El Departamento de Estado de Estados Unidos, encabezado por el político cubanoamericano Marco Rubio, designó como objeto de sanciones a Roberto Clemente Guevara Gómez, director de la cárcel nicaragüense conocida como La Modelo, por su participación en las violaciones de derechos humanos que, según reiteradas denuncias organizaciones internacionales, se cometen en ese centro penitenciario.
"Hoy, el Departamento está tomando medidas para promover la rendición de cuentas por los abusos cometidos por la dictadura de Murillo-Ortega contra los presos políticos, designando al director de la prisión de máxima seguridad La Modelo, Roberto Clemente Guevara Gómez, en virtud de la sección 7031(c), por su participación en una violación grave de los derechos humanos de un preso político", dio a conocer el Departamento de Estado en un comunicado publicado en su página web.
"Estados Unidos hace un llamamiento a la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos detenidos injustamente en Nicaragua", añadió.
La Sección 7031(c) de la Ley de Asignaciones del Departamento de Estado de EEUU permite a la Administración designar a funcionarios extranjeros y sus familiares inmediatos como no elegibles para ingresar al país por violaciones graves de derechos humanos o corrupción.
El secretario de Estado también dio a conocer la designación del funcionario penitenciario en su cuenta de la red social X, en la que también exigió la liberación de los encarcelados injustamente en la nación centroamericana.
La Modelo, ubicada en Tipitapa, ha sido señalada por organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos como uno de los principales centros de detención de opositores, activistas y críticos del régimen de Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.
La designación de Guevara Gómez se produce a pesar de que el régimen nicaragüense ha estado haciendo guiños a la Administración del presidente de EEUU, Donald Trump, como la revocación del libre visado a nacionales de más de 100 países, entre ellos Cuba.
A inicios de enero, la pareja que lleva 19 años en el poder en Nicaragua excarceló a decenas de presos políticos, tras un reclamo del Gobierno estadounidense.
Ese reclamo de Washington se produjo días después de la captura en Venezuela del dictador Nicolás Maduro, sobre la cual el régimen nicaragüense ha guardado silencio, pese a la conocida alianza entre Caracas y Managua.
Este mes, Managua restableció el requisito de visado para los ciudadanos de 128 países, entre los que aparecen Cuba, Venezuela, Haití, China, Irán y naciones de África.
La exención de visado, que en el caso de Cuba se estableció en 2021, convirtió a Nicaragua en un puente para la inmigración irregular hacia EEUU, por lo que Washington acusaba a Managua de promoverla.
El restablecimiento de la exigencia de visado para ingresar a Nicaragua es una mala noticia para muchos cubanos que aspiraban a viajar a ese país con el objetivo de llegar a México, pero también para La Habana, que suele ver en la emigración de sus ciudadanos una salida para la presión social en momentos de crisis.
Además de deshacerse de una parte de los críticos, el régimen cubano gana potenciales emisores de remesas para sostener a los familiares que quedan en la Isla y que ayudan al castrismo a mantenerse en el poder.
La situación de Cuba —con un desabastecimiento de combustible agravado por la suspensión de los envíos de crudo desde Venezuela y las amenazas de Washington de imponer aranceles a los países que suministren petróleo a la Isla— es hoy peor que en 2021, cuando estallaron protestas antigubernamentales en julio y, meses después, el régimen nicaragüense exoneró a los cubanos de solicitar visa para ingresar al territorio, con lo que desencadenó una estampida migratoria.
Según informes, más de 400.000 migrantes cubanos utilizaron la ruta Managua-Honduras-México entre 2021 y 2024, generando importantes ingresos para el régimen de Ortega.