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Economía

Cuatro economistas ante la crisis energética en Cuba: medidas urgentes y viabilidad de una salida

Unificación cambiaria, intervención empresarial, disciplina macroeconómica o negociación política: rutas distintas ante una misma crisis estructural.

Madrid
Economistas cubanos.
Economistas cubanos. Diario de Cuba

La crisis energética que atraviesa Cuba ha dejado de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en el eje de una discusión estructural sobre el modelo económico y político del país. Cuatro economistas — Emilio Morales, Yasmani Jiménez Barrera, Elías Amor y Pedro Monreal— responden a DIARIO DE CUBA qué harían si tuvieran capacidad de decisión inmediata y hasta qué punto consideran viable una salida dentro de las actuales condiciones. Sus diagnósticos coinciden en la gravedad del momento, pero divergen en la secuencia de reformas, el papel del Estado y la centralidad —o no— del factor geopolítico.

Transición institucional y estabilización empresarial

"Antes que nada, partiría de la hipótesis de que la familia Castro se ha marchado al exilio, y que el país se encuentra bajo el control de una Junta Tecnócrata encargada de la transición. Bajo este escenario la primera medida que tomaría fuera intervenir GAESA y tomar control de su estructura empresarial y sus recursos financieros dentro de la Isla y en el exterior", dice Emilio Morales.

Propone, además, "crear un nuevo marco legal que elimine y desmonte las trabas que hoy existen" con "supervisión internacional para garantizar transparencia y la protección jurídica de todas las operaciones financieras y comerciales que estén involucradas en esta etapa de estabilización en el curso del proceso de transición", condición que considera "indispensable para atraer inversión externa".

En materia energética, prioriza una auditoría técnica y financiera de las plantas existentes para rescatar capacidad instalada a corto y mediano plazo, antes de acometer una remodelación total de la matriz energética —que estima en al menos 10.000 millones de dólares y entre cinco y siete años de ejecución.

"Estabilizando la matriz energética el país estaría en condiciones de volver poco a poco a la normalidad, se reactivaría la economía, se restablecería el abasto de agua, y comenzarían a reactivarse el resto de los servicios que la población y el país necesitan para la recuperación económica, completar la fase de estabilización y dar paso a la etapa de reconstrucción", añade Morales.

Corrección de precios y apertura inmediata

Para Yasmani Jiménez Barrera, el núcleo del problema está en la distorsión cambiaria. Señala la coexistencia de múltiples tipos de cambio —24 pesos/dólar para ciertas empresas estatales, 120 para otras, una tasa oficial cercana a 455 pesos/dólar y un mercado informal en torno a 500 pesos/dólar en febrero de 2026— como raíz de la "ineficiencia asignativa". Propone una unificación cambiaria inmediata a un tipo de equilibrio cercano al mercado informal para restablecer señales de precios reales.

En el plano energético, plantea liberalizar totalmente la importación y distribución de combustible por actores no estatales. Cita que la producción doméstica ronda los 32.000 barriles diarios, lo que deja un déficit anual de 28 a 33 millones de barriles que deben importarse. Permitir importaciones privadas diversificaría fuentes y reduciría la vulnerabilidad geopolítica, sostiene.

Como tercera medida urgente, propone un programa de generación distribuida con inversión privada y mixta, mediante contratos de compra de electricidad en divisa y garantías regulatorias que atraigan capital sin financiamiento público.

Disciplina financiera e integración internacional

El economista Elías Amor sostiene que actualmente el margen de maniobra es limitado por la elevada intensidad energética de la economía cubana. Considera que la falta de inversión en renovables durante dos décadas explica parte de la vulnerabilidad actual.

Para atraer capital, plantea regularizar la deuda externa e iniciar procesos de integración en organismos financieros internacionales como el Banco de Pagos Internacionales, la Organización Mundial del Comercio, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y el Fondo Monetario Internacional, aunque sea como observador.

En el mercado energético, propone facilitar importaciones privadas a precios internacionales y eliminar subsidios para trasladar costos reales a la economía.

Secuencia de salida de la crisis

En las divergencias entre los economistas aparece el orden de prioridades. Yasmani Jiménez Barrera y Elías Amor sitúan el punto de partida en la economía: unificación cambiaria, liberalización de importaciones energéticas, disciplina fiscal y eliminación de distorsiones de precios como condición inmediata para estabilizar el sistema. Para ambos, el restablecimiento de señales de mercado y reglas macroeconómicas coherentes es el primer paso operativo.

Emilio Morales, en cambio, plantea que ninguna reforma económica será sostenible sin una transición política previa. Su secuencia comienza con la salida del actual grupo en el poder, la intervención de estructuras empresariales estratégicas y la creación de un nuevo marco institucional antes de acometer la estabilización energética.

Cuestión de geopolítica

Pedro Monreal señala: "cualquier propuesta de medidas urgentes en relación con el actual 'desabastecimiento agudo de combustibles' en Cuba debe partir de reconocer su naturaleza eminentemente geopolítica y por tanto el carácter secundario de posibles acciones en el plano económico".

"La prioridad deben ser acciones políticas por lo menos en cuatro niveles distintos: política interna, relación con EE.UU, relación con aliados, y espacios multilaterales (gobiernos y sociedad civil). Aunque no existe información pública suficiente, en mi opinión ya el gobierno cubano ha realizado acciones, con diferente intensidad, en esos cuatro niveles", añade.

"El eventual logro de resultados políticos tiene plazos más dilatados que los efectos negativos del desabastecimiento de combustibles. En ese sentido, a nivel económico las medidas tienen mayor inmediatez, pero no solamente su objetivo es adaptarse a la crisis, sino ganar tiempo para poder realizar las acciones políticas que son fundamentales", considera Monreal.

En el corto plazo propone tres acciones económicas: ahorro energético, potenciación de fuentes alternativas (incluyendo importaciones privadas) y priorización del diésel para agua y agricultura, combinando importaciones privadas y negociaciones políticas por razones humanitarias.

Tratamiento de los subsidios

Elías Amor defiende la eliminación de subsidios energéticos para que los precios reflejen costos reales y obliguen a una asignación eficiente del recurso. Su planteamiento no contempla esquemas compensatorios graduales, sino una corrección directa de precios acompañada de disciplina macroeconómica.

Emilio Morales propone una transición escalonada: subsidios del 50% al sector residencial y del 25% a determinadas empresas durante una primera etapa de estabilización, con reducción progresiva hasta su eliminación total en un horizonte de cinco años, cuando el sistema pueda autofinanciarse.

Yasmani Jiménez Barrera plantea sustituir subsidios universales por transferencias directas focalizadas en hogares vulnerables. En su esquema, los precios se liberalizan, pero la protección se canaliza mediante ayudas específicas financiadas con la eliminación de subsidios generalizados.

Diferencias en la profundidad del cambio propuesto

Morales defiende un desmontaje institucional completo del modelo vigente, incluyendo reestructuración empresarial, nuevo marco legal y supervisión internacional. En su planteamiento, la reforma económica es inseparable de una transformación política integral.

Jiménez y Amor concentran el énfasis en reformas económicas profundasunificación cambiaria, liberalización de mercados, disciplina fiscal, integración financiera internacional— que podrían, en teoría, ejecutarse sin una redefinición política total previa, aunque implicarían cambios sistémicos significativos.

Monreal, por su parte, no articula un programa de transformación estructural inmediata, sino una gestión adaptativa: medidas económicas de corto plazo orientadas a mitigar el impacto del desabastecimiento mientras se exploran soluciones políticas más amplias. Su enfoque prioriza la administración de la crisis sobre la reconfiguración inmediata del modelo.

En conjunto, las diferencias no radican en el reconocimiento de la gravedad de la crisis, sino en la pregunta central de estrategia: qué debe cambiar primero, cuánto debe cambiar y bajo qué condiciones políticas puede hacerse

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7 comentarios

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Profile picture for user Proscopito Arrechabaleta

Muela.

La única solución para Cuba es DRONE DRONE DRONE!

Profile picture for user Balsero

Yo creo que hacer al revés de lo que hizo el régimen, sería lo más conveniente. Tomó créditos y no los pagó. Impidió el desarrollo del pequeño comercio. Encarceló a todo aquel que no comulgase con sus ideas políticas. Desalentó inversiones genuinas, si bien promovió el lavado de activos. Y sobre todo, faltó libertad, en todo sentido.

Magníficos análisis. Un abrazo a Peter y Emilio. Mis saludos a Elias y Yasmani

Profile picture for user Plutarco Cuero

Estos economistas obvian la premisa fundamental ... quien sustenta las riendas del poder y si queda alguna estructura que permita gobernar ... Yo casi estoy convencido que los Castro apuestan por la cagástrofe gubernamental ... después de ellos el diluvio ...

Este mundo se ve tan yupi guay como el del NTV. En fin....

A esa lista falta un punto fundamental: la Republica se refunda con CERO DEUDA, los que hizieron negocios y prestaron dinero al familiango kagastro que vaya a cobrarles a ellos, despues que el Pueblo Cubano recupere lo que les robaron.

Profile picture for user EL BOBO DE LA YUCA

Emilio Morales parte de que los que hoy tienen el poder lo cederían y se marcharían al exilio, como hizo Batista (fundamentalmente porque había perdido el apoyo de los norteamericanos). Que alguien le avise que [dicen que] Marco Rubio está conversando con el Cangrejo Castro y que lo considera (al Cangrejo) "un tipo super chévere, como cualquier cubano de Hialeah".