El economista Pedro Monreal advierte de la "probabilidad de un fracaso temprano" del paquete de transformaciones del Gobierno cubano porque dejaría sin resolver los desequilibrios de la Tarea Ordenamiento. En su artículo "Tres diseños defectuosos de política económica: Ordenamiento, sus parches y el paquete de 176 medidas", señala como ausencias centrales los precios relativos y la productividad.
"Ninguno de esos dos términos se menciona una vez en el documento", afirma. Para Monreal, son omisiones significativas: una relación adecuada entre precios resulta vital para la estabilización macroeconómica y la productividad es crucial para el bienestar y el desarrollo. Su ausencia, sostiene, sugiere un paquete "desvertebrado".
El economista sitúa en el Ordenamiento de 2021 la "zona cero" del súbito empobrecimiento masivo. El programa preveía multiplicar por 4,9 el fondo salarial y por 1,6 los precios minoristas, pero "nada de eso salió como se proyectó públicamente".
"Los precios al consumidor crecieron más rápido que el fondo salarial real efectivo y con eso la suerte quedó echada", escribe.
Según su cálculo, realizado con el Índice de Precios al Consumidor oficial, "el salario real habría perdido un 30% de su valor entre 2021 y 2025". Advierte, además, que ese indicador subvalora el aumento real de los precios en opinión de varios economistas.
DIARIO DE CUBA abordó en un reportaje reciente cómo el deterioro del poder adquisitivo se refleja en los mercados de barrio, el nuevo experimento del Gobierno cubano que promete vender alimentos y productos de aseo entre un 10% y un 15% más baratos que en otros establecimientos, pero cuyos precios y problemas de abastecimiento generan dudas sobre su alcance. En el mercado Doña Luisa, en La Habana, una bolsa de leche en polvo de un kilogramo costaba 4.500 pesos y el arroz brasileño, 840 pesos por kilogramo. Para jubilados y trabajadores, las rebajas anunciadas siguen sin resolver el problema de fondo: unos ingresos insuficientes para costear los productos básicos.
Los datos oficiales publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), divulgados por DIARIO DE CUBA, sitúan la inflación interanual en septiembre en el 28,44% y la acumulada desde enero en el 24,85%. Esta última supera ampliamente el 10,88% registrado en los primeros nueve meses de 2025.
A raíz de la publicación de estos números, en otro artículo reseñado por DIARIO DE CUBA, Monreal alertó de que el empobrecimiento de los cubanos ya no basta para contener la inflación.
Monreal reconoce que el endurecimiento de las sanciones estadounidenses en 2026 agravó críticamente la pauperización, pero precisa que sus raíces son "predominantemente internas", por la incapacidad estructural del modelo y los diseños fallidos de sus reformas.
"Ninguno de los parches posteriores al Ordenamiento, incluyendo el Programa Económico y Social del Gobierno 2026, modificó la dinámica de deterioro del nivel de vida de la mayoría de los cubanos", sostiene.
Entre los desequilibrios persistentes enumera múltiples tipos de cambio, distorsiones entre precios mayoristas administrados y precios de mercado, y la desconexión entre salarios y costo de vida. Las autoridades, añade, han reconocido "desviaciones", pero no han presentado "un programa de estabilización macroeconómica creíble".
Sobre la productividad, señala que su mejora entre 2022 y 2024 fue "puramente estadística por ser una mejoría basada en pérdida de empleo y no en la creación de valor". En 2024, el índice por ocupado cayó un 1,8%.
Su conclusión resume la continuidad entre el Ordenamiento, sus ajustes y las 176 medidas: "La política económica cubana post Ordenamiento ha consistido en un círculo vicioso de grandes declaraciones, diseños defectuosos, expectativas fallidas, ausencia de autocrítica y vuelta a las grandes declaraciones".