El Gobierno de Estados Unidos designó al Clan del Golfo, considerada la mayor banda criminal de Colombia, como una organización terrorista extranjera, anunció el martes 16 de diciembre el secretario de Estado, Marco Rubio.
"Hoy, el Departamento de Estado designa al Clan del Golfo como organización terrorista extranjera (FTO) y como terrorista global especialmente designado (SDGT)", indicó la entidad federal en un comunicado.
Según la nota oficial, esta "organización criminal violenta y poderosa, con miles de miembros", tiene como "principal fuente de ingresos el narcotráfico de cocaína, que utiliza para financiar sus actividades violentas".
El Clan del Golfo es "responsable de ataques terroristas contra funcionarios públicos, agentes del orden, personal militar y civiles en Colombia", agregó el Departamento de Estado sobre la banda, actualmente en diálogos de paz con el Gobierno de Gustavo Petro.
"EEUU continuará utilizando todas las herramientas disponibles para proteger a nuestra nación y detener las campañas de violencia y terror perpetradas por carteles internacionales y organizaciones criminales transnacionales. Estamos comprometidos a negarles financiación y recursos a estos terroristas", concluyó el Departamento de Estado.
La designación coincide con un momento tenso en las relaciones entre EEUU y Colombia, tras el amplio despliegue militar estadounidense en el Caribe, como parte de la campaña antidrogas de Donald Trump, expandida también al Pacífico Oriental, y el cruce de críticas entre Petro y Trump.
El Clan del Golfo, también conocido como el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) y considerado heredero de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), es el mayor grupo criminal de la nación colombiana, con cerca de 9.000 integrantes, puntualizó la agencia de noticias EFE.
Sus miembros se dedican sobre todo al narcotráfico, la minería ilegal y el tráfico de migrantes.
Esta agrupación es responsable de traficar cada año toneladas de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, según la Inteligencia Militar de Colombia. La banda se considera a sí misma un grupo político y reclama recibir un trato similar al de las guerrillas y los paramilitares colombianos.
Bogotá y el Clan del Golfo iniciaron a mediados de septiembre pasado en Doha, Catar, un proceso de diálogos de paz, con Catar, España, Noruega y Suiza como países mediadores.
La primera ronda concluyó con un pacto que contempla una etapa inicial de "construcción de confianza" y, tras la segunda, ambas partes anunciaron el pasado 5 de diciembre la creación de tres zonas especiales en el norte y oeste colombianos para ubicar temporalmente, a partir de marzo próximo, a combatientes de la organización.
Desde el regreso al poder en enero pasado del presidente Donald Trump, Washington ha designado como terroristas a los seis principales carteles mexicanos: el Cartel de Sinaloa, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cartel del Noreste, el Cartel del Golfo, Carteles Unidos y la Nueva Familia Mexicana.
Ha hecho lo mismo con las bandas transnacionales Tren de Aragua, la Mara Salvatrucha (MS-13) y su rival Barrio 18, además de las ecuatorianas Los Lobos y Los Choneros, y el Cartel de los Soles, que según la Administración Trump, estaría liderado por el dictador venezolano, Nicolás Maduro, algo que Caracas niega.
La designación como entidad terrorista tiene efectos legales muy amplios en EEUU, que van desde el congelamiento de fondos hasta el procesamiento penal por apoyo indirecto o directo a esas organizaciones.