El ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Óscar Pérez-Oliva, anunció el viernes 4 de septiembre la convocatoria para la 42 edición de la Feria Internacional de La Habana (FIHAV), que se celebrará del 24 al 26 del mes de noviembre, aunque de forma virtual.
Durante una conferencia de prensa para anunciar la mayor feria de negocios que organiza el régimen, y que habitualmente cuenta con pabellones y espacios expositivos de productos y servicios de entidades cubanas y extranjeras, el funcionario celebró como un "aspecto positivo" de la venidera edición la creación de "un espacio para el intercambio con empresarios cubanos residentes en el exterior".
Según Pérez-Oliva, las autoridades aprovecharán la cita para divulgar las 176 medidas de la reforma económica promovida por La Habana desde junio y decidida bajo la presión de EEUU.
En declaraciones a la agencia oficial Prensa Latina, el funcionario dijo: "Conocemos que muchas de las empresas extranjeras que prestaban servicios en Cuba se han retirado producto de la persecución financiera provocada por la aplicación de la política de máxima presión de la Administración estadounidense".
Pese a ello, y a que los llamados a invertir de La Habana no encuentran respuesta ni siquiera en los pocos aliados que le quedan al régimen, Pérez-Oliva dijo que "se espera una buena afluencia de empresarios extranjeros. Empresas que anualmente participaban no estarán, pero debe de incorporarse un nuevo número significativo de nuevos actores", aseguró.
El funcionario aseguró que la celebración de FIHAV refleja "la voluntad del país de no renunciar al proceso de crecimiento económico y de transformación social".
Los expositores invitados al evento "podrán exhibir sus productos de manera virtual y cada participante podrá interactuar mediante las plataformas de que se dispongan", aseguró.
Habrá además encuentros dedicados al uso de la inteligencia artificial y el desarrollo de productos y servicios exportables. El 26 de noviembre se realizará un foro de negocios en formato presencial "que permitirá trazar nuevas estrategias, teniendo en cuenta el contexto internacional", señaló.
La FIHAV ha ido a menos en los últimos años. En 2024, Pérez-Oliva previó la participación de más de 500 empresas extranjeras y 200 nacionales, y calificó el evento como "una feria austera, decorosa y digna".
Al año siguiente, la participación se redujo tanto que solo acudieron delegaciones oficiales de Venezuela, Rusia, México, Irán, Angola, Sudáfrica, Arabia Saudita, República del Congo, Panamá, Zimbabue y República Checa, así como el secretario ejecutivo del ALBA-TCP, el secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y el ministro de Macroeconomía e Integración de la Unión Económica Euroasiática.
De Cuba estuvieron 240 empresas, incluyendo 181 estatales y 61 mipymes privadas, con énfasis en sectores prioritarios como la alimentación, la salud y la biofarmacéutica.
FIHAV fue desde su creación un espacio para captar inversiones extranjeras y concertar negocios. Pero en los últimos años la incapacidad de La Habana para pagar sus deudas con numerosos proveedores y las trabas que los inversionistas encontraban para repatriar ingresos, unido a la crisis económica creciente y las duras sanciones de EEUU, han hecho a muchos abandonar la Isla.