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Opinión

La teocracia de Irán y sus vínculos con América Latina

La relación entre Irán y varias dictaduras latinoamericanas se forjó sobre un discurso antiestadounidense compartido y la necesidad mutua de sortear sanciones.

Brasilia
Bombardeo de Teherán en el segundo día de operaciones de EEUU e Israel.
Bombardeo de Teherán en el segundo día de operaciones de EEUU e Israel. RTVE

Los bombardeos lanzados por Israel y EEUU contra Irán iniciados este fin de semana han escalado la tensión en Oriente Medio a niveles críticos. Según reportes periodísticos, las operaciones conjuntas han incluido ataques a instalaciones militares, nucleares y figuras clave del régimen iraní, resultando en la muerte confirmada del líder supremo Alí Jamenei y otros altos funcionarios.

Irán ha respondido con contraataques a Israel y bases estadounidenses en la región, generando temores de un conflicto prolongado. Este escenario de inestabilidad pone bajo escrutinio las alianzas globales de Teherán, particularmente sus vínculos con América Latina, donde la teocracia iraní encontró socios en regímenes autoritarios como los de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

La captura y extracción de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero, y el inicio de un nuevo modelo de un Gobierno venezolano tutelado por Washington, marcó de facto un enfriamiento y distancia de Caracas con Teherán, como lo revela la ausencia de críticas frontales contra EEUU e Israel, que habría sido lo usual bajo el Gobierno del depuesto Maduro.

La relación entre Irán y América Latina se forjó en las últimas dos décadas sobre bases ideológicas y pragmáticas, marcadas por un discurso antiestadounidense compartido y la necesidad mutua de sortear sanciones internacionales. Desde la Revolución Islámica de 1979, Irán ha enfrentado aislamiento diplomático y presiones económicas de Washington, una experiencia que ha exportado como modelo de resistencia a sus aliados en la región.

En América Latina, estos lazos se intensificaron durante la presidencia de Mahmud Ahmadinejad (2005-2013), quien impulsó una estrategia geopolítica para expandir la presencia iraní en el continente, aprovechando afinidades con líderes como Hugo Chávez en Venezuela. El énfasis en Venezuela ha sido notorio, donde la crisis económica y política ha representado una oportunidad para Irán, incluyendo desde suministros de combustible hasta intercambios militares.

En junio de 2020, por ejemplo, arribaron cinco tanqueros iraníes con gasolina a Venezuela, permitiendo al Gobierno de Nicolás Maduro reactivar la venta de combustible tras diez semanas de escasez. Sindicalistas petroleros venezolanos indicaron entonces que la producción parcial de gasolina se reactivó gracias a aditivos y técnicos iraníes, aunque el Gobierno de Maduro no lo confirmó oficialmente. Además, se registraron numerosos vuelos no comerciales de la aerolínea iraní Mahan Air hacia la Península de Paraguaná, sede de las principales refinerías venezolanas.

Más allá del petróleo, la cooperación se extendió a otros ámbitos. En junio de 2020, un buque iraní llegó con alimentos, anunciando la apertura de "Megasis", un supermercado con productos persas en una zona de clase media-alta de Caracas. Los precios, dolarizados e internacionales, no incluían subsidios para los más pobres, pese a que el local reemplazaba un "Abasto CLAP" destinado anteriormente a alimentos básicos.

Analistas sugirieron entonces que este establecimiento cumplía funciones similares a las "diplotiendas" cubanas durante el Periodo Especial, sirviendo a diplomáticos y jerarcas del régimen con pagos en divisas, en un espacio "políticamente seguro".

Un episodio emblemático que expuso las irregularidades en estas alianzas fue el caso del avión venezolano-iraní retenido en Buenos Aires en junio de 2022. El Boeing 747-300, operado por Emtrasur (subsidiaria de la estatal venezolana Conviasa), había sido transferido por Mahan Air, una aerolínea iraní sancionada por EEUU por presuntos nexos con terrorismo. El avión, con una tripulación de 19 personas (cinco iraníes y 14 venezolanos), transportaba autopartes desde México, pero tras intentos de aterrizar en Montevideo que fueron denegados, se vio obligado a regresar al aeropuerto de Buenos Aires.

La investigación argentina reveló discrepancias: el avión salió de Querétaro con solo dos tripulantes, pero llegó con una abultada comitiva. Además, empresas como SAS Automotriz y Volkswagen Argentina se desvincularon de la carga. El piloto iraní Gholamreza Ghasemi Abbas, familiar del ministro del Interior iraní y vinculado a la Guardia Revolucionaria y la Fuerza Quds (considerada terrorista por Washington), se convirtió en el centro de la controversia.

Este incidente escaló a nivel diplomático cuando el ministro argentino Aníbal Fernández admitió haber recibido alertas de organismos extranjeros sobre la tripulación, al parecer vinculada con la Fuerza Quds, acusada por Argentina de orquestar el atentado contra la AMIA en 1994, que dejó 85 muertos.

Expertos como Andrei Serbin Pont, director de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES), destacaron las inconsistencias en la tripulación y la carga, cuestionando el uso de una aeronave de gran capacidad para transportar cigarrillos a Paraguay en un vuelo previo, valorado en 750.000 dólares. El caso coincidió con la llegada a Venezuela de otro avión de Mahan Air, ahora bajo bandera de Conviasa, transportando influencers iraníes para promover el turismo.

Una internacional de sancionados por EEUU

La gira del presidente iraní Ebrahim Raisi por América Latina en junio de 2023 consolidó estos lazos, enfocándose en Venezuela, Cuba y Nicaragua como parte de una "internacional de los sancionados por EEUU". En Caracas, Raisi y Maduro firmaron 25 acuerdos por 3.000 millones de dólares en petroquímica, minería y salud, ampliando un pacto de cooperación de 20 años, que tras los sucesos del 3 de enero ha quedado en suspenso.

En Nicaragua, Raisi y Daniel Ortega suscribieron tres memorandos en economía y ciencia, con detalles vagos pero sospechas de componentes militares. Un reporte de inteligencia estadounidense, citado por The New York Times, mencionó discusiones sobre cooperación militar durante una visita del canciller iraní Hossein Amir-Abdollahian en febrero de 2023.

En Cuba, Raisi y Miguel Díaz-Canel firmaron seis acuerdos en telecomunicaciones, justicia y aduanas, calificados como un "punto de inflexión" por Díaz-Canel, aunque no abordan causas estructurales de la crisis cubana. Para analistas, estos vínculos trascienden lo económico: comparten autoritarismo, represión y opacidad.

Analistas como Serbin observan que estas alianzas forman una "internacional de los sancionados", priorizando intercambios económicos y financieros junto a lo que podría entenderse como provocaciones geopolíticas en contra de Washington.

En junio de 2025, un análisis independiente destacaba cómo la represión, opacidad y discurso contra EEUU conectaban a Irán con estas dictaduras latinoamericanas. A pesar de las evidentes diferencias culturales, el pacto beneficiaba a las elites en el poder, ya que apuntaban los acuerdos a perpetuar la opresión.

Tras los bombardeos de Israel y EEUU y la muerte de Alí Jamenei, el entramado que sostuvo esa "internacional de los sancionados" entra en una fase de incertidumbre. Sin un liderazgo claro en Teherán y con un eventual reacomodo interno del régimen, los vínculos construidos con Venezuela, Cuba y Nicaragua podrían diluirse o reconfigurarse bajo nuevas condiciones de presión internacional. Para América Latina, el desenlace no será neutro: o bien se profundiza el aislamiento de los gobiernos que apostaron por esa alianza ideológica y opaca, o se abre una oportunidad para redefinir sus inserciones externas sobre bases menos confrontativas y más transparentes.

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2 comentarios

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Los poderes izquierdistas del siglo XXI, al igual que los del XX, no han cesado en el propósito de aniquilar al Occidente capitalista y especialmente a EEUU e Israel.

Para lograrlo, se han aliado a teocracias fascistas, carteles de narcotráfico, guerrillas terroristas y todos los que compartan esa misión histórica.

Profile picture for user Balsero

El aporte de Irán a América latina, no ha sido bueno. Estuvo detrás de los chicos malos del barrio, y cuando pudo, generó 2 atentados en Buenos Aires, a través de su brazo armado, Hezbollah. Hasta puede incluirse el asesinato del fiscal argentino Nisman, cuando iba a declarar el día siguiente por el denominado Pacto con Irán, para levantar las alertas rojas de Interpol. No hace falta ampliar la nota con respecto a sus vínculos con Venezuela, Nicaragua y Cuba, hoy totalmente deshilachados.