El economista Mauricio de Miranda, profesor de Economía de la Universidad Javeriana de Cali, advirtió que el régimen cubano ha confundido su subsistencia con la eternidad, en un artículo publicado el domingo en el medio estadounidense The New York Times, en el que desmontó el discurso de La Habana que presenta la situación desastrosa que atraviesa la Isla como impuesta desde el exterior.
Aunque De Miranda reconoció que "los recientes esfuerzos de la Administración (de Donald) Trump para restringir los envíos de petróleo a Cuba han agregado presión a la economía", señaló que lo que ocurre hoy en la Isla —apagones que pueden durar incluso días, falta de insumos en los hospitales para atender a los pacientes, largas colas para comprar comida a precio exorbitantes— "es el resultado de décadas de fracaso económico estructural bajo un sistema político rígido que ha rechazado sistemáticamente cualquier reforma".
Entre las deficiencias de la economía cubana, que son previas a las amenazas de Washington de aplicar aranceles a los países que suministren petróleo a la Isla, el también codirector del laboratorio Cuba X Cuba señaló la obsolescencia de la base industrial y el atraso tecnológico, debido a la falta de inversión, mientras el régimen prioriza la construcción de hoteles. Contrastó, además, la fertilidad de las tierras y la tradición agrícola de Cuba, con el hecho el país tenga que importar la mayor parte de la comida que consume.
Para De Miranda, no hay símbolo más elocuente del declive de Cuba que lo ocurrido con la producción de azúcar, que "por siglos definió la identidad económica de la Isla y sustentó su integración en la economía internacional".
Como ejemplo de lo anterior, el economista y académico recordó que, en 1989, antes del colapso de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Cuba producía alrededor de ocho millones de toneladas de azúcar al año. En 2025, la producción cubana cayó por debajo de las 200.000 toneladas, "el nivel más bajo desde que finalizó la guerra de independencia contra España, en 1898".
"La decisión de Fidel Castro en 2002 de desmantelar gran parte de la industria ante la caída de los precios internacionales y el deterioro de la infraestructura marcó un punto de inflexión en la trayectoria económica del país. En lugar de modernizar los ingenios, el Gobierno cerró casi la mitad de ellos. Fábricas clausuradas y campos abandonados aún salpican el paisaje de la Isla", apuntó el economista.
El codirector de Cuba X Cuba enumeró los intentos del régimen de orientar la economía, a través del turismo y la exportación de profesionales, como las llamadas "misiones médicas", en las que La Habana retiene una parte sustancial de los ingresos de los galenos enviados a otros países.
"Durante un tiempo, el turismo proporcionó cierto alivio, generando empleo y divisas. Pero ese auge no ha perdurado frente al deterioro de la infraestructura, la disminución de la calidad de los servicios, la competencia en el Caribe y el endurecimiento de las restricciones a los viajes desde Estados Unidos", apuntó De Miranda y añadió que "la exportación de servicios profesionales, particularmente a Venezuela, se convirtió en una fuente clave de ingresos, pero la salida de Nicolás Maduro demostró la fragilidad de un modelo basado más en alianzas que en la competitividad. La escasez de combustible, agravada por las recientes medidas del señor Trump, también ha puesto de relieve el costo de depender de subsidios extranjeros".
"El resultado es una economía profundamente estancada, con pocas fuentes de divisas, un poder adquisitivo mínimo y escasa capacidad para absorber choques externos. El colapso económico del país, acelerado por las cambiantes prioridades políticas del régimen, ha erosionado los logros sociales en salud y educación que durante décadas fueron pilares de legitimidad del modelo cubano", criticó el economista.
Pese a la debacle, señaló De Miranda, el régimen cubano ha mostrado muy poca voluntad para llevar a cabo reformas que podrían ayudar a sacar a la economía de su hundimiento, como "permitir más iniciativa privada, liberalizar los mercados y crear condiciones favorables para la inversión".
Si el régimen estuviera realmente interesado en mejorar las condiciones de la Isla, crearía espacios para el debate y la deliberación política. En vez de eso, ha incrementado el control y la represión, subrayó el profesor.
"La escasez y la represión que definen la vida en Cuba hoy son, ante todo, una expresión visible del agotamiento de un modelo que ha perdido la capacidad de sostenerse por sí mismo", subrayó.
"La dirigencia cubana ha actuado como si su sistema fuera inmune a las fuerzas de la historia. Ha supuesto que sus aliados en el exterior podrían sostener indefinidamente el modelo, en un ciclo que se perpetuaría sin fin. La Constitución de 2019 consagra el carácter irrevocable del socialismo, como si un orden político y económico pudiera blindarse frente al paso del tiempo", afirmó.
"Pero ningún sistema es permanente. Durante décadas, el régimen cubano ha confundido su supervivencia con la eternidad. Ahora el juego podría haber terminado", alertó el economista.
Por desgracia y como de costumbre, están tratando de hacer creer que el desastre comenzó cuando Trump intervino cortando el petróleo venezolano porque aparentemente antes de eso, todo les iba de maravilla a los cubanos de la isla.
El Partido de Cuatreros Cubanos, responsable de todos los desastres post 1959 ... es un grupo de fanáticos religiosos, que se droga con excesos de testosterona en sus orgías gubernamentales ...
La demostración es simple: ?qué queda de las obras con las que el Genial Economista Fidel Castro juró que industrializaría el pais cuando el dinero soviético fluía como agua y nos decía que se trataba de un 'orden económico superior' que garantizaría un futuro luminoso? ?De qué sirvieron las fábricas de combinadas cañeras KTP-1 y KTP2, "la mayor textitela de América Latina" en Las Villas, "el mayor poligráfico de América Latina" en Guantánamo, las plantas de pienso, etc, etc? ?Por qué en Ciudad de La Habana cuando las personas quieren permutar o vender una casa, para valorizarla aclaran que fue construída antes de 1959?
Para demostrar cuál es el origen del desastre actual, basta revisar sus discursos de cada 26 de julio en los que se burlaba literalmente del bloqueo y comparaba "lo que estamos haciendo" con lo que había en 1959, como si sin él el pais se hubiera quedado paralizado en el 31 de diciembre de 1958 para siempre.
Recién en los últimos años, y me atrevería a decir, en los últimos meses, se ha corrido el velo a la situación real de Cuba. Salvo algunas voces ideológicas de la izquierda más radicalizada, nadie avala a la dictadura. La excusa del bloqueo va quedando atrás y si hay algo y alguien para echarles la culpa del desastre actual es a Castro I (y su sucesor al trono) y a la propia impericia de ambos. Hoy más que nunca la novela fabulada de George Orwell, "Rebelión en la granja", está vigente, con una casta millonaria que se cree con el derecho divino para (mal) conducir un país.