Unos 5.000 productores de arroz del estado de Tolima, en Colombia, se harán cargo de aliviar la grave escasez del grano que sufre Cuba, cuyas autoridades no son capaces de elevar la producción y se han visto obligadas a comprar el alimento básico para los hogares de la Isla incluso en EEUU.
Según una publicación de la Presidencia de Colombia, ambos países alcanzaron "un acuerdo comercial histórico" por el que "4.968 pequeños productores de arroz del Tolima comenzarán a exportar su producción al mercado" cubano.
El negocio, de acuerdo con la nota, supondrá para los productores colombianos ganancias del orden de los 5.984 millones de pesos (casi millón y medio de dólares) durante un año. No obstante, la nota no aclara cómo pagará La Habana por el arroz.
Las autoridades cubanas ya importan de Colombia huevos de ave, otro renglón en caída libre en la Isla. Los exportadores de ese país aclararon que esas ventas se pagan con antelación, tal y como hace La Habana con las adquisiciones de productos agrícolas y alimentos en EEUU.
Más, la nota oficial apunta a que las compras serán pagadas por Bogotá, quien enviará el arroz a Cuba. "Estamos avanzando en las compras públicas, como lo ha propuesto el presidente Petro: comprando directamente a los productores, sin intermediarios, con precios justos y rumbo a la exportación. Así garantizamos rentabilidad, fortalecemos la soberanía alimentaria y llevamos el arroz hasta mercados internacionales como Cuba", dijo César Pachón Achury, presidente de la gubernamental Agencia de Desarrollo Rural.
Por su lado, el jefe de despacho presidencial, Alfredo Saade, señaló que "la firma de este acuerdo demuestra que el trabajo conjunto entre campesinado e instituciones públicas es el camino para potenciar la vida, fortalecer la soberanía alimentaria y llevar el campo colombiano a nuevos mercados".
En marzo pasado, el Gobierno de Gustavo Petro y la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) de Colombia alcanzaron un acuerdo para poner fin a una huelga de nueve días de los cultivadores del cereal, quienes piden soluciones a la crisis del sector por las importaciones y los bajos precios que se imponen a los productores locales.
En 2024, Cuba apenas cosechó unas 80.000 toneladas de arroz, un 11% de lo que consume el país anualmente y solo un 30% de lo que producía en 2018. Pero la escasez grave no depende solo de ese factor, sino también de decisiones como topar el precio del producto, lo que hizo que se esfumara de los mercados de oferta y demanda.
Tampoco la venta del producto a través de la libreta de racionamiento alivia la situación, pues los envíos llegan atrasados y fraccionados a las bodegas. Esto, a pesar de que para muchos cubanos el arroz es el verdadero plato fuerte de su día a día.
En marzo último, Orlando Linares Morell, presidente del Grupo Agrícola del Ministerio de la Agricultura cubano, reconoció: "El año pasado, el arroz cosechado en el país solo tuvo participación en los mercados, en las ferias y en algunos destinos del Ministerio de Comercio Interior. Pero el de la canasta (libreta de racionamiento) fue 100% importado, y en 2025 también se prevé que sea así", dijo.