Las compras de combustible de Cuba en EEUU no cesan de aumentar, y en julio incrementaron en comparación con el mes previo, para alcanzar los 61,1 millones de dólares.
Entre febrero y mayo pasados, los compradores no estatales autorizados por EEUU importaron de ese país 900.000 barriles de combustibles diversos. En junio, las compras ascendieron a 47.842.674 dólares, una suma en la que probablemente incidió el incremento de los precios de venta.
Si bien en el primer semestre de 2026 las compras sumaban 95.744.767 dólares, según cifras de la Oficina del Censo de EEUU, tras sumar las compras de julio ahora acumulan 157,3 millones de dólares.
Lo anterior coincide con la caída de los precios de la gasolina y el fuel oil en el mercado minorista de Cuba. Si bien después de que EEUU amenazara en enero con imponer aranceles a los países que exportaran combustible a la Isla los precios del mercado negro alcanzaron la impresionante cifra de diez dólares el litro (38 dólares el galón), durante la primavera estos disminuyeron a medida que crecía el volumen de importaciones. Hoy se sitúan entre dos y tres dólares por litro.
La creciente dependencia de Cuba de las importaciones de EEUU se hace evidente además en el volumen total de mercancías que, según los registros públicos de ese país, fueron despachadas a la Isla en julio.
Solo en ese mes los compradores cubanos gastaron 148,9 millones de dólares en distintos tipos de productos, principalmente alimentos, que siguen siendo el renglón dominante, y combustible, que ocupa el segundo puesto, más los automóviles y otros vehículos, en el tercer escalón.
De acuerdo con las cifras de la Oficina del Censo de EEUU publicadas el jueves 3 de septiembre, en apenas siete meses Cuba compró productos por un valor de 674 millones de dólares. Para que se tenga un margen de comparación, en los 12 meses de 2025 esas importaciones fueron de 809,6 millones de dólares.
Sin contar el año pasado, las adquisiciones cubanas en EEUU en lo que va de 2026 ya son las mayores desde 2008, cuando ascendieron a 711,5 millones, y en los meses que restan podrían establecer un récord anual que confirmaría la dependencia de la Isla de su vecino del norte.
El comercio de bienes y servicios de Estados Unidos con Cuba alcanzó un total estimado de 1.500 millones de dólares en 2024, un aumento del 21,7% (265,9 millones de dólares) con respecto a 2023. En 2025, sumó un total estimado de 828,3 millones de dólares.
Estas exportaciones son parte de las excepciones al embargo de Washington contra La Habana codificadas en la Ley de Reforma de Sanciones Comerciales y Mejora de la Exportación (TSRA, por sus siglas en inglés), de 2000, la Ley de Democracia Cubana (CDA), de 1992, y las regulaciones implementadas hasta la actualidad.
La TSRA reautorizó la exportación comercial directa de productos alimenticios (incluidos de marca) y agrícolas desde Estados Unidos a Cuba, independientemente del propósito. La TSRA no incluye productos sanitarios, que siguen autorizados y regulados por la CDA.
Lo anterior, mientras el régimen cubano y sus medios culpan al embargo de EEUU de las privaciones y crisis alimentaria que vive el país, y acusan a Washington de pretender asfixiar al país al imponer sanciones muy duras para conseguir un cambio político en la Isla.
¿Será que, a falta de mejor "acuerdo", el norteño le está vendiendo el combustible venezolano para "cubrir gastos"?
No creo que el sector privado legítimamente independiente, el no viculado a GAESA, en un solo mes haya podido disponer, u obtener créditos extranjeros por 47 millones de dólares para financiar esa compra. Eso huele mal. Todo indica que, una vez más, el régimen pasa gato por liebre.
PAPO.... MIRA A VER ESTO!!!