Con la inflación desbocada y la pobreza al alza, en medio del resquebrajamiento integral de la sociedad cubana, el dólar alcanzó este jueves un nuevo récord en el mercado informal cubano, confirmando el sostenido hundimiento de la moneda nacional y el fracaso de las medidas económicas del régimen. Así, según la tasa representativa que publica a diario el medio digital independiente El Toque, el dólar se cotiza este jueves a 800 pesos.
Entretanto, el euro también cotizó al alza, con una subida de cinco pesos respecto a la jornada precedente, hasta situarse hoy en los 890 pesos, rozando los 900, una barrera que pudiera romper en los próximos días, de acuerdo con la tendencia de las últimas semanas. Así, la divisa europea sigue siendo la más popular entre los cubanos.
En este contexto, la Moneda Libremente Convertible (MLC), divisa que el régimen creó en 2019 para estimular las remesas desde el exterior —como reconoció en su momento Raúl Castro— y que actualmente solo es aceptada en tiendas desabastecidas, dio este jueves un claro ejemplo de su volatilidad al subir casi 15 pesos en apenas una jornada y alcanzar un valor de 535 pesos.
Además, el dólar canadiense, una vez rota la barrera de los 500 pesos, se cotiza este jueves a 515, con una clara tendencia al alza que ratifica su posición como la cuarta divisa más popular en la Isla.
Por su parte, el peso mexicano, con mucho menos valor que las anteriores, también subió este jueves en su cotización respecto al peso cubano. Asimismo, ascendieron el dólar estadounidense depositado en la tarjeta Clásica y el dólar transferido a través de Zelle.
Esta inestabilidad en el mercado informal de divisas ocurre luego de que el régimen se abriera a la creación de una banca privada corporativa en Cuba, siempre bajo la supervisión del Banco Central, además de entidades financieras no bancarias dedicadas al otorgamiento de microcréditos. En tal sentido, ya funciona en La Habana la primera casa de cambio privada, como parte de un movimiento empresarial que ha despertado numerosas conjeturas.
Mientras, la inflación interanual en Cuba alcanzó el 28,44% en septiembre, mientras que el salario medio mensual se situó en 7.354 pesos en agosto, según los últimos datos publicados por la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). Las cifras reflejan la persistente pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores en una economía donde el encarecimiento de los alimentos agrava las dificultades para cubrir las necesidades básicas.
Incapaces de contener la inflación, proteger el peso y reactivar las fuerzas productivas, las entidades bancarias del régimen se han limitado a poner en circulación nuevos billetes de alta denominación de 10.000 y 20.000 pesos. Si bien el Banco Central ha intentado maquillar la efectividad de sus políticas, sus propias explicaciones reconocen que esas denominaciones se crean para operar en una economía con precios disparados, fuerte demanda de efectivo y una moneda cada vez más desconectada de salarios y pensiones.
En este contexto, la inflación sigue siendo uno de los principales problemas de los cubanos. Dicho panorama quedó reflejado en una encuesta reciente de DIARIO DE CUBA realizada por Cubadata, en la que el 66,6% de los consultados identificó la inflación como uno de los principales problemas que afectan a los hogares de la Isla, solo por detrás de los apagones y la alimentación.