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Relaciones Cuba-EEUU

Las navieras que dejan de operar a Cuba crean otra oportunidad para EEUU

El nuevo escenario otorga a Washington un instrumento de presión política como pocos.

Madrid
Un barco de contenedores de la naviera Hapag-Lloyd.
Un barco de contenedores de la naviera Hapag-Lloyd. MasContainer

El anuncio de las empresas navieras CMA CGM y Hapag-Lloyd de que suspenden todas sus reservas con origen y destino en Cuba hasta nuevo aviso debido a las potenciales sanciones de EEUU a sus operaciones con el conglomerado de los militares de la Isla, GAESA, afecta hasta el 60% del tráfico marítimo cubano en términos de volumen.

Dos fuentes conocedoras de la situación que hablaron con la agencia de noticias Reuters indicaron que el transporte marítimo de mercancías desde China sería el más afectado por la medida. 

Asimismo, el trasiego de productos desde el norte de Europa y el Mediterráneo también se vería perjudicado de manera especial, como parte del desplome de todo el transporte marítimo mundial hacia Cuba.

Si bien La Habana no se ha referido al escenario que se avizora, la crisis de suministros del exterior ya existe. En marzo, la firma de inteligencia marítima Windward informó que el análisis de datos de navegación arrojaba que los suministros de alimentos y otros bienes hacia Cuba se había desplomado.

El volumen de escalas portuarias, que incluye buques tanque que se desplazan de un puerto cubano a otro, promedió alrededor de 50 al mes en 2025, pero cayó a apenas 11 en marzo, todos ellos procedentes de puertos nacionales, indicó la firma.

Fue ese el nivel más bajo desde 2017. Windward apuntó entonces que no había buques cisterna en camino y solo tres portacontenedores —procedentes de China, India y Holanda— reportaban a Cuba como puerto previsto, aunque sus destinos podrían cambiar.

En abril la situación no mejoró, si bien los desplazamientos de barcos de cabotaje entre puertos de la Isla se incrementaron después del arribo a Matanzas del tanquero Anatoly Kolodkin, con crudo de Rusia, el segundo cargamento recibido en todo al año desde el que arribara de México el 9 de enero.

Luego de la descarga del combustible enviado por Moscú, los barcos cubanos trasladaron el crudo a Cienfuegos, donde fue refinado para su uso en el país.

La orden ejecutiva de Donald Trump del 1 de mayo pasado, que amplió las sanciones estadounidenses sobre el comercio con Cuba para incluir a "cualquier persona extranjera" que opere en el "sector de energía, defensa y materiales relacionados, metales y minería, servicios financieros o seguridad de la economía cubana, o cualquier otro sector de la economía cubana", que controla GAESA en su mayoría, impactó además a la minera canadiense Sherritt International, que suspendió sus operaciones en el país.

Según las fuentes citadas por Reuters, Hapag-Lloyd y CMA CGM barajan varias opciones. Las navieras podrían decidir suspender definitivamente sus envíos a Cuba o, alternativamente, llegar a un acuerdo con la Administración Trump que les permita continuar exportando únicamente al sector no estatal cubano.

Esta última opción, señaló el reporte, se alinearía con la estrategia de la Casa Blanca de favorecer a las empresas del sector no estatal de la Isla. Es la que activó Washington al permitir que sean las MIPYMES las que importen gasolina y fuel oil a Cuba para uso empresarial.

No obstante, Ricardo Herrero, director ejecutivo del Cuba Study Group, apunta al respecto que "hasta ahora, las líneas navieras más afectadas por la nueva orden general de Trump para Cuba parecen ser aquellas que pasan por terceros países".

Según el director de la organización independiente con sede en Washington e integrada por empresarios y profesionales cubano estadounidenses interesados en promover una transición pacífica en Cuba, "en muchos casos, la carga paraba en Kingston, Jamaica, antes de que CMA la trasladara a Cuba".

Brasil dependió en gran medida de Hapag-Lloyd, por lo que "también probablemente se verá afectado, junto con varios otros mercados".

Pero advierte Herrero que el panorama de trasiego de mercancías a Cuba no se reduce a estas rutas. Por ello, apunta, "lo que no parece afectado, al menos por ahora, son las líneas navieras que operan directamente desde EEUU. Irónicamente, esto plantea la posibilidad de que las importaciones de bienes estadounidenses a Cuba puedan realmente aumentar".

"Eso también sería coherente con la estrategia más amplia de (Marco) Rubio de aumentar la ya significativa dependencia de Cuba respecto a Estados Unidos, mientras se constriñen todas las demás líneas de vida", señala.

Basta mirar la vitalidad de las rutas de buques portacontenedores que operan regularmente entre puertos de EEUU y Mariel. Según datos aportados por el Consejo Económico y Comercial EEUU-Cuba, en el primer trimestre de 2026 se contabilizan 102.799.469 dólares de productos adquiridos por compradores de la Isla en el vecino del norte, frente a los 129.824.213 de igual tramo de 2025, lo cual implica una caída interanual del 20,8%, pero demuestra que esa sigue siendo una línea vital de suministro de los alimentos y otros productos que consumen los cubanos.

Las exportaciones de EEUU a Cuba en 2025 fueron muy significativas. Ese año concluyó con compras ascendentes a 490.111.943 dólares, la tercera mayor cifra desde que estas dieran inicio en diciembre de 2001, luego de la expedición de las primeras licencias. Fue también la mayor suma desde 2009.

Las agencias de envíos de paquetes y carga bajo licencias humanitarias o excepciones del embargo de Washington contra La Habana gestionan sus embarques principalmente a través de agencias transitarias de carga (freight forwarders) y consolidadores con base en Miami. 

En su caso, las empresas fletan embarcaciones autorizadas para transportar contenedores y paquetería de misceláneos. Entre ellas están Zion Shipping, que facilita el envío de paquetes desde cualquier dirección de EEUU hacia Cuba mediante alianzas logísticas; Crowley Maritime y agencias chárter autorizadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que operan bajo licencias específicas de exportación del Departamento de Comercio de EEUU, para llevar alimentos y donaciones humanitarias a puertos cubanos.

Por el momento, la Casa Blanca no ha tocado esa vía de suministro con sus sanciones. Ni siquiera cuando se conoce que la carga recibida en la Isla es procesada por agencias estatales y mixtas (Agencia Marítima Taína; Agunsa Mariel; Empresa Consignataria Mambisa; Consignataria Marítima Caribeña) que responden a las autoridades.

O sea, la suspensión de operaciones de las navieras internacionales deja el terreno listo para que EEUU sea el suministrador principal de Cuba. Y eso es un instrumento de presión política como pocos.

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1 comentario

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Y deja que llegue la listica de cada testaferro de MIPYMES y el funcionario del PCC u oficial de alto rango detrás del lavado de activos. Espero la memoria flash desde Cuba para pasarla al Dpto de Estado y la OFAC....