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Leyes

La Habana topa los precios de las inversiones constructivas y los privados ponen el grito en el cielo

'A las constructoras privadas cubanas no les es factible con estas resoluciones construir para el sector público', advierte la directiva de una empresa no estatal.

La Habana
Obra en construcción en Cuba.
Obra en construcción en Cuba. Cubadebate

El Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) y el Ministerio de la Construcción (MICONS) de Cuba hicieron públicas sendas resoluciones que imponen un nuevo sistema de precios para los contratos constructivos que afectan las relaciones hasta hoy existentes entre las empresas estatales y las no estatales, que se ocupan de numerosas inversiones de ese tipo en el país.

De acuerdo con la Resolución No. 153, del 7 de mayo de 2025, del ministro de Finanzas y Precios, y la Resolución No. 173, del 7 de mayo de 2025, del ministro de la Construcción, aparecidas en la Gaceta Oficial nro. 45, del 12 de mayo de 2025, las nuevas normas establecen "las reglas para el cálculo del precio de los servicios de construcción y montaje para inversiones, reparaciones capitales y mantenimientos constructivos, con criterios de máximos".

La norma, que comenzará a aplicarse dentro de 60 días, se denomina Precons III y, según las entidades oficiales, responden al denominado Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía.

Según el texto publicado, la nueva norma busca "acotar la ganancia en la compra de bienes y servicios del sector presupuestado al sector privado" haciendo un mejor uso del Presupuesto del Estado y alineándose con "los límites monetarios establecidos".

En declaraciones al diario oficial Granma, Lourdes Rodríguez Ruíz, viceministra del MFP, dijo que Precons III es "de obligatorio cumplimiento". Señaló además que "el Estado en sus entidades presupuestadas y empresariales requiere proyectar sus inversiones y sus actividades de reparación y mantenimiento bajo principios que le permitan identificar qué tareas son las que requieren esos procesos constructivos".

Antonio Amaury Medina Morante, viceministro del MICONS, comentó que si bien las empresas estatales acuerdan los precios con las formas de gestión no estatal, estos deben enmarcarse en el presupuesto aprobado y el alcance previsto.

"Necesitamos inversionistas más comprometidos para garantizar que cada obra cuente con un presupuesto bien argumentado, y con precios realistas a través de estudios de factibilidad", afirmó el funcionario.

En lo adelante, según las resoluciones, en los acuerdos entre empresas estatales y cooperativas de la construcción y empresas no estatales del sector se eliminan las exoneraciones y se acortan los límites de pago a empleados, pues se "se permite el incremento de las tarifas de mano de obra no más de cinco veces a las establecidas hasta ahora por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social".

Ese tope de los precios en los contratos debe tener en cuenta "la determinación de costos y gastos necesarios, los que deben ser verificables y auditables, siempre que no superen los estudios de factibilidad técnico-económicos aprobados para cada inversión", explicó Medina Morante.

Estas normas apuntan a controlar las relaciones entre empresas estatales y no estatales de manera similar a como el Gobierno ha limitado la libertad de funcionamiento de las MIPYMES, en especial las que venden alimentos, topando los precios de productos básicos y eliminando las autorizaciones para la venta mayorista.

Tras la promulgación de las normas sobre la construcción, Yulieta Hernández Díaz, presidenta de la empresa no estatal Pilares Construcciones, alertó que estas precipitarían la ya de por sí grave crisis de la construcción en Cuba.

"Es un caos para el sector público (estatal). Las empresas constructoras públicas (estatales) no tienen materiales, ni herramientas, ni equipos, ni medios de protección, ni recursos humanos. A las constructoras privadas no les es factible con estas resoluciones construir al sector público (estatal). ¿Quién construirá los hospitales y escuelas?, por solo citar dos sectores prioritarios", cuestionó en su muro de Facebook.

Sobre el diseño de las medidas, alertó que "estas regulaciones pueden afectar la estructura de costos de manera rígida y limitan la flexibilidad de las empresas en la determinación de sus presupuestos".  

Hernández Díaz señala entre los inconvenientes que aprecia en las normas que la utilidad queda restringida al 15%, por lo que "excluye del cálculo varios costos esenciales, lo que puede afectar la rentabilidad de las empresas"; impone el "reajuste obligatorio en obras de continuidad cuando cambian las bases de costos, generando incertidumbre financiera".

"PRECONS III establece topes fijos, los sistemas internacionales ajustan estos costos según el tipo de obra, inflación y disponibilidad de insumos", añade Hernández Díaz. 

Advierte el texto que las constructoras no estatales cubanas son excluidas de proyectos turísticos, "dejando el sector en manos de empresas estatales y extranjeras". Asimismo, apunta, se importa "arquitectura e ingeniería extranjeras, generando problemas de adaptación y planificación urbana" y se contrata "trabajadores extranjeros, reduciendo la posibilidad de empleo para profesionales nacionales", mientras que faltan "concursos nacionales, lo que impide que arquitectos e ingenieros cubanos diseñen proyectos adaptados a la realidad local".  

"Una evaluación detallada de las disposiciones revela profundas contradicciones entre la regulación y la realidad económica cubana, afectando gravemente tanto a las constructoras estatales como a las privadas. Estas restricciones pueden paralizar proyectos esenciales, impedir la participación del sector privado en obras públicas y generar una crisis estructural en la infraestructura nacional", advierte.

Hernández Díaz finaliza señalando que ambas resoluciones, "tal como están diseñadas, imposibilitan la participación del sector privado en la construcción estatal, dejando sin salida a proyectos estratégicos. Sin ajustes fundamentales, Cuba enfrenta una crisis de infraestructura pública (parte de una policrisis estructural), con un sistema de precios que no responde a la realidad económica del país. Sin reformas profundas, la infraestructura nacional seguirá siendo un espejismo estadístico. Se necesitan cambios urgentes para evitar el colapso del sector".

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2 comentarios

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Quienes dirigen la economía y la industria son gentes inexpertas que no tienen ni puta idea de como planificar acertadamente. Las reglas impuestas son arbitrarias, sin analizar los pros y contras de cada planificación, sin usar computadoras ni mucho menos IA, herramientas necesarias en la arquitectura moderna. Pronto veremos las nuevas construcciones agrietadas y en peligro de desplomarse.

Programas gubernamentales para cagar la economía y resingar las construcciones, Esto es lo que se puede llamar El Trabuco " Los Ineptos de la Habana en acción " . Son una gloria de Cuba ,(pero funesta)