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Economía

La Habana deroga los topes de precios del pollo, leche en polvo, salchichas, aceite y pastas alimenticias

La medida, adoptada en 2024 para presuntamente combatir la especulación, era muy impopular entre los cubanos.

La Habana
Paquetes de pollo de EEUU en un mercado en Cuba.
Paquetes de pollo de EEUU en un mercado en Cuba. Diario de Cuba

El régimen cubano derogó la impopular resolución que impuso topes de precios al pollo, la leche en polvo, las salchichas, las pastas alimenticias y el aceite comestible que venden los mercados minoristas en la Isla, así como mantener la exoneración del pago de impuestos aduaneros a las importaciones de esos productos.

De acuerdo con la Resolución 150/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, publicada el sábado 20 de junio en la Gaceta oficial de la República, a partir de esa fecha queda derogada la norma de julio de 2024 que determinó el valor de tales productos.

La medida, que fue aplicada bajo el argumento de detener la especulación y el aumento de los precios en las MIPYMES para los alimentos que más consumen los cubanos, la mayoría de ellos importados de países vecinos, en especial de EEUU, perjudicó a sectores vulnerables de la sociedad, pues en las primeras semanas de su aplicación los productos desaparecieron de la tabla de ofertas en las MIPYMES habaneras, aunque después fueron retornando de forma gradual.

Miguel Díaz-Canel intentó en más de una ocasión convencer a los cubanos de que los topes de precios no se debían a "una cacería de brujas hacia una determinada forma de gestión o de propiedad". Dijo que el Gobierno estaba planteando "un ordenamiento, para que haya la mayor cantidad de ofertas de bienes y servicios a adecuados precios para la población, y que todo el mundo aporte todo lo que tiene que aportar".

No obstante, los economistas lo calificaron como un obstáculo pare la economía no estatal, mientras La Habana ofrecía a la Administración de Joe Biden la expansión de las MIPYMES, muchas de ellas controladas por personas cercanas al régimen, como muestra de su voluntad de apertura.

Ahora, la nueva Resolución señala que "resulta necesario dejar sin efectos los precios minoristas máximos establecidos en la referida Resolución 225 de 2024 y mantener la exención del pago de los aranceles, excepto el producto detergente en polvo; lo que conlleva a su derogación, en aras de evitar la dispersión legislativa".

Los impuestos aduaneros de los alimentos, que ascienden a unos 3.000 dólares por contenedor colocado en puertos cubanos, y que deben ser pagados por los importadores, con el consiguiente encarecimiento del precio de cara al consumidor final, seguirán sin cobrarse para los siguientes productos:

  • Carne y despojos comestibles de aves.
  • Leche y nata (crema) concentradas o con adición de azúcar u otro edulcorante.
  • Leche en polvo, gránulos o demás formas sólidas, con un contenido de materias grasas inferior o igual al 1,5% en peso.
  • Aceite de soja (soya) y sus fracciones, incluso refinado, pero sin modificar químicamente.
  • Aceite de palma.
  • Aceites de girasol, cártamo o algodón, y sus fracciones, incluso refinados, pero sin modificar químicamente.
  • Embutidos y productos similares de carne, despojos, sangre o de insectos; preparaciones alimenticias a base
    de estos productos.
  • Salchichas.
  • Las demás preparaciones y conservas de carne, despojos, sangre o de insectos.
  • Pastas alimenticias, incluso cocidas o rellenas (de carne u otras sustancias) o preparadas de otra forma, tales como espaguetis, fideos, macarrones, tallarines, lasañas, ñoquis, ravioles, canelones; cuscús, incluso preparado.

La decisión se toma luego del anuncio del paquete de medidas económicas que el régimen vende como remedio para el colapso del país. Entre ellas aparece que la libreta de racionamiento dejará de tener carácter universal, pues la "canasta básica" pasará a garantizarse únicamente a jubilados, familias con niños que padecen enfermedades crónicas y personas consideradas vulnerables.

El anuncio fue realizado por Miguel Díaz-Canel durante la clausura del Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista, donde defendió el tránsito desde los subsidios generalizados hacia un sistema de ayudas focalizadas.

Aunque las autoridades no precisaron cuándo ni cómo se implementará el cambio, la declaración supone el reconocimiento más explícito hasta ahora de que el histórico sistema de abastecimiento creado por Fidel Castro dejará de abarcar a toda la población.

La libreta de racionamiento en Cuba desde hace años apenas asegura entregas irregulares de productos como arroz, azúcar, granos, sal y, en algunos casos, aceite o café, mientras que alimentos como pollo, huevos o lácteos prácticamente han desaparecido. 

Hasta las asignaciones más seguras —para niños pequeños, embarazadas o personas con enfermedades crónicas— resultan muy inestables, en un contexto en el que el propio Gobierno ha reconocido graves dificultades de suministro.

Pese a ello, las tiendas virtuales en dólares, dirigidas a los cubanos emigrados con familias en la Isla, están bien abastecidas, así como los mercados en divisas de los militares de GAESA.

Díaz-Canel defendió el cambio alegando que el modelo vigente resulta insostenible. "La justicia social verdadera no se sostiene sobre precios artificiales", afirmó, antes de insistir en que el país debe pasar de "subsidiar productos a subsidiar personas".

Las medidas llegan mientras el propio Gobierno reconoce que la inflación ha erosionado el poder adquisitivo de salarios y pensiones, admite que los controles administrativos de precios han fracasado y generado escasez, mercado ilegal y "distorsiones".

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1 comentario

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Profile picture for user Pedro Benitez

Derogar los topes de precios mientras simultáneamente se debilita el peso es una de las combinaciones mas difíciles para la junta militar; porque ambas fuerzas tienden a empujar los precios hacia arriba al mismo tiempo. En fin, a corto plazo es un gran lío.