El régimen de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, prohibió las procesiones de la Semana Santa en las calles de Nicaragua por tercer año consecutivo.
Miles de actividades religiosas tradicionales han sido canceladas, en medio de un fuerte despliegue policial y denuncias de asedio citadas por el medio El Nacional.
La Policía no se limita a notificar las prohibiciones, sino que vigila directamente los templos para evitar concentraciones.
"La Semana Santa de este 2026 se va a vivir con las mismas condiciones en que se han celebrado las anteriores: bajo amenaza, bajo asedio y bajo vigilancia completa en cada una de las actividades religiosas. Pero, además, en estos últimos días, la Policía se ha puesto más incisiva con los sacerdotes. Les pide más información", dijo la abogada nicaragüense Martha Patricia Molina, quien monitorea la represión religiosa en el país, citada por el medio argentino Infobae.
"Por ejemplo, les pregunta cuántas personas asisten a una procesión. El cura, obviamente, en ese momento no está con el tiempo ni con la posibilidad de ponerse a contar uno por uno a los fieles. Entonces tiene que dar una cifra al tanteo", explicó.
"También le exigen que diga cuál es el objetivo de la actividad religiosa que están desarrollando, cuántas horas va a durar, qué temas se van a abordar y por qué la están haciendo", añadió.
Aunque las solicitudes de información sobre las actividades religiosas en Nicaragua no son nuevas, la experta señaló que ahora son más minuciosas.
"Sí llegaba la Policía, sí asediaba, sí tomaba fotos, sí grababa videos, como también lo hace ahora. Pero no pedía de forma tan exhaustiva ese tipo de información. Ahora sí", sostuvo.
Según datos ofrecidos por la abogada, entre 2019 y julio de 2025, la Policía Nacional prohibió 16.564 procesiones y actividades religiosas. Desde 2023 las prohibiciones pasaron de ser selectivas a ser masivas, lo que ha obligado a la Iglesia a recluir su vida litúrgica "a lo interno de cada templo".
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, denunció en sus redes sociales la nueva violación de la libertad religiosa del pueblo nicaragüense por parte del régimen del binomio Ortega Murillo.
"La Semana Santa es un tiempo sagrado para las familias de todo el mundo, incluyendo la mía. En toda América Latina, las personas se congregan en las calles para profesar su fe y marcar la Pasión. Pero, un año más, la dictadura de Ortega y Murillo niega al pueblo de Nicaragua el derecho a practicar su fe de esta manera, al prohibir las procesiones públicas", criticó el funcionario estadounidense en su cuenta de X.
Landau recordó que "históricamente Nicaragua ha acogido algunas de las más bellas y famosas procesiones de la región" y expresó el deseo de que el pueblo recupere la libertad religiosa.
Por su parte, la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar afirmó en la misma red social que "los nicaragüenses merecen vivir sin miedo, sin persecución y sin una dictadura que profana hasta sus iglesias".
"Los Ortega le temen a la fe porque no pueden controlar el alma de un pueblo que no se rinde", aseguró.
"Este régimen está en sus últimos capítulos. Y cuando caiga, no habrá refugio para los responsables", vaticinó la representante republicana de raíces cubanas.
"Su hora también llegará", sentenció.