estudiante que le correspondía por su lugar de residencia, no por logros académicos, pero me atacan más los malos recuerdos de las escuelas al campo de 70 días con su respectiva hambre y a aquel calvo analfabeto, creo que se llamaba Agapito, en la puerta de entrada cuyo trabajo era virar para atrás a los muchachos peludos y las muchachas con las faldas cortas. Después en la CUJAE tuve buenos y también malos (cont)
profesores (más buenos que malos), pero los recuerdos que predominan en mi memoria no son los gratos precisamente, me acuerdo más de la odiosa preparación militar, las dificultades para llegar y salir del recinto con el pésimo transporte o de la práctica de producción que tuve en Alamar, trabajando 10 horas de lunes a sábado a las que había que sumar de 2 a 3 horas en transporte de ida y vuelta.
Veo a mis hijos que hicieron sus carreras universitarias en Puerto Rico, recordar sus Alma Mater con nostalgia y cariño y yo al igual que mi esposa que se hizo doctora en medicina en Cuba no guardamos esos buenos recuerdos, que deben haberlos, pero desgraciadamente los malos fueron mas.
Casino yo pasé por el mismo proceso: escuela al campo, después ESBEC, IPUEC que terminé en el 78, Preparatoria, URSS, que puedo decir de esa etapa, tuve maestros "viejos" y nuevos del Contingente Pedagógico muy bien preparados que recuerdo con cariño. Igual tuve que pelarme y oír descargas pero en sentido general considero el balance positivo. Reconozco que los habitantes de la Capital tenían mucho más desarrollado el pepillismo y la rebeldía que los que vivíamos en las áreas verdes, pero creo que lo que recibí fue, con creces, más que lo que pude haber perdido, por lo que el agradecimiento y los buenos recuerdos han borrado lo malo que, sin duda, también sucedió.
HG me alegro por usted que tenga más recuerdos buenos que malos, yo particularmente no me siento agradecido con nada de la Revolución, quizás se debe a mi carácter rebelde y a no haber congeniado con ese régimen desde que tengo uso de razón, que le guardo tanto rencor a aquello y cuando pongo en una balanza los buenos momentos, los malos los superan con creces. Pero bueno como reza el refrán: cada cual habla de la feria según le va y a mi desgraciadamente no me fue muy bien o al menos así lo percibo. Pero créame que entiendo perfectamente su punto de vista, aunque no coincida con el mío.
La idiosincrasia de los habaneros es algo diferente de la del interior, puede que influya. Uno de mis recuerdos del Pre. Por algún motivo al Pre de Jaguey Grande donde yo estudiaba llegaron dos hermanos de La Habana, no se si los botaron de algún, o varios, Pre en La Habana, si debían ser hijos de algún pincho porque en los pases los recogían y traían en un carro estatal. El hermano mayor estaba en mi aula. Llegábamos de pasé los domingos y el socio se subía en su litera de arriba y anunciaba a todo el albergue que se había echado la ultima película de estreno del Yara y ahí empezábamos literalmente a ver la película contada por él con música y efectos especiales incluidos. Saludos.
Casino, a estas alturas,no hay nada que aplaudir. La resultante final es patética.Se ha perdido la Nación, la nacionalidad y la familia.El comunismo fidelista ha resultado tal y como lo escribió Pio XI: PERVERSO. Y cada cubano, como escribí antes, tiene sus propias memorias. Algo importante que hace la diferencia es la época en la que vivimos. Los primeros años de Revolución fueron terribles para los opositores, pero los pobres recibieron sus premios.Tal y como dice HG, las familias campesinas terminaron con varios descendientes profesionales y con derechos y facilidades sociales que no tenían antes de la Revolución. La salud y la educación (financiada por la URSS) alcanzaron logros significativos. Ya a partir del 68, como resultado de la “Ofensiva Revolucionaria”, todo se fue a bolinas.Recuerdo mi vida en Cuba como una mezcla de alegría y dolor. Sentimientos mixtos.Eso no significa, como dicen algunos orates de por aquí, que defiendo la Revolución. Simplemente, trato de ser objetivo
Recordarán "lo bien que se vivía sin trabajar", como muchos en Jayalía.
Si es que queda alguien para recordar algo.
No pocos lo recordarán con nostalgia, pues serían los mismos que allá bailan congas o desfilan después de 21 horas de apagón y sin comer, o esos que afirman que los años de Fidel si eran buenos.
Por su parte, las legiones de cimarrones apolíticos de acá repetirán que el bloqueo fue el responsable de la ruina y que en el capitalismo se trabaja mucho para pagar la renta.
En resumen, unos días o unos años después de la liberación, muchos dirán que el socialismo no era tan malo como lo pintaban, volverán a marchar nostálgicos los 1ros de enero o los 26 de julio y hasta fundarán el Partido Socialista Renovado.
Así es. Lo mucho que desean y con lo poco que se conforman…
De acuerdo con usted Alemán todavía no se ha caído y aquí en USA, el lugar donde se supone que estamos los inconformes, los que huimos del régimen por no soportar aquello, te encuentras con personajes que añoran lo bien que vivían allá en el infierno, o los que aún en la isla rememoran la década de los ochentas, donde se vendían pacotillas del campo socialista y algunos alimentos “liberados “, como todo un logro.