La directora ejecutiva de Probox, Mariví Marín, alertó sobre la consolidación de patrones comunes de control digital entre los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, durante su intervención en el "Foro DDC: Para la Cuba de Mañana", celebrado el 6 de noviembre en la Universidad de Palermo, Buenos Aires, en el marco de la Conferencia Latinoamericana de Periodismo de Investigación (COLPIN).
"Lo que sucede en Cuba no es casualidad, es un diseño potenciado por aliados internacionales del régimen", dijo.
Marín, politóloga venezolana cuya organización trabaja por la integridad de la información en línea en Latinoamérica, afirmó que estos gobiernos "tienen un sistema muy avanzado que busca controlar, por un lado, la información y, si no, manipular lo que directamente no pueden controlar en la conversación digital".
Los mecanismos utilizados abarcan "vigilancia masiva, bloqueos selectivos a páginas web, bloqueos en momentos específicos a internet o las redes, y marcos legales punitivos en contra de la libertad de expresión", explicó. Estas prácticas, dijo, se observan con claridad en Venezuela, Cuba y Nicaragua.
La especialista también subrayó el rol de la propaganda financiada por el Estado, ejercida a través de estructuras militantes y recursos que deberían destinarse al bienestar social, pero que son usados "en contra de los ciudadanos, de las voces críticas". Esa cooperación entre regímenes autoritarios, añadió, busca "amplificar narrativas comunes en redes sociales, contaminando la conversación de una forma en que la verdad se vuelva difusa".
Marín insistió en la necesidad de comprender estas tácticas como una estrategia integral y no como hechos aislados. "Si vemos la censura como una cosa aislada estamos minimizando una estrategia mucho más amplia", advirtió, recordando que estas prácticas se tecnifican gracias a aprendizajes compartidos entre gobiernos autoritarios y a la colaboración con aliados como China y Rusia.
Ante ese escenario, instó a articular esfuerzos transregionales entre sociedad civil, academia, medios y actores democráticos. "Hay una gran responsabilidad que se pone principalmente en la sociedad civil, que es la resistencia que hoy encuentran los regímenes autoritarios en nuestra región", afirmó.
La directora de Probox remarcó que lo que ocurre en Cuba "no afecta solo a Cuba", sino a toda América Latina, debido al intercambio de información, estrategias y prácticas que vulneran derechos fundamentales como la privacidad, la libertad de expresión y los derechos humanos en internet.
Probox y DIARIO DE CUBA publicaron recientemente de forma conjunta los artículos "Vigilancia, censura y propaganda: el control digital del régimen cubano" y "Represión en Cuba: cuando publicar en redes se convierte en delito".