El petrolero Sea Horse, que debió llegar esta semana a Cuba con un cargamento de combustible de Rusia, interrumpió su trayecto y está a la deriva en el Atlántico, informó a la agencia Bloomberg la firma de inteligencia Kpler, lo cual hace suponer que va a cambiar de destino.
El barco, que transporta unos 200.000 barriles de crudo ruso, estaba hace 48 horas a 1.482 millas náuticas de la Isla, según comentó a DIARIO DE CUBA Jorge Piñón, investigador no residente del Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
De acuerdo con su pronóstico, el destino del buque podría ser la bahía de Nipe, al norte de Holguín, así como Matanzas o La Habana.
El Sea Horse, que navega con bandera de Hong Kong, había informado como destino el estrecho de Gibraltar luego de realizar una transferencia de combustible de buque a buque frente a la costa de Chipre, en el Mediterráneo, antes de poner rumbo al Caribe, según los servicios de seguimiento de la plataforma TankerTrackers.com.
Piñón advirtió también que "cuatro barcos guardacostas" de EEUU se encontraban en la zona por donde transitaría el buque: el Spencer 905, ubicado al norte de Puerto Padre; el Stone 758, en Guantánamo; el 26301 y el 20306, ambos al oeste de Haití.
Estados Unidos ya ha incautado al menos nueve buques implicados en el transporte ilegal de petróleo de Venezuela, Irán y Rusia. El Sea Horse ha formado parte de su "flota fantasma".
A mediados de mes, el Stone 758, de la Guardia Costera de EEUU, interceptó al sur de Haití al buque petroquímico Ocean Mariner, que ha trasegado varias cargas entre México y Cuba. El barco siguió su rumbo y descargó en Bahamas, luego de cargar combustible en Barranquilla, Colombia, y acercarse a Cuba con una trayectoria irregular.
Moscú desmintió días atrás un supuesto comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia en el que daba cuenta del envío del Sea Horse a la Isla con más de 200.000 barriles de crudo.
"La Cancillería de Rusia no ha publicado ningún comunicado de este tipo", señaló la Embajada de Rusia en La Habana.
DIARIO DE CUBA comprobó que el Sea Horse se encontraba el viernes 27 de febrero en una zona del Atlántico norte, casi sin movimiento.
La travesía del barco era vista como una posible prueba a la capacidad de Estados Unidos para impedir el acceso de La Habana a fuentes energéticas externas, luego de que Donald Trump amenazara con aplicar aranceles a los países que envíen combustible a la Isla.
La suspensión de los envíos de petróleo de Venezuela desde diciembre y de México desde enero dejó a la Isla sin fuentes de suministro externo, que cubren alrededor del 60% de su consumo diario, de aproximadamente 100.000 toneladas.
El boloputañero sabe donde dice peligro, y no se va a quemar por las sanguijuelas del Caribe.
Asi me gusta comenzar el weeken, con buenas noticias.
Ese barquito que me lo manden pa China please.