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Azúcar

Se avecina una pésima cosecha de azúcar en 2026

'Mal asunto, si se tiene en cuenta que las autoridades se han lanzado a no se sabe qué preparativos y medidas de aseguramiento para ser implementados para fortalecer la atención a la zafra'.

Valencia
Macheteros cubanos.
Macheteros cubanos. Invasor

Si Moreno Fraginals, recordado autor de El ingenio, hubiera presenciado los tiempos que corren actualmente en relación con la producción azucarera, se habría llevado una gran decepción.

Todavía no se ha recuperado la economía cubana de un pésimo ejercicio en la zafra de 2025, de la que se sabe que ha sido una de las más bajas de la historia, que ya se están formulando lúgubres previsiones para la correspondiente a 2026, identificada con lo que se define como "un complejo escenario, que exige evaluar los aseguramientos y preparativos" por parte del Gobierno provincial de Granma.

En todo caso, la nota publicada en el diario oficial del régimen del mismo nombre, no deja lugar a dudas: el azúcar ha dejado de ser la clave de la economía del país y posiblemente malvive lo que serán sus últimas horas antes de desaparecer para siempre.

Conviene recordar que la destrucción del sector azucarero cubano tiene poco que ver con el relato del embargo/bloqueo y es responsabilidad directa de los devaneos y experimentos fracasados de Fidel Castro. Tan solo a él puede ser imputable este desastre sin paliativos.

Primero con la fallida Zafra de los Diez Millones y después con la decisión inexplicable del cierre masivo de ingenios y centrales a comienzos del siglo XXI. La historia del azúcar con Fidel Castro nos ha llevado a la situación actual, en la que los responsables políticos de la producción, en una región de larga data cañera, se preocupan por tener que afrontar un "complejo escenario".

¿En qué consiste este complejo escenario según el diario Granma?

Vayamos por partes.

En primer lugar, las autoridades de la provincia Granma insisten en que el central Enidio Díaz Machado, de Campechuela, tiene la meta de producir más de 17.000 toneladas de azúcar crudo, destinadas fundamentalmente a la canasta familiar normada y al consumo social. Es decir, si no se alcanza ese resultado, la dieta de los cubanos se volverá a resentir y más de uno volverá a utilizar para dulce los sobres de azúcar producidos en Brasil o vaya usted a saber dónde, que circulan libremente por una isla que fue primera potencia mundial azucarera.

Surge inmediatamente una cuestión: ¿por qué las autoridades (es decir, los dirigentes políticos de las provincias) deben tener un papel en la definición productiva del azúcar? ¿A qué se dedican estas autoridades? ¿Tiene alguna relevancia para la producción de azúcar su actuación?

La intervención directa del Estado comunista en todas las producciones de la economía cubana define el origen del fracaso. Y esto sí que supone un "complejo escenario" para el desempeño eficiente de las fuerzas productivas. El peor de todos. Mientras que la producción de azúcar, antes de 1959, se realizaba enteramente por empresas privadas, nunca bajó la cosecha de los seis millones de toneladas y Cuba exportaba sus excedentes obteniendo ingresos en divisas crecientes del comercio exterior. Con las autoridades políticas dirigiendo la economía, el escenario "siempre es complejo" y en crisis estructural.

Y como los dirigentes políticos están alarmados por lo que califican como "tensa situación con la disponibilidad de combustibles y otros insumos", vuelven a los "experimentos" de siempre y esta vez no se les ocurre otra idea que tratar de aumentar los volúmenes de caña para moler mediante el corte manual, fijando un incremento de producción de esta modalidad de hasta un 80%.

Es decir, como no habrá electricidad y se asume esa carencia como un destino fatal, la solución es volver al trabajo bruto de los tiempos de la Colonia. Aquí es donde vuelven las decisiones trágicas de las autoridades comunistas, consistentes en que, para conseguir el objetivo de aumento, se establece un pago de 700 pesos por tonelada a los macheteros para que alcancen ingresos de hasta 22.000 pesos mensuales (al cambio actual 44 dólares). Sí, esto es un incentivo en el país de la ideología comunista totalitaria. Aunque se le puede denominar cualquier otra cosa.

¿Será suficiente esta medida "capitalista" ideada por los dirigentes políticos comunistas de la provincia Granma para aumentar la producción? No lo parece. La desesperación de las autoridades por intentar mantener la producción de azúcar es más que evidente, y se inventan este tipo de medidas que, si se analizan con detalle, llevan a una conclusión: sirven de poco, y lo único que hacen es enredar más aún una situación que es realmente grave.

Porque, seamos realistas, ¿sirve para algo un incentivo de 44 dólares en este momento en Cuba, dados los precios de los bienes de consumo? El importe es tan reducido que difícilmente puede atraer a trabajadores a las duras tareas de la producción de corte manual. En realidad, el campo cubano, la caña, ha perdido a numerosos trabajadores cualificados desde comienzos de este siglo, cuando Fidel Castro consumó el abandono de los campos de caña y su invasión por el marabú. Y esos trabajadores, simplemente, ya no están porque fueron despedidos y enviados a otros sectores y actividades productivas, y muchos por su edad, no pueden atender el duro trabajo del campo.

Mal asunto si se tiene en cuenta que las autoridades se han lanzado a no se sabe qué "preparativos y medidas de aseguramiento" para ser implementados por los Consejos de la Administración Municipal para fortalecer la atención a la zafra. ¿Pero no se dan cuenta de que eso tiene muy poco interés para el objetivo productivo? ¿Por qué no dejan que la producción nacional vuelva a ser atendida por los actores privados? Los comunistas siempre hacen lo mismo: se dedican a los debates improductivos cuando se aburren, para que los diarios afines los conviertan en algo importante, cuando no lo son. Y en esta ocasión se han abordado cuestiones como la "protección de los campos cañeros de incendios, una tarea que se encarga a empresarios y productores, a fin de garantizar que la materia prima llegue a la industria con el máximo rendimiento". ¿Es que acaso hay miedo a los sabotajes?

No. Todo es mucho más fácil. El desastre azucarero ya se ha empezado a percibir en el primer mes del año, durante el cual las actividades de preparación de tierras y siembra de caña han tenido un comportamiento muy desfavorable, y se atribuye dicha situación a las cinco empresas agroindustriales azucareras de la provincia Granma. El caos que viene está servido, y el nuevo descenso de la producción de azúcar cubano viene en camino.

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2 comentarios

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En todos los ámbitos de la economía, a falta de una gestión coherente, se encamina a una falla múltiple que ningún burócrata comunista será capaz de resolver. Ahora, hasta la princesa Mariela Castro quiere dar lecciones de política internacional, como si la gente fuera estúpida.

En 1894 se hizo una zafra de mas de 1Millon de toneladas de azucar, cortada a mano sin petroleo ni electricidad.
El "hombre nuevo" no se compara con aquellos criollos....