El euro se disparó este sábado hasta los 600 pesos cubanos en el mercado informal, su nivel más alto registrado hasta ahora, según el monitoreo diario del medio independiente El Toque, en un nuevo episodio de la acelerada devaluación del peso cubano.
El salto es significativo incluso en términos recientes: apenas dos días antes, el euro se movía en torno a los 590 CUP, tras semanas de relativa estabilidad, y a inicios de abril había marcado un récord anterior de 588 CUP.
El dólar, por su parte, se mantiene en 525 pesos —también en máximos históricos—, mientras la Moneda Libremente Convertible (MLC) experimentó una leve bajada y ronda los 394 pesos. Estos valores consolidan al mercado informal como el principal termómetro económico de la Isla, ante la falta de un sistema cambiario oficial funcional.
Una escalada sostenida
La evolución del euro refleja una tendencia sostenida al alza en los últimos meses. En marzo se mantenía alrededor de los 580 pesos y a finales de ese mes incluso registró periodos de estabilidad en torno a los 515-580 pesos para las principales divisas.
Sin embargo, en abril la cotización rompió esa relativa calma y retomó una escalada que analistas ya anticipaban.
Detrás de esta caída del peso convergen múltiples factores. La emisión reciente de billetes de alta denominación ha añadido presión inflacionaria, mientras la escasez crónica de divisas, bienes básicos y combustible sigue tensionando la demanda en el mercado informal.
A ello se suma el impacto de la crisis energética, agravada tras la reducción del suministro petrolero venezolano, y una dolarización de facto de la economía, donde cada vez más transacciones dependen de monedas extranjeras.
En paralelo, el fortalecimiento internacional del euro frente al dólar también influye en su mayor valor relativo dentro de Cuba, aunque el factor determinante sigue siendo la debilidad estructural de la economía nacional.
Brecha creciente con el tipo oficial
La distancia entre el mercado informal y las tasas fijadas por el Banco Central de Cuba no es demasiado. Mientras el euro se acerca a los 600 pesos en la calle, el tipo oficial está establecido este sábado en 576,52 pesos, ampliando la brecha en la población entre quienes tienen acceso a divisas y los que no.
El encarecimiento de las divisas se traduce directamente en mayores precios en la economía doméstica, especialmente en un país altamente dependiente de importaciones y remesas.
Una encuesta de DIARIO DE CUBA realizada por Cubadata entre el 23 de febrero y el 13 de marzo de 2026, con 1.788 participantes, confirmó ese impacto: el 66,6% de los consultados identificó la inflación como uno de los principales problemas que afectan a los hogares cubanos, solo por detrás de los apagones y la alimentación.
El avance del euro hacia los 600 pesos no hace sino reforzar esa percepción: para la mayoría de los cubanos, la pérdida de valor del peso ya no es una tendencia, sino una realidad cotidiana.
Cuba está viviendo lo que se conoce como estanflación, es decir, su economía está estancada, con altos niveles de recesión, y para peor de males, con elevada inflación. No sería raro que si esta situación persiste, se llegue a una hiperinflación, que sería totalmente devastadora. Recordemos que Días-Contados sólo se dedica a actos de guapería y jamás le dió importancia a la economía.