Back to top
Opinión

Petro y Trump en la Casa Blanca: ¿pacto de supervivencia o choque final?

La reunión de ambos presidentes en la Casa Blanca es un posible punto de inflexión.

Madrid
Gustavo Petro.
Gustavo Petro. Colprensa

Como en cualquier análisis, es fundamental partir de los hechos. Tanto el presidente de Colombia, Gustavo Petro, como el de EEUU, Donald Trump, poseen personalidades volcánicas y una inclinación por la diplomacia de micrófonos y redes sociales. Esta mezcla ha detonado choques directos que ya tienen consecuencias materiales: la imposición de aranceles del 10% a productos colombianos, sanciones financieras directas contra Petro y su círculo cercano —incluyendo a su esposa y su hijo—, y la reciente descertificación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico.

Ante este panorama, cabe preguntarse: ¿quién ha salido más perjudicado? La respuesta corta es el pueblo colombiano, atrapado en el fuego cruzado de una retórica de confrontación. Petro parece haber abrazado el conflicto con Trump como una estrategia de supervivencia política, recurriendo al manual del "enemigo externo" para cohesionar sus bases bajo la bandera de la soberanía nacional de cara a las elecciones de mayo de 2026.

La reunión entre ambos, programada para el 3 de febrero en la Casa Blanca, no es una cita protocolaria más; es un posible punto de inflexión. Colombia ha sido históricamente el ancla de Washington en Sudamérica y tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero en Caracas, retomar esta alianza estratégica es imperativo para ambos países.

Aunque el chavismo está en retirada tras el bombardeo y la extracción de su cúpula, la estabilidad de Venezuela no será inmediata. Colombia sigue siendo la pieza clave para gestionar la presión migratoria y, sobre todo, para frenar la explosión de cultivos ilícitos que Trump utiliza como principal ariete contra Bogotá.

Al mismo tiempo, es cierto que Petro entra en su fase de lame duck (pato cojo), pero su sector político muestra una resiliencia notable en las encuestas para los comicios de mayo, aunque no hay nada dicho. Trump enfrenta un dilema: ¿esperar a negociar con un posible sucesor más afín o estabilizar la relación ahora? El tiempo juega en contra; la seguridad regional no admite vacíos de poder.

El escenario ideal —aunque optimista— sería un pacto de pragmatismo mutuo. Por parte de Trump, esto implicaría una reducción de la presión arancelaria y el levantamiento gradual de las sanciones personales a cambio de compromisos verificables. Por el lado Petro: el cese de la belicosidad verbal y el retorno a una cooperación estrecha en seguridad, retomando la erradicación contundente que Washington exige.

¿Qué probabilidad hay de que este escenario se materialice? Con dos líderes tan volátiles, el pronóstico es reservado. Existe el riesgo de que Trump intente influir directamente en el proceso electoral colombiano, una táctica que algunos asesores en Washington contemplan tras los precedentes de presión en Centroamérica.

Sin embargo, desescalar el conflicto es el único camino donde ambos pueden vender una victoria. Trump podrá decir que "domó" a Petro y lo alineó con sus intereses antinarcóticos (evitándole el destino de Maduro). Petro, por su parte, podría regresar a Bogotá con la promesa de reabrir algún flujo de ayuda tras el cierre de USAID y alguna inversión, presentándose como el defensor que logró aliviar la economía nacional.

¿Será este el camino elegido o presenciaremos el choque final de dos egos irreconciliables?


Hernán Alberro es experto en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

4 comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.
Profile picture for user El Mongo

De los dos hay uno al que llaman TACO president.

A este descerebrado hay que apretarle bien las tuercas, que es como los narco comunistas entienden; y Trump sabe cómo hacerlo, es una vergüenza y desgracia que vean en este tipejo inmundo la representación de toda Colombia.

Profile picture for user Proscopito Arrechabaleta

Espero que Papá Trumpo ponga en su sitio al indio narcoterrorista de una vez.

Al final Petro va a entrar por camino. Ya se ha dado cuenta que el cambio iniciado en Venezuela es irreversible. Que se olvide de Cuba y su arcaico socialismo. Que traiga negocios y prosperidad para Colombia. Y, de paso, que acabe de una vez por todas con las guerrillas en su pais.