El economista Pedro Monreal cuestionó que una reciente reunión de la dirección política cubana con el sistema bancario no se aprovechara para presentar públicamente "con claridad y rigor un diseño coherente de política monetaria orientado a la estabilización", pese al contexto de inflación y depreciación del peso.
En su artículo "Banca cubana en cuidados intensivos, pero diagnostican 'pocos avances en la comunicación social'", sostuvo que el encuentro dejó sin explicar objetivos verificables sobre inflación, base monetaria, tipo de cambio y liquidez, así como los instrumentos y reglas para recuperar el valor de la moneda.
"Las 'transformaciones' anunciadas dejan a la política monetaria en un terreno de opacidad", afirmó. Según Monreal, esa falta de claridad dificulta la coordinación interna y la formación de expectativas de los agentes económicos en un contexto en el que se concede mayor espacio al mercado.
El análisis responde a un reporte del diario oficial Granma sobre las conclusiones de una visita del Secretariado del Comité Central del Partido al Banco Central de Cuba y tres bancos comerciales, encabezadas por Miguel Díaz-Canel.
En el encuentro, la ministra-presidenta del Banco Central, Juana Lilia Delgado Portal, reconoció problemas de calidad en los servicios, acumulación de personas para obtener efectivo, insuficiente cobertura de puestos de caja, apagones y dificultades de conectividad. También habló de "los pocos avances en el área de la comunicación social".
Para Monreal, esa autocrítica resulta "desproporcionada en su modestia". Aunque una comunicación deficiente alimenta la desconfianza y limita el conocimiento de los productos financieros, destacó que privilegiar ese diagnóstico relega los desequilibrios monetarios y cambiarios que erosionan los depósitos y la credibilidad bancaria.
"Resulta especialmente notoria la falta de reflexión sobre el incumplimiento de esa función esencial de cualquier banco central que es la defensa del valor de la moneda nacional", señaló.
El economista situó la inflación oficial interanual en torno al 28%, con estimaciones independientes "mucho más desfavorables", mientras continúa la depreciación del peso en el mercado informal. Cuestionó que las intervenciones recogidas por Granma no explicitaran objetivos verificables para el tipo de cambio ni los instrumentos para estabilizarlo.
En septiembre, DIARIO DE CUBA ya había recogido sus críticas sobre la primera casa de cambio privada, ADT 64, en Santa Clara, que comenzó a operar sin reglas públicas para conceder licencias similares. "Se legaliza un operador, pero no se explica cómo puede entrar el siguiente", advirtió entonces Monreal.
"Quizás sea un problema de la redacción de la nota periodística", señaló ahora Monreal, pero las intervenciones recogidas no abordaron sustantivamente el origen monetario o cuasifiscal de esas dinámicas ni evaluaron los instrumentos para controlar la liquidez.
Díaz-Canel describió al sistema bancario como "un pilar de la estabilidad macroeconómica" y afirmó que debía contribuir a recuperar las funciones del dinero, el crédito, el ahorro y la confianza de los clientes.
Monreal reconoció la importancia de resolver las deficiencias de los servicios, pero advirtió que, sin defender el valor del peso, "lo sectorial permanece como un ámbito limitado y subordinado".
A su juicio, reducir la autocrítica a la comunicación social "revela una desconexión entre la gravedad de la crisis y la magnitud de la autocrítica".