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Violencia machista

El hogar, una trampa mortal para muchas víctimas de violencia machista en Cuba: ¿por qué no hay refugios?

El 74% de los feminicidios en 2024 en Cuba sucedieron en la vivienda y el Estado no hace nada para crear espacios seguros.

Madrid
Ilustración.
Ilustración. Diario de Cuba

En Cuba, el hogar sigue siendo el lugar más inseguro para las mujeres que enfrentan violencia de género. Las cifras confirman que la mayoría de los feminicidios ocurre en el espacio doméstico, precisamente donde debería estar garantizada la seguridad. Por añadidura, en la Isla no existe una red de refugios o casas de acogida que brinde protección efectiva a las víctimas, lo que contribuye a su indefensión.

El hogar convertido en trampa mortal

Según un informe del oficialista Observatorio de Cuba sobre Igualdad de Género, elaborado de conjunto con la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) y basado en datos complementarios del Tribunal Supremo, en 2024 fueron asesinadas 76 mujeres cubanas por razones de género, lo que equivale a una tasa de 1,79 homicidios por cada 100.000 mujeres. De esos casos, 55 fueron perpetrados por parejas o exparejas, y el 73,7% de los asesinatos ocurrieron dentro de la vivienda. Como consecuencia, 70 menores quedaron en la orfandad materna.

La situación no es exclusiva de Cuba. De acuerdo con un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y ONU Mujeres, en 2023 unas 51.100 mujeres y niñas fueron asesinadas en todo el mundo por parejas íntimas o familiares, lo que representa 140 víctimas cada día.

En América Latina y el Caribe se registraron al menos 3.897 feminicidios en el mismo año, es decir, 11 mujeres asesinadas al día. En el 60% de estos casos, la casa fue el escenario del crimen, como recoge el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe en un reporte de la CEPAL, que incluye datos oficiales de la Isla.

Estos números evidencian que para muchas mujeres la vivienda es un espacio de riesgo extremo y que la ausencia de refugios las obliga a permanecer bajo el mismo techo con su agresor.

Un vacío que mata

La falta de refugios para víctimas de violencia de género tiene consecuencias graves y directas. Aumenta el riesgo de feminicidio, ya que las mujeres no tienen otra alternativa que permanecer en el hogar violento o recurrir a soluciones informales —familiares, amistades— que no garantizan protección. Limita el acceso a la justicia, pues el miedo a represalias, sin un espacio seguro, desincentiva la denuncia y perpetúa la impunidad. Igualmente, perjudica a la niñez, teniendo en cuenta que los hijos e hijas expuestos a un entorno violento sufren daños emocionales y sociales de largo plazo, e incluso con frecuencia se convierten ellos mismos en víctimas mortales.

La ausencia de estos espacios constituye, en la práctica, una forma de revictimización.

Normas sin cumplimiento real

El Estado cubano es firmante de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y de la Convención de Belém do Pará, instrumentos que obligan a garantizar una vida libre de violencia a las mujeres. En la Constitución de 2019, el Artículo 43 reconoce ese derecho, y el Código Penal vigente incluye figuras vinculadas al feminicidio, aunque el término sigue sin aparecer en los cuerpos legales. Además, el Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres plantea, en teoría, lineamientos para atender la violencia de género.

Sin embargo, en la práctica la falta de refugios refleja la distancia entre el marco legal y la realidad cotidiana. El incumplimiento de estas obligaciones internacionales y constitucionales revela un vacío de protección que cuesta vidas.

Una deuda pendiente con las cubanas

Diversos organismos internacionales y el Comité de la CEDAW han instado al Gobierno de Cuba a implementar medidas de protección efectivas, entre ellas los refugios. Estos espacios deben ofrecer no solo resguardo físico, sino también atención psicológica, asesoría legal, atención médica y programas de reinserción laboral.

En sus requerimientos y recomendaciones al Estado cubano, estos mecanismos mundiales han recordado que la falta de refugios coloca a las mujeres en una situación de extrema vulnerabilidad y constituye una deuda pendiente con los derechos humanos.

La voz de la sociedad civil: 300 feminicidios desde 2019

Según los observatorios independientes de género de la revista Alas Tensas y Yo Sí Te Creo en Cuba, desde 2019 hasta el 1 de octubre de 2025 se han documentado 300 feminicidios en la Isla, una cifra que constituye apenas un subregistro de la violencia de género. 

Ambas plataformas reclaman políticas públicas reales y el reconocimiento de derechos básicos como la libertad de asociación, reunión y manifestación, necesarios para organizar respuestas colectivas frente a esta crisis.

"Exigir refugios y campañas de sensibilización al régimen, trabajar en el cambio de actitudes de hombres con antecedentes de violencia; y profesionalizar a la Policía, el aparato jurídico y el personal de salud en materia de violencia de género, puede salvar vidas", subrayan.

Los refugios no son un lujo

En un contexto en el que el hogar es el principal escenario de feminicidio, los refugios no son un lujo, sino un recurso vital. Representan la posibilidad de escapar a tiempo, de proteger a hijos e hijas, y de iniciar un proceso de recuperación integral.

Mientras el régimen cubano omite esta política pública esencial, las víctimas de violencia machista quedan solas frente a sus agresores, y permanecer en sus casas puede costarles la vida. Los refugios, además de una necesidad urgente, son una cuestión de dignidad y de justicia.

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5 comentarios

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Profile picture for user Amadeus

La señora Rosas tiene toda la mejor intención del mundo, pero su ingenuidad la supera. Con qué recursos van mantener un refugio si allí no hay para marear la chiva. Aquello no es Noruega.

Profile picture for user Ana J. Faya

Estas organizaciones, con su mejor intención como dice usted, le plantean demandas a un régimen que no permite la actuación libre de una sociedad civil. ¿Tienen voz en un parlamento? ¿Ese parlamento funciona sin que el régimen controle su agenda? ¿Cuál es el mecanismo existente que le plantaría cara al Estado? Lamentablemente el problema es real, lo ha sido desde los tiempos de Ña Ña Seré. Lo que les queda es seguir publicando denuncias y alborotando el panal.

Profile picture for user Amadeus

Doña Ana-___ En el mundo libre muchas organizaciones independiente gozan del respeto público y mediático, por lo que la gobiernos tiene mucho cuidado y tacto cuando tiene que tratar con ellas. En Cuba cualquier cosa „independiente“ es considerada sospechosa y finalmente contrarrevolucionaria, porque es el régimen quién lo decide todo. Es bueno y triste a la vez, saber que existen grupos que trabajan y luchan por la justicia, pero que nunca alcanzarán nada mientras gobiernen los Boteros de GAESA.

Profile picture for user GigaPanda

Aunque los hubiera no habría diferencia alguna; la estampa y la falta de todo sería exactamente la misma de los hospitales psiquiátricos, los hogares de ancianos o cualquier otro matadero dedicado a la población.

Profile picture for user Ana J. Faya

Por qué no hay refugios? ¿Por qué no hay agua, electricidad, buenos salarios, agricultores libres, medicinas...etcétera? ¿Para qué existe la FMC? sería otra buena pregunta, creo.